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miércoles, 16 de octubre de 2013

Rutas de Polichinela: exposición y libro

Pulcinella de Bruno Leone. Museo del TOPIC de Tolosa
Este sábado 19 de octubre de 2013, tenía que inaugurarse en el TOPIC de Tolosa la exposición Rutas de Polichinela, y presentarse el libro que lleva el mismo título, sobre Títeres y Ciudades de Europa. Digo tenía, porque aunque la exposición ya estará visible a partir de este sábado, y el libro en su versión castellana también habrá salido a la luz pública, se ha decidido postergar los actos protocolarios de presentación en Tolosa. La razón es el reciente fallecimiento de Miguel Arreche, y la baja temporal de Idoya Otegui, actual directora del TOPIC.

Roberto del Museu da Marioneta de Lisboa
Las presentaciones oficiales de libro y exposición se trasladan al Titirijai de este año, que tendrá lugar del 24 de noviembre al 2 de diciembre. De todas formas, se mantiene la actuación de "Locuras de Polichinela", de Toni Rumbau, en el TOPIC de Tolosa para este sábado 19, a las 18:30 de la tarde.

Familia polichinesca del espectáculo "Locuras de Polichinela",
de Toni Rumbau.


Nos emplazamos a testimoniar desde este Blog de Rutas de Polichinela tanto sobre la exposición, que ya se podrá ver a partir del sábado 19, como sobre el libro, que esperamos guste e interese a muchas personas.

domingo, 13 de octubre de 2013

Muere Miguel Arreche

La noticia de la muerte de Miguel Arreche ha sacudido a la profesión titiritera de todo el mundo. Mañana día 14 de octubre se celebra su funeral en la Parroquia de Santa María de Tolosa, a las 7h de la tarde.

Miguel Arreche en Tolosa, con el equipo de la exposición
dedicada a Mariona Masgrau, en septiembre 2012.
Debo decir que Miguel Arreche participó desde un principio, junto con Idoya Otegui, actual directora del TOPIC, de estas Rutas de Polichinela, de las que ambos fueron padrinos y fieles impulsores. El TOPIC de Tolosa no sólo ha colaborado en la edición en lengua castellana del libro -cuya presentación será el próximo sábado 19 de octubre en Tolosa- sino que también ha preparado una exposición que, con el mismo título del libro, Rutas de Polichinela, se va a inaugurar el día 19 sobre los personajes polichinescos de Europa.

La pérdida, pues, de Miguel, es una pérdida también para estas Rutas. Debo decir que Arreche leyó en su día el primer manuscrito terminado del libro y que disfrutó mucho de su lectura, según me contó. "Curioso que uno aprenda cosas nuevas de ciudades que son bien conocidas por mi...", me comentó a modo de elogio. Lástima que no pueda ver la edición terminada, con todas las imágenes.

En la revista Titeresante he publicado un texto sobre su muerte que puede leerse aquí.

Descansa en paz, Miguel y que los Dioses Titiriteros del Más Allá te acojan en su seno.

El TOPIC de Tolosa de noche.

martes, 30 de julio de 2013

Presentación en octubre del libro "Rutas de Polichinela. Títeres y Ciudades de Europa"

Titella de Jaume Anglès. MAE, Museu
de les Arts Escèniques del
Institut del Teatre de Barcelona.
 
Finalmente el círculo se cierra, y lo que empezó en 2010 terminará su primera etapa en octubre de 2013. En efecto, y coincidiendo con la inauguración de la exposición que lleva el mismo título del libro, Rutas de Polichinela, en el TOPIC de Tolosa el 19 de octubre se presentará la versión en castellano (y quizás en Euskera, aún está por decidir...) del libro que recoge 24 ciudades y 15 personajes diferentes. Hay que decir que algunas de estas ciudades comparten personaje (como Lisboa y Porto con Dom Roberto, o Múnich, Halle y Lübeck, con Kasperl...), siendo los 15 personajes los que delimitan los 15 capítulos principales del libro. Por otra parte, dos de las 24 ciudades son las que aparecen en un apéndice al final del libro dedicado a Tolosa y a Charleville-Mézières.

