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martes, 27 de marzo de 2012

Acabó el Festival TOT de Barcelona

Marta y Lope actuando en la calle del Poble Espanyol.
Foto de Jesús Atienza
Tras estas dos semanas de intensa actividad titiritera en Barcelona, llega el reflujo y el momento de las reflexiones. Un festival pequeño pero ambicioso que tiene la virtud además de replantearse constantemente su presente y su futuro, tal como lo demuestra la mesa redonda realizada alrededor de la pregunta "¿Vale la pena hacer un Festival de Títeres?". No asistí a este encuentro personalmente, pero sí lo hizo mi compañero Cesc Martínez, Jefe de Redacción de Titeresante, quién ya escribió un artículo sobre el mismo.

Creo que la respuesta a esta pregunta debe ser positiva, aunque como es lógico los gerentes del asunto deberán valorar los aspectos que los artistas por lo general ignoramos. Pero como dijo una vez este lince de los festivales que es Salvador Sunyer, director de Temporada Alta (el festival estrella de cuántos se realizan en España), es obligación de todo festival crecer siempre. Si no en cantidad, sí al menos en cualidad. Y ahí es dónde hay siempre un margen para la imaginación de los emprendedores. El TOT Festival tiene unos límites, marcados por las paredes del recinto que lo acoge: las mismas murallas del Pueblo Español. Saltarse estas murallas y extenderse por la ciