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sábado, 31 de mayo de 2014

Artículo de Damià Barbany en la revista Núvol

A punto de salir la edición portuguesa del libro de Rutas de Polichinela -se presenta en Lisboa, en el Museu da Marioneta, el viernes 25 de julio, antes de la función que allí haré con el espectáculo "Locuras de Polichinela"-, acaba de publicarse un artículo laudatorio sobre el mismo en la revista digital catalana Núvol. Lo pueden leer aquí.



En esta foto de Pere Virgili, publicada por la revista Núvol, aparezco con Bornet, el Putxinel·li del Born. Curioso personaje que se postula como un nuevo polichinela de esta parte arqueológica de la ciudad, y que está destinado a protagonizar una serie de aventuras titiriteras la próxima temporada. Hablaremos más del mismo en breve, pues siempre es interesante seguir el proceso de creación de un nuevo Putxinel·li.

jueves, 17 de abril de 2014

Buena asistencia y magníficos parlamentos en la presentación del libro Rutas de Polichinela


La parada de libros. (foto de Martine Lucas)

Permita el lector de este blog que la redacción del mismo se vista hoy de crónica social tras la presentación que tuvo lugar el pasado lunes 14 de abril de 2014 (un magnífico capicúa que coincidía además con el día de la proclamación de la II República Española de 1931). El evento tuvo lugar en las nuevas dependencias del Poble Nou de la Sala Beckett, concretamente en una de sus grandes salas de ensayo, transformada por arte de magia –y de la escenografía– en un bar antiguo de barrio, con un gran panel que separaba en dos el espacio para acoger al público y a los ponentes de la presentación.


Toni Casares presenta el acto.

Arola Editors, responsable de la publicación de las dos versiones presentadas (en catalán y en castellano), puso su tenderete con los libros muy bien expuestos, como puede verse en la fotografía, los cuales se vendieron a un precio edulcorado a modo de anticipación de los descuentos propios del día de San Jordi.
Gustavo Hernández, Toni Rumbau y Víctor Molina (de izq. a derec.)
Pep Jové y Martine Lucas, responsables del bar de la Sala Beckett, ocuparon sus puestos de combate tras la barra para servir cervezas y vino a los asistentes, que fueron llegando a un buen ritmo y según la hora convenida. Eso permitió que el acto empezara sólo media hora más tarde de lo anunciado, lo cual es un éxito de puntualidad en este tipo de eventos. 

Gustavo Hernández y Toni Rumbau.
Toni Casares, director del teatro, hizo gala de sus dotes de amable anfitrión mostrando las diferentes estancias de lo que será el futuro teatro a los que llegaron primero, para luego, una vez ya sentado el público, proceder a introducir el acto. 

Algunos de los asistentes.
Sus palabras, laudatorias y con la viveza de la espontaneidad inspirada, fueron el pistoletazo de partida para los que tenían que hablar: el escritor colombiano residente en Tarragona Gustavo Hernández, que habló en nombre de los editores, al hallarse estos imposibilitados de venir por razones de peso, y el filósofo y dramaturgo Víctor Molina, encargado de hablar de la obra en sí.

Jesús Atienza y Anastasi Rinos, con sus cámaras, concentrados.
Gustavo Hernández contó detalles de la peculiar idiosincrasia de los editores, capaces de publicar obras como las de Toni Rumbau, de naturaleza más bien heterodoxa como es bien sabido, o las propias del hablador, no menos singulares.  Contó luego cómo, al coincidir su persona con la del corrector que se encargó de poner coherencia al castellano de la obra que se presentaba, tuvo la oportunidad de sufrir y de gozar de la misma, aunque pesó más lo segundo que lo primero, según precisó. 

Víictor Molina durante su parlamento.
Víctor Molina intervino entonces para poner la presentación a su velocidad de crucero, que situó sin embargo a una altura que sorprendió y encandiló al público: acostumbrado éste a considerar las presentaciones como actos sociales de naturaleza más bien ligera, escuchar de pronto palabras que decían algo además de sonar, hizo que todo el mundo afinara los oídos para atender con ganas. Víctor habló del significado de Rutas, de la peculiar concepción de Europa que el libro propone, muy abierta especialmente al Este, y del carácter mítico del personaje, cuya profundidad ha sido destacada y reconocida por los grandes autores. Sus palabras tuvieron además la virtud de despertar las ganas de participar de los asistentes, que dirigieron a los dos habladores y al mismo autor varias preguntas, todas ellas de gran pertinencia. 

Tres asistentes: Octavi Rumbau, Pilar Gálvez y Rafael Metlikovec.
El acto acabó tras la hora larga de charla y parlamentos, pasando todos al esperado momento del llamado “vino español”, que en este caso fue catalanizado no sólo por la procedencia del vino, sino por el picoteo: una miscelánea de frutos secos que los catalanes llamamos “postre de músic”.  Las conversaciones se atomizaron entre los que comían y bebían en pequeños grupos, el autor firmó los ejemplares comprados, y una satisfacción que alcanzó sus buenos enteros se extendió por la sala. 

Pol y Víctor Molina tras la presentación
Cuando Pep José y Martine Lucas cerraron por fin la puerta de la nueva Beckett del Poble Nou, la sensación de haber pasado una velada agradable, socialmente rica e intelectualmente fecunda quedó flotando en la inspiradora sala de ensayos, convertida para la ocasión en bar y en salón de actos. Habrá que escribir más libros, pensó el autor, aunque sólo sea para que haya más presentaciones…

Dietrich Grosse, Mary y Peter.
Octavi Rumbau con Francesc Bofill

(todas las fotos de esta entrada menos la primera son de Rebecca Simpson)
    






miércoles, 9 de abril de 2014

Presentación en Barcelona del libro "Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa"

Tras las presentaciones realizadas en Tolosa, Alicante y Mollet del Vallès, ha llegado la hora de presentar en Barcelona el libro fruto del trabajo que este blog documenta: "Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa". Es el momento adecuado porque en marzo salió también la versión catalana del mismo. Y como suele ser habitual en el autor, la presentación se hará el próximo lunes 14 de abril, a las 20h, en la nueva sede de la Sala Beckett del Poble Nou, en la calle Batista, nº 15 (Barcelona 08005 - tel: 93 284 53 12. Ver ubicación en el mapa aquí). Una presentación en cuyo final habrá copeo y pica-pica.

Presentará el acto Toni Casares, director de la Sala Beckett, y hablarán sobre la obra Alfred Arola, editor, Víctor Molina y el mismo autor.

Por cierto, que el libro ya está a la venta en librerías y en Amazon (ver aquí).

Como el lector de este blog ya sabe, "Rutas de Polichinela" es un libro de viajes y de títeres, escrito durante los últimos tres años, que nos introduce en un mundo fascinante, el de los títeres populares de las familias polichinescas que habitan o han habitado en las principales ciudades de Europa. El resultado es un libro de viajes en el que, con la excusa de los títeres, se nos desvelan no pocas dimensiones ocultas de cada una de las ciudades visitadas: Lisboa, Nápoles, Palermo, Venecia, Praga, Copenhague, Bucarest ..., ciudades que aparecen "desdobladas", como dice el autor, por estos mitos pequeños, humildes y callejeros pero bien arraigados en los tejidos de las ciudades que los acogen.

Entrada de la exposición de Tolosa.
El libro ha ido acompañado de una exposición presentada con el mismo nombre por el TOPIC de Tolosa, que también ha colaborado en la edición castellana de la obra. La exposición se ha podido ver de octubre de 2013 hasta marzo de 2014. (ver artículo en Titeresante aquí).