Lo publica la Editorial Arola de Tarragona en sus dos versiones: catalana y castellana. También indicar que en julio de 2014, se presentará en Lisboa la versión portuguesa publicada por el Museu da Marioneta de Lisboa. Y aún sin fecha concertada, el Museu Internazionalle della Marioneta di Palermo lo publicará en italiano.

Los personajes considerados son los siguientes: Dom Roberto, Pulcinella, Pupi (no es un personaje sino una tradición, en este caso), Pantalone (la máscara, básicamente), Kasperec, Mester Jakel, Vasilache, Kasperl, Jan Klaassen, Punch, Polichinelle, Guignol, Titella-Pericu, Don Cristóbal Polichinela y Karagöz. Habría que añadir al egipcio Aragosi, con lo que en realidad los personajes son 16.


Sirena. Pupo del Museo de Palermo.
Es obvio que faltan otros muchos, desde algunos grandes nombres como el ruso Petrushka, Karaghiosis de Atenas, el húngaro Vitez Lazló, el iraní Mobarak, hasta una multitud de personajes que pertenecen a tradiciones concretas de ciudades algunas muy importantes, como La Tía Norica, de Cádiz, Barriga Verde, en Galicia, Gianduja, de Turin, Tchantchès et Nanèsse, de Lieja en Bélgica, Pierke, de Gante en Bélgica, o las muchas máscaras que se encuentran en tantas ciudades italianas, como Fagiolino en Bolonia y Gioppino en Bérgamo... 

Dije antes que se terminaba una primera etapa. La razón es que el proyecto de estas Rutas de Polichinela dedicado a la relación títeres/ciudades va a continuar, ya sea por la misma Europa, ya sea por otros derroteros geográficos. Tengo en mente un monográfico dedicado al Japón, un país repleto de tradiciones todavía muy vivas y muy bien repartidas por todo el territorio nipón. Y países-continentes como la India o China deberán un día recibir la atención de estas Rutas. Y, por supuesto, pienso también en América, y muy especialmente en la llamada Latina, incluyendo no pocas zonas de los Estados Unidos y de la zona del Caribe. Lástima que no seamos inmortales y que las cortapisas del tiempo se opongan tan a menudo a nuestros deseos. Los resultados, pues, serán fruto de los deseos por un lado, y de las posibilidades por el otro lado, tanto físicas como económicas. 


Kasperl. Museo de Lübeck.
Entretanto, regodeémonos con lo que hay: 24 ciudades son muchas y 15 personajes también. Veremos ahora si habré acertado en los tonos y en los contenidos. El lector, como no podía ser de otro modo, tendrá siempre la última palabra. 

Otra certeza: continuar con este blog, que creo está cumpliendo su función con creces: para mí en cuanto útil cuaderno de notas, y para los lectores con ganas de husmear por estos mundos de las ciudades y sus títeres, un buen cajón de sastre en el que es posible orientarse con relativa facilidad.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Las marionetas de Mariona Masgrau en el TOPIC de Tolosa

Se acaba de inaugurar una gran exposición sobre la obra entera de Mariona Masgrau, titiritera catalana fallecida en el año 2007, cuya colección de marionetas fue cedida al Centro Internacional del Títere de Tolosa. La exposición, que estará abierta hasta el 10 de marzo, cubre las diferentes épocas de la artista, con una selección muy bien pensada de las piezas más representativas de cada una de ellas.

Mariona Masgrau. Foto de Isa Albareda.
Podéis ver más crónicas e información sobre la exposición en la revista Titeresante. Adjuntamos aquí el texto escrito para el catálogo por Toni Rumbau:



 
El Arte de Mariona Masgrau

Importa, ante la gran oportunidad que ofrece esta exposición dedicada a la obra de Mariona Masgrau, subrayar la singularidad de su trabajo como artista y titiritera, navegando siempre con una libertad de espíritu única y envidiable, cuando no con los vientos en contra pero siempre con las velas desplegadas.