Quién quiera seguir los procesos de recopilación de datos y el recorrido de los viajes, no tiene más que adentrarse en el laberinto de las páginas de este blog. Para los interesados en algún personaje o ciudad determinada, sólo tienen  que buscarlo en la exhaustiva lista de Etiquetas.

martes, 10 de diciembre de 2013

Presentación en Tolosa y Alicante del libro “Rutas de Polichinela”



Se presentó en Tolosa y más tarde en Alicante, el libro “Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa”, un proyecto en el que vengo trabajando desde el año 2010. Quién ha seguido este blog, ya conocerá los intríngulis del asunto, pues cada viaje emprendido ha tenido sus correspondientes entradas, unas veces profusas y detalladas, otras más lacónicas y escasas. Pero lo importante es haber llegado a puerto, que en este caso consiste en el libro terminado y publicado. 

Debo decir que ya desde un principio, Arola Editors se había comprometido a publicar las dos versiones en catalán y castellano. Pero con los tiempos que corren, nunca hay que dar nada por sentado. La suerte y la buena disposición del TOPIC de Tolosa quisieron que mostrara su interés en coeditar el libro en su versión castellana, motivo por el que ha salido y se ha presentado primero en esta lengua, mientras que la catalana saldrá en breve. La razón es clara: ya desde el comienzo, el proyecto del libro ha avanzado en paralelo a la exposición inaugurada en octubre de 2013 en el TOPIC de Tolosa con el mismo título de Rutas de Polichinela, pues ambos, libro y exposición, nacieron de un mismo impulso y en un mismo momento. La exposición puede verse en Tolosa hasta febrero de 2014, y el libro se encuentra ya a la venta en la misma página web de Arola Editors, o en portales On Line como Amazon

La presentación en Tolosa fue un acto más bien íntimo y acogedor, en la Sala Taller del TOPIC, en la que asistieron varios de los titiriteros que participaban en el Titirijai de este año, más algunos amigos del lugar y los responsables del TOPIC, que quisieron arroparme con su presencia. Se encargó de introducir el acto Enkarni Genua, veterana titiritera del grupo Txotxonguillo y una de las personas claves del proyecto tolosano desde sus inicios. Escritora también –tiene varios libros publicados, además de escribir con regularidad para la prensa local–, Enkarni me definió como lo que soy: un espécimen de múltiples registros,  que ha tocado muchas techas y que últimamente se ha dedicado más a la escritura. Habló del libro “Malic, la Aventura de los Títeres” como un claro antecedente del que presento ahora. Y acertó Enkarni al comparar los dos libros pues aun siendo Malic un libro de memorias y de carácter autobiográfico, en él ya desarrollé este estilo de libro de viajes tratado de un modo muy personal, que busca el equilibrio entre la necesaria y púdica distancia, y un acusado subjetivismo que no se corta. 

Diablo. Exposición Rutas de Polichinela en el TOPIC
Cuando me tocó hablar a mí, me ceñí a una especie de corta conferencia comprimida en el tiempo, en la que expliqué los antecedentes que me llevaron a querer escribir este libro, así como sus planteamientos generales. Recalqué que no se trata de un trabajo académico ni teórico, aunque a veces haya reflexiones sobre el lenguaje de los títeres y de las tradiciones populares, sino que parte de la experiencia personal y de una perspectiva de buscada subjetividad. Es pues un libro de viajes y de títeres. Para mí, los títeres han sido una excusa para interrogarme sobre las ciudades que visitaba, y lo mismo puede decirse de las ciudades respecto a los personajes y las tradiciones que contienen. Los títeres como un reflejo de las ciudades, y viceversa, las ciudades reflejándose en sus personajes populares. 

Guignol. Exposición Rutas de Polichinela en el TOPIC.
A continuación, pasé revista a algunas de las ciudades que salen en el libro, mostrando el tipo de abordaje que les he dado, con algunos ejemplos concretos.

Más tarde, hice una visita guiada de la exposición con varios de los presentes, explicando las diferentes tradiciones y personajes expuestos, así como anécdotas sobre las estancias vividas en las respectivas ciudades. 

En Alicante, presenté el libro tras la función de mi espectáculo “A Manos Llenas” en la salita “Caja Negra” del Centro Cultural Las Cigarreras (ver el artículo sobre el Festival de Alicante que he publicado enTiteresante aquí). 