Mariona Masgrau con Constantina
Mariona Masgrau, de formación autodidacta en lo que se refiere a las marionetas –pero con breves e intensos estudios de arte y modelaje en una escuela danesa de la localidad de Holbaek–, se forjó como titiritera en Portugal, cuando participó en 1975 en la  Campañas de Dinamización Cultural del MFA viajando a las Azores y luego por la zona de Viseu, con la compañía Marionetas de Sao Lourenzo. Fue una época corta en el tiempo pero larga y densa en vivencias que transmutó para siempre su vida, al darle a conocer una forma de relacionarse con la realidad y con los demás distinta a la hasta entonces conocida: las marionetas. Fue pues en este ambiente de relajada exaltación revolucionaria y de fuerte aliento mitológico, en una época en la que la Historia parecía dejarse tocar con la mano, que Mariona comprendió, en lo más profundo de sí misma, que había encontrado un camino viable –viabilidad entendida siempre desde la particular  perspectiva mítica de la época– para dar rienda suelta a sus anhelos de expresión artística con la manos.

Celestina del Ampurdán. Marioneta de la primera época.
Digo con las manos, porque ellas fueron las herramientas principales de Mariona: para modelar las primeras marionetas, cuyas cabezas eran de barro cocido, y cuyos cuerpos estaban también hechos y cosidos por sus manos. Luego, con las manos las manipulaba, tras haberle puesto los hilos. Poder expresarse con las manos fue su verdadera vocación, tocar la materia y modelarla, sea barro, tela, madera, espuma o cualquier material por muy innoble que fuera –aunque prefería los nobles, claro está. Expresarse con lo que las manos podían hacer, en substitución de la palabra.

Podríamos hablar de tres grandes épocas en su trayectoria como artista y titiritera. La primera, que empezaría en Portugal en el año 1975, es la de los “grandes” inicios, cuando su trabajo se centra sobre todo en modelar las caras que darían figura y personalidad a sus primeras marionetas. “Inicios grandes” porque la calidad de su trabajo es aquí superlativa: al centrarse especialmente en el modelaje de las caras, sin pensar demasiado en “lo demás”, puso en el empeño todo su saber y su arte más primoroso, algo que podemos comprobar viendo las hermosas caras que surgieron de esta primera etapa creativa, que poco a poco adquirirían nombre y vida propia: la Celestina, Tecla, el Capitán Cazalla, el Juglar, Malic, el Viejo, el Sereno, Simbad el Vampiro, y otras que se quedaron sin cuerpo, pero que salían de las manos de Mariona buscando su lugar en el elenco de personajes que poco a poco se iban imponiendo. Esta época se prolonga  hasta bien entrados los ochenta aunque de hecho nunca llegó a terminar del todo, pues Mariona mantuvo siempre vivo ese trabajo directo con el barro y las materias primas que utilizaba para pintar sus caras (o las paredes de su casa, o de su teatro), con pigmentos naturales que mezclaba con otras sustancias.

Marionetas de Malic en China
Sin embargo, una vez entrada en la vorágine del oficio que toda aventura titiritera conlleva –esa vorágine hecha de funciones, viajes, prisas, estrenos, encargos  y apuros económicos–, su trabajo tuvo que diversificarse para ampliar su base de creación y adaptarla a las necesidades de los espectáculos y de la compañía La Fanfarra (constituída por Mariona Masgrau, Eugenio Navarro y Toni Rumbau). Una compañía que en el año 1984 abrió además el Teatre Malic, iniciando una segunda aventura artística y empresarial en paralelo a la de las marionetas. En esta segunda etapa hay un mayor equilibrio entre las necesidades escénicas de cada espectáculo y la realización misma de sus personajes o marionetas, que no siempre podían ser de cerámica. Nacen así espectáculos como Malic en la China y Malic en Nueva York, que incorporan ya el teatro de sombras.

Mariona en el taller. Foto de Anastasi Rinos.
Creo que Malic en la China constituye un antes y un después en el trabajo de Mariona y de La Fanfarra. La obra nace tras un viaje a Londres en 1979 para asistir como espectadores (aunque también La Fanfarra actuó en la calle, pasando el gorro y sufragando así algunos costes) al importantísimo Festival de Marionetas que se hizo aquel año con dirección de Penny Francis. Allí se pudo ver a los grupos más importantes del momento así como géneros y técnicas diferentes que jamás habíamos visto. El trabajo de Triangle de Holanda, Roser de Alemania, el Bread and Puppet y Bruce D. Schwartz de los EEUU, el Bolshoi de Leningrado, Drak de Praga, Da Silva Puppet Theatre y el Litlle Angel de l’U.K., el Karagöz de Metin Ozlen de Estanbul, el Marionetteatern de Michael Meschke, y aún otros muchos, abrieron los ojos de La Fanfarra. Al regresar a Barcelona, Mariona cambia de registro y empieza a construir marionetas más pequeñas y sutiles en sus movimientos. Se introduce también el teatro de sombras, con la colaboración en las siluetas de los dibujos de Jordina Salvany, y se logra una afortunada combinación entre marionetas de hilo, de guante y de sombras muy afortunada, que hizo del “Malic en la China” un gran pequeño espectáculo.

Retablo de La eina Blanca. Decorado y barco de Pepe Otal.
Este enorme paso dramatúrgico abrirá la puerta a otras aventuras creativas, como es Malic en Nueva York, obra que escapa a la lógica narrativa convencional y entra más en un formato de teatro poético y de la imagen. Más tarde nacerán obras realizadas exclusivamente en sombras, como Calidoscopia y Carmen. También de esta época es La Reina Blanca, tal vez el último trabajo importante en el que la mayoría de las marionetas llevaban todavía cabezas de cerámica.

Con La Reina Blanca, Mariona alcanzó su madurez como creadora de marionetas, con personajes muy logrados en los que supo combinar la libertad estilística del modelaje y de la creación plástica con las necesidades de un guión muy concreto marcado por una serie de peripecias narrativas. Con decorados y el mismo frontal del teatro pintados por Pepe Otal, La Reina Blanca fue un punto culminante de estas dos primeras etapas artísticas de Mariona, centradas en el trabajo conjunto de los tres miembros de La Fanfarra. De hecho, nació inspirada en la Opera dei Pupi de Palermo, a raíz de unas actuaciones de Ana Cuticchio en el Teatro Malic, donde cosechó un éxito clamoroso. ¿Por qué no partir del mismo esquema escénico de los pupi, pero trabajando con marionetas de hilo en el estilo propio de la compañía?

Jofre, marioneta de la primera época.
Un estilo, el de las marionetas de Mariona, muy peculiar, pues al ser de un tamaño bastante grande (entre 80 cm y 1 m) y tener un peso considerable, no servían los mandos que entonces se utilizaban en Barcelona, inspirados en el modelo inglés enseñado por Tozer, más pensado para marionetas pequeñas y de poco peso. De ahí que el mando utilizado fuera horizontal (en vez del clásico vertical) y que el juego de manipulación dependiera del propio balanceo de la marioneta bien controlado por los hilos y por las manos del manipulador.

Y aunque las primeras marionetas fueron hechas para ser manipuladas desde un puente, con el primer espectáculo de la compañía titulado Malic en Babilonia de modo que puede decirse que éstas eran de interior, en realidad, desde que un día la Fanfarra decidió salir a la calle tras acortar los hilos de las marionetas, nos dimos cuenta de lo bien que funcionaban allí: su medida, parecida a la de los niños, lograba un gran impacto cuando el títere se acercaba a ellos. De esta etapa callejera son los espectáculos La Historia del Rey Triste, El Fantasma de las Montañas, Aquiles y la Tortuga, El Tesoro del Capitán Pirata, obras protagonizadas todas ellas por Malic, de modo que al final fueron agrupadas en un único programa titulado Las Aventuras de Malic. Hubo todavía otros espectáculo de calle, como Malic y la Fuente de la Eterna Juventud, pero con la abertura del Teatro Malic, la Fanfarra de alguna manera cambió de rumbo: al disponer de un teatro propio donde podía presentar lo que quería, surgieron espectáculos pensados directamente para adultos, como Calidoscopia y Carmen, los dos hechos exclusivamente con teatro de sombras aunque muy diferentes entre sí, y la misma Reina Blanca, antes comentada.