Edificio de Las Cigarreras de Alicante.
En ambas presentaciones, pude constatar el interés que ha despertado el libro, como lo atestigua el deseo de los presentes por hacerse con un ejemplar. Como se ha dicho al principio, “Rutas de Polichinela” puede comprarse ya en el TOPIC de Tolosa (coeditor de la versión castellana) y vía On Line en Amazon o en el portal de la misma Editorial Arola.

lunes, 28 de octubre de 2013

Libro y exposición de “Rutas de Polichinela” en el TOPIC de Tolosa. Crónica de una visita.



Llegada a Tolosa. Miguel Arreche y el concierto de órgano.

Los plazos se van cumpliendo, y lo que hace años parecía casi una quimera o un simple deseo, se ha hecho realidad este mes de octubre de 2013. Sí, la exposición largamente pensada con Miguel Arreche e Idoya Otegui en 2010, tras largas reuniones de cómo podría ser, acaba de abrir sus puertas gracias al ingente trabajo y al gusto exquisito de María San Sebastián, responsable de exposiciones del TOPIC. 

El edificio del TOPIC
Y lo mismo cabe decir del libro “Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa”, elaborado durante los últimos tres años como este blog ha testimoniado en el día a día: su versión castellana ya se ha publicado para ser en breve distribuida por los cauces habituales.

Me dirigí a la ciudad del valle del Oria el pasado viernes 18 de octubre no sólo para ver la exposición, sino porque había sido contratado para una actuación con mi último espectáculo “Locuras de Polichinela”. Me acompañaba la titiritera Marga Carbonell, constructora de los títeres y técnica en esta ocasión. Nada más instalarnos en el apartamento que tiene el TOPIC en su parte trasera, salimos a pasear por la ciudad. Era la primera vez que Marga acudía a Tolosa y pensé que sería bueno callejear por la parte vieja, la de las calles estrechas y los bares de copas. 

Parroquia de Santa María
Tras un par de vinos y unos pinchos, tropezamos sin querer con la Plaza Santa María, donde se encuentra la parroquia del mismo nombre, y vimos que la puerta estaba abierta. Curioso, pensé, a estas horas –eran las nueve de la noche– las iglesias suelen estar cerradas. Entramos y al acto comprendimos lo que ocurría: unas señoras nos abordaron solícitas ofreciéndonos el programa del concierto que estaba a punto de empezar. Según nos contaron, el órgano de la Parroquia de Santa María es un órgano romántico de altísima calidad, de la casa Stoltz Frères, de París, lo más granado de las casas organistas, y que además acababa de ser restaurado. En cuanto al intérprete, Frantisek Vanicek (1969), de origen checo, era por lo visto uno de los mejores organistas de Europa. ¡Caramba, pensamos, aun recién aterrizados al lugar, bien valía la pena sentarse un rato y escuchar, sobre todo tras tantas horas de coche y carretera!

Órgano de la Parroquia de Santa María de Tolosa.
Nos sentamos y al poco rato, el órgano empezó a sonar con los tronantes acordes de una Fanfare de N.J. Lemmes que nos dejó patitiesos. Una gran pantalla frente al altar nos permitía ver al organista en su cometido: un intérprete a cuatro manos, o mejor dicho, a dos manos y dos pies, de una ejecución magistral e impecable. Tras la Fanfare, que nos dejó pegados al banco de madera de la Parroquia de Santa María, se elevó por las altas naves de la iglesia la Sonata IV B dur de F.Mendelssohn-Bartholdy. ¡Impresionante!

En el pasillo central, había una silueta como de ataúd pintada en el suelo. Y entonces caí en la cuenta: justo unos días atrás, cuatro exactamente, se celebraron aquí, en el mismo sitio, las exequias de Miguel Arreche. Aquí se despidió de sus familiares, amigos y allegados este gran ciudadano de Tolosa, que se tomó muy en serio sus responsabilidades cívicas, al convertir los sueños en realidades para el bien colectivo. El órgano iba sonando y sus notas y acordes parecían describir la vida entera de Miguel: cuando los tubos vibraban en todo su esplendor, me parecía escuchar su voz sonora y tronante, con la que solía a veces afirmar sus ideas y pensamientos, cuál rayos y truenos cayendo del cielo. Cuando la música se aflautaba en lánguidos sonidos, veía al Miguel niño, con sus ojitos llenos de curiosidad, riendo bajo y admirado de lo que veía. De pronto, volvían a brotar las carcajadas altisonantes a borbotones, y el ajetreo musical de notas y teclados moviéndose alocados era el vaivén huracanado de la vida de Miguel, que un día estaba en Cuba, el otro en Vietnam, para recalar un par de días en Australia antes de volver a su casa, frente a la magnífica placita de toros de Tolosa. 

El amplísimo espectro musical y sonoro del órgano de la casa Stoltz Frère, capaz de llenar por entero el inmenso espacio de la Parroquia de Santa María, se correspondía a la misma amplitud de registros que tuvo la vida exuberante de Miguel Arreche, capaz de convertir la pequeña ciudad de Tolosa, vieja y desdentada tras la caída de sus industrias tradicionales, en una importante capital mundial de los Títeres. Las manos y los pies del virtuoso organista checo eran las manos y los pies de los miles de titiriteros que han dejado sus huellas en esta pequeña capital del Oria, atraídos por esa música tronante de los tubos del órgano que hoy suenan mudos pero aun más atrayentes en la Plaza Euskal Herria, donde se levanta el antiguo Palacio de Justicia convertido en el TOPIC. Comprendí entonces que del mismo modo que las piedras de la Parroquia de Santa María encarnan la música del órgano que suena desde el Romanticismo, la voz de Miguel Arreche se ha encarnado en las piedras antiguas pero renovadas del edificio que hoy es el Centro Internacional del Títere de Tolosa. Y la función de los tubos y los fuelles del viejo órgano restaurado la cumple en nuestro caso las arcadas, las calles adyacentes, el público, el teatro y el museo del antiguo Palacio de Justicia, así como los interiores de bares y restaurantes de la plaza Euskal Herría, pétreo cojín urbano del edificio del TOPIC. Y yendo aún más lejos, es la misma ciudad entera de Tolosa la que encarna el vozarrón tronante y despiadado de Miguel, tan exigente en sus deseos impetuosos como disparado en sus pretensiones. Así se alcanzan los grandes logros, con todos los tubos del órgano puestos en solfa. 

Teclados del órgano.
Al acabar el concierto, uno de los responsables nos permitió subir al coro y ver el órgano por detrás: una maravilla de alta tecnología artesanal del XIX, cuando lo más avanzado de la ingeniería humana se hacía todavía con las manos y con personas que tenían una visión completa de su obra. La maquinación y la sociedad de masas han acabado con esa antigua tecnología manual. Quizás sean los titiriteros los últimos artesanos creadores que quedan, aunque ya estemos todos en lo digital… De ahí su radical importancia. En este sentido, el TOPIC de Tolosa sería comparable a un órgano de la casa Stoltz Frères, bien restaurado y con algunos mecanismo digitales, eso sí, en el que con solo dos manos y dos pies es posible crear mundos y llenar espacios…

Pienso que las grandes obras están siempre por encima de sus creadores. Miguel Arreche murió y su legado es todo lo que nos deja: su nombre y su espíritu estarán siempre asociados a este legado. Una obra que hoy se eleva alegre y fastuosa.

Idoya Otegui, junto a todo su magnífico equipo que la rodea, continúa ahora la obra creada por ella y por Miguel. Las piedras mandan y los contenidos orientan. Hoy, es Polichinela quién se ha instalado en el TOPIC. Es un regreso a los orígenes. Su risa arcaica se encuentra a gusto en el antiguo Palacio de Justicia, convertido en un templo de los títeres. La antigua balanza de la señora ciega es hoy la dualidad dinámica del arte titiritero, y las risas de Miguel retumban sordas en lo que antes era la cárcel provincial y se confunden con las de Polichinela: los platos de la Justicia vuelan por los aires  mientras la balanza, marioneta colgada de un hilo, se queda sin brazos.