Fachada del TOPIC de Tolosa, donde se realiza la exposición
de Mariona Masgrau
La utilización del teatro de sombras fue un rasgo característico no sólo de esta época sino de todas las de la Fanfarra, desde el momento en que se introducen en el primer montaje de Malic en la China. Además de las obras exclusivamente realizadas con teatro de sombras, siempre había un uso del mismo en uno y otro momento de la mayoría de las obras, incluso las posteriores a esta etapa. Puede decirse que los tres miembros de La Fanfarra tienen en su ADN artístico el Teatro de Sombras incrustado, siempre listo para servir en tal o cual escena, o para dedicarle una obra entera.

Carmen fue un trabajo especial: en esta obra, Mariona hizo por primera vez de actriz, pero en negativo, es decir, apareciendo en sombras detrás de una pantalla que cubría toda la boca del pequeño escenario del Teatro Malic. Teatro de sombras de actriz y de objetos, podríamos llamar a esta obra, a partir de un guión de Joan Casas y Toni Rumbau, y con dirección de escena de Rafael Durán.

Constantina
La tercera y última etapa de Mariona fue la de la libertad a ultranza así como de compromiso consigo misma, decidida a emprender un camino de investigación y de aventura en solitario. Tuvo su primer pistoletazo de partida con la obra Mangalena, con dirección de Anastasi Rinos, a la que le siguió una retahíla de títulos en los que Mariona creó toda una serie de personajes femeninos que venían a ser una especie de alter egos suyos que le servían para expresar sus desasosiegos, sus anhelos y sus inquietudes. Son la ya mencionada Mangalena, Constantina, Sophia, La Caja de Juguetes, De tanto que te quiero y El despertar de las pasiones. Una época ecléctica en la que lo importante ya no es tanto la manualidad creativa (aunque también, pues nunca dejó de investigar con los materiales y con el reciclaje de los componentes) sino en lo que se quiere decir en cada espectáculo. Para ello se rodeó de un fiel equipo de colaboradores que aportaban texto, escenografía, música o dirección de escena.

Pintura de Mariona Masgrau
Hay que decir que Mariona, a pesar de esta deriva hacia un teatro de contenidos, jamás abandonó su necesidad personal de expresión artística, no sólo satisfecha a través de sus inventos y muñecos sino también a través de su inclinación por la pintura, que trató a su aire y particular manera, inventando tintas y trabajando con la misma libertad de siempre.

Mariona pintando. Foto de Anastasi Rinos.
Puestos a definir con palabras el arte de Mariona, algo desde luego siempre difícil por no decir imposible, creo que habría que poner los siguientes adjetivos: valiente, rudo, sincero, autónomo, auténtico, esencial, noble, atrevido. En cuanto a los sustantivos, pondría: artista, teatro, vida, emoción, aventura, arrojo. Mujer de empatías claras, no tenía pelos en la lengua a la hora de decir las verdades. Eso le creó amigos y enemigos, y tuvo que lidiar con ellos desde esas arenas movedizas que son las emociones.

Su obra, variada y propia de una artista que tuvo que adaptarse a los vaivenes de una profesión atípica como es la de titiritera, ha conseguido traspasar los límites de lo efímero, esta condena que pesa sobre el arte del teatro. Hoy destaca en su materialidad objetiva, gracias al empeño de su duro trabajar con las manos, obra que tiene sus picos y sus valles, y que brilla como un ejemplo de tesón y de lucidez empírica de titiritera que no se arredra ante las dificultades. Que un museo como el del TOPIC le haga justicia con esta exposición monográfica honra tanto a Mariona como a los directores del Museo. 