La Plaza de Euskal Herria con el TOPIC al fondo, de noche.
Salimos de la Parroquia de Santa María. En las casi dos horas de concierto, me he sentido reconciliado con la vida y con la muerte. Miguel ya no está, pero como suele ocurrir con las grandes personas, sigue tan vivo como siempre. Volvemos a la Plaza Euskal Herría y entramos en uno de los bares. Pronto la realidad se impone. Mañana veré la exposición y por la tarde, función.

La exposición “Rutas de Polichinela”

Lo primero que hay que decir es que ha sido de larga gestación. Empezamos a hablar de ella en el 2010, cuando yo inicié mi proyecto de Rutas de Polichinela: viajar y escribir un libro sobre títeres y ciudades, con el denominador común del arquetipo polichinesco. Pensé, ¿por qué no proponer al TOPIC una exposición que permita visualizar esta realidad tan interesante que es la Europa de Polichinela? Mapas, tradiciones y ciudades.

Charlamos largamente del asunto con Idoya y Miguel, y la cosa quedó clara muy rápidamente. Habría que buscar muchos de los títeres, pues el fondo del museo, en aquel momento, estaba escaso en polichinelas. María San Sebastián tomó en seguida las riendas operativas del asunto, y el engranaje ejecutivo del TOPIC, de una eficacia envidiable, empezó a trabajar. 

Puertas de entrada de la exposición.
Debo decir que mi participación en la misma ha sido tangencial, pues lo mío estaba en los viajes y en la escritura. Me encargué, eso sí, de los textos del catálogo. Fueron dos recorridos que empezaron juntos y debían terminar juntos: la exposición y el libro. Y así ha sido, para asombro de mi mismo, pues no siempre los deseos y los planes se cumplen al cien por cien. El 18 de octubre abrió sus puertas la exposición Rutas de Polichinela, y el mismo día fui a buscar en una empresa leridana de encuadernación los paquetes del libro “Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa” que correspondían al TOPIC, que también ha colaborado en la publicación del libro, editado por Arola Editors.

Libro y exposición se complementan y nacen juntos, tras haber sido ambos gestados al mismo tiempo. Al libro todavía le faltan, a fecha de hoy, algunos días para su distribución. En cuanto a la exposición, puede verse ya acudiendo al TOPIC de Tolosa.

Debo decir que quedé impresionado del trabajo realizado por María San Sebastián, que culmina los esfuerzos de todo el equipo dirigido por Miguel e Idoya. La exposición es, creo, única, no sólo por su exhaustividad, sino por su planteamiento profundamente europeísta, de contenido casi político o ideológico, en un sentido muy positivo: mostrar cómo las diferencias unen, es decir, cómo las distintas tradiciones dialogan entre sí, y que a pesar de sus profundas diferencias (gracias a ellas, yo diría), hablan todas un mismo lenguaje de fondo, con los denominadores comunes del humor, la rebeldía, el espíritu profundamente vital del individuo libre, y los enfrentamientos con el poder y con las realidades eternas del drama humano: la muerte, el diablo, el verdugo, los ricos o los monstruos de la imaginación. 

Pulcinella, de Bruno Leone.
La exposición muestra a los distintos polichinelas europeos, entre los que se incluye al Karagöz turco y al Mobarak iraní, lo que indica una concepción muy amplia y abierta de lo que puede considerarse Europa. ¿Acaso no nació la bella Europa en lo que es hoy Líbano, princesa fenicia raptada por Zeus transformado en un toro blanco?...

Nada más entrar en la sala de exposiciones temporales, el visitante se encuentra con Pulcinella, la matriz napolitana de todo el asunto, un títere de Bruno Leone hecho ex-profeso para la exposición. Y, a su izquierda, se abre el inmenso mapa de Europa en el que se indican con números a los distintos personajes que conforman la familia europea de los polichinelas. Este mapa imprime a la exposición un profundo carácter y la dota de un enorme valor añadido, casi político y profundamente ideológico, como antes se ha dicho, en el que se habla de cómo estas tradiciones tan distintas entre sí, en vez de separar, unen a las distintas culturas y ciudades europeas.

Mapa con las señalizaciones de los distintos personajes.
Frente al mapa, se despliegan los primeros cuadros de los títeres expuestos, agrupados por su procedencia, tradición o personaje principal. Ahí están los compinches de Pulcinella en los guaratelle de Nápoles, un elenco entero obra de Bruno Leone encargo del TOPIC. Un elegante Polichinelle francés luce sus galas en compañía de una bonita mujer. A su lado, posan dos magníficos Guignol y Gnafron, junto a un grupo de los personajes del Guignol de Lyon, que tanta predicación tuvo en toda Europa. Siguen dos cuadros de títeres italianos, con máscaras procedentes de distintas ciudades, el primero de ellos con los zanni Arlequino, Brighella, el Gioppino de Bérgamo con sus tres bocios, el viejo Tartaglia de gafas redondas, Colombina, la deseada y eterna enamorada, el zanni Meneghino de Milán y Fagiolino de Bologna; y el segundo cuadro de los títeres italianos, muestra un impactante diablo, Garibaldi, un carabiniere y otros personajes habituales de los escenarios de títeres. 

Los guaratelle de Bruno Leone
Polichinelle y su amiga, construidos por Petr y Katia Rezac.

Guignol y sus amigos.
A continuación viene un formidable elenco del Punch and Judy, con una Muerte de inquietante rostro y una Judy de impacto con su Baby en el regazo. Y siguen las tradiciones del Mester Jakel de Copenhague, el Jan Klaassen de Amsterdam, los Kasperls de Frieder Simon de Halle, un clásico Vitez Lazlo acompañado del Diablo, de Budapest, y un pequeño Kasparec de cara oscursa y diabólica. 

Gioppino de Bérgamo.
Arlequino con Tartaglia al fondo.
Muerte y Payaso, del grupo del Punch and Judy.
El Verdugo y el policia, del grupo de Punch and Judy.
Mester Jakel y esposa.
Vasilache y Marioara.
Nanesse
Petrushka también está y el Vasilache de Rumanía junto a su mujer Marioara, un préstamos del Teatro Tandarica. En una esquina, tres personajes nos saludan junto a una columna: son Pierke, de Gante, y Tchantches y Nannesse, de Lieja.

Dos de los Don Cristóables Polichinelas de Helena Millán.
El grupo de los tres bellos Don Cristóbales Polichinelas, obra de Helena Millán, centra la atención del visitante: tres rostros expresivos y potentes, que encajan a la perfección con la psicología del viejo truhán español. Un trabajo, el de Helena Millán, exquisito y riguroso. A su lado, dos títeres catalanes cedidos por Titelles Vergés: un Pericu Titella con barretina y un Diablo, como es de obligación en la tradición catalana, que gusta mucho de la escatología infernal. Luego, otro de los grupos de impacto: los Robertos de Manuel Rosado, procedentes del Museu da Marioneta de Lisboa. Nueve portentosos títeres que constituyen una de las joyas de la exposición. Me impresiona el que lleva una máscara roja, una figura que no conocía. Y casi enfrente, otra joya: el insólito cuadro de las marionetas del Mobarak iraní. Pequeñas marionetas de varilla con unos rasgos que recuerdan el arte oriental de las miniaturas. En el centro, Mobarak, personaje de color negro como manda la tradición y sin bonete rojo –como se le suele representar. O lo ha perdido o constituye una de sus variantes. Lo vi actuar una vez en un festival de Holanda y me impresionó el grado de vitalidad que mostraba, hablando el titiritero con una lengüeta.

Pericu Titella y el Diablo, de Titelles Vergés.