Toni Rumbau
Barcelona, junio 2012

sábado, 21 de enero de 2012

En el TOPIC de Tolosa

La semana anterior estuve en Tolosa, de visita en el TOPIC, el Centro Internacional del Títere de Tolosa, que es ya como una segunda casa para mi. Lo digo no sólo porque allí están todas las marionetas de la compañía, construídas por Mariona Masgrau, con un simpático y muy bien compuesto Malic presidiendo el gran mural de los espejos de marionetas infinitas del Museo, sino también por la grata hospitalidad de la que siempre gozo allí.

Este año me perdí la exposición dedicada a las marionetas en Suiza, organizada por Pierre-alain Rolle, que por lo visto fue espectacular. Puede verse un video de la misma clicando aquí. Suiza fue el país invitado del Titirijai de este año y de ahí el énfasis puesto en mostrar un panorama de su realidad titiritera.

Mariona Masgrau. Foto de Isa Albareda.
Fui a Tolosa por placer pero también por trabajo, pues son bastantes los asuntos que nos llevamos entre manos. En primer lugar, la exposición dedicada a la obra de Mariona Masgrau, que forma parte del fondo del Museo gracias a una cesión temporal de la misma y, en segundo lugar, por la exposición sobre el tema de Rutas de Polichinela que deberá culminar la escritura del libro en el que estoy embarcado.

La exposición de Mariona será en septiembre de 2012 y estará hasta febrero de 2013. Es decir, podrá verse durante bastantes meses y coincidirá con el Titirijai de este año en noviembre, que cumple su treinta aniversario. Lo bueno de esta exposición es que será bastante exhaustiva de su obra, una oportunidad pues para apreciar y valorar el trabajo realizado por la titiritera catalana.

Polichinelle (Museo Gadagne, Lyon)
La exposición de Rutas de Polichinela será para septiembre de 2013, coincidiendo con la publicación prevista del libro que lleva el mismo título. Una fecha que nos obliga, a mi y al TOPIC, a poner los motores en marcha de cara a preparar lo que espero sea una muy buena ocasión de ver juntos a tantos personajes europeos de la tradición, que aun siendo todos diferentes, gozan de inspiradoras semejanzas.

Marioneta de Arketal
Pude también visitar la magnífica exposición actual dedicada a la compañía Arketal. Digo magnífica sin exageración alguna, pues realmente es un placer gozar de la exquisitez de estas dos artistas titiriteras, Greta Bruggeman y Sylvie Osman, que llevan ya muchos años trabajando con un gran rigor estético, y con la complicidad añadida de otros artistas plásticos. Como dicen ellas mismas en el programa, “Cada una de nuestras creaciones es un viaje, un diálogo con los colaboradores que nos acompañan. Los temas elegidos hablan de la identidad, de la memoria, del exilio, de la familia, de lo humano”. Impresiona ver en el ambigú del TOPIC toda la serie de carteles de los diferentes espectáculos de la compañía, exponente del enorme trabajo realizado.

Imagen de "Enamorirse", del PTV Clowns
En los días pasados en Tolosa tuve la suerte de asistir a una representación de la compañía valenciana PTV Clowns. Una sorpresa y un gozo, pues su espectáculo, titulado “Enamorirse”, va realmente dirigido a todos los públicos sin menosprecio del adulto, con una acción, un texto, unos gags y un ritmo extraordinarios. La verdad es que te partes de la risa frente a un trabajo inteligente, original y dotado de un virtuosismo interpretativo que pocas veces se alcanza en un escenario. El espectáculo es de clown aunque juega con alguna marioneta, construídas por cierto por Sise y Alberto de la compañía los Duendes. Tres son los personajes: Hula, Piojo y la Seño. Los dos primeros son los payasos -¿los podríamos llamar clásicos…?– ,y la Seño, guapa y resultona, es la que marca la diferencia y enlaza al público –y la razón– con el disparate de los dos pretendidos estudiantes. El sentido del humor es exquisito y la interpretación de los tres actores, magnífica como se ha dicho. 40 años de experiencia avalan a esta histórica compañía que en vez de envejecer, parecen haber encontrado el elixir de la eterna locura. Una locura, claro, sumamente cuerda e inteligente.