Mobarak.
Roberto de Manuel Rosado. Museu da Marioneta de Lisboa.
Roberto con máscara. Museu da Marioneta de Lisboa.
Roberto de Manuel Rosado. Museu da Marioneta de Lisboa.
Al lado de las marionetas de Irán, una gran pantalla nos muestra a un par de figuras del Karagosis griego y, junto a ellas, un completo grupo de personajes del Karagöz turco, siluetas de Cengiz Özek realizadas ex-profeso para la exposición bajo encargo del TOPIC. Una ejecución impecable como es propio del maestro Özek, que gusta trabajar con un gran refinamiento –además de actor y titiritero, es y ha sido un riguroso restaurador de antigüedades, especialmente en el campo de la pintura.

Sombras griegas del Karagosis y turcas del Karagöz.
El ala derecha de la sala de exposiciones está ocupada por cinco vistosos retablos que dan una idea cabal de los escenarios donde suelen moverse nuestros personajes: un retablo de los Titelles Vergés, con un bonito decorado antiguo; un teatrillo de Punch and Judy con Punch en el centro del escenario; un retablo de la colección de Mariona Masgrau que esconde en su boca un video donde se proyectan escenas de títeres (vale la pena aquí detenerse y contemplar las secuencias propuestas, magníficas y muy representativas de algunas de las tradiciones), un retablo del Vecchio San Carlino realizado por Bruno Leone, con un fraile y el perro en plena acción paralizada en el tiempo, y, para acabar, un bello retablo del Dom Roberto, con un elenco completo de títeres obra de José Gil, que el titiritero portugués ha cedido al TOPIC de Tolosa.

Retablo de Bruno Leone.

Retablo de Dom Roberto. Robertos de José Gil.
En resumidas cuentas: una exposición que nos ofrece un precioso recorrido por las distintas tradiciones europeas, que tan pocas veces se ven juntas y con semejante exhaustividad, y que nos dan una perfecta y casi diría completa idea de esta realidad europea de los títeres.

La exposición de Tolosa podrá verse también en Lisboa, transformada y seguramente ampliada por los fondos propios del Museu da Marioneta (especialmente en lo que se refiere al apartado de los Robertos), más las otras adquisiciones que tenga a bien incluir la directora del Museu, María José Machado Santos. Será una nueva oportunidad para saciarnos del elixir que destilan estas tradiciones europeas de títeres rebeldes y vitalistas, de cuya sabia tan necesitados estamos hoy los europeos. Quizás haya todavía nuevos lugares donde puedan recalar, pero no nos avancemos a los hechos. De momento, la cita está en Tolosa hasta el mes de marzo. ¡Una cita que no hay que perderse!

El libro

Ya hemos dicho antes que la exposición ha ido pareja a la escritura del libro “Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa”. Un libro de cuya elaboración el lector de este blog ha sido testigo directo o indirecto, según su frecuencia visitante. Presentamos aquí su portada y su contraportada, para que el futuro y posible lector vaya entrando en materia. 

Portada
Lo bueno del libro es que tiene profusión de imágenes –en blanco y negro, lo que no deja de ser una ventaja, pues me ha permitido publicar imágenes tomadas durante los viajes por mi pequeña cámara, cosa que sería imposible en un libro a todo color–, imágenes que aclaran e ilustran buena parte de lo que se habla. 

Contraportada.
El libro, que puede calificarse de viaje y de títeres, o de ciudades y de títeres, en un porcentaje casi del cincuenta por ciento, creo que gustará al lector, sea especializado o no. Se ha intentado que los capítulos, que corresponden cada uno a una ciudad diferente, sean todos distintos entre sí, aunque evidentemente algunos recorridos y temáticas se repiten. De todas formas, es el lector quién deberá opinar en última instancia sobre el libro –cosa que esperamos suceda en breve.

Añadimos para terminar que en pocos días, cuando el libro ya esté en circulación, publicaremos la manera de poderlo adquirir, facilitando al interesado los enlaces correspondientes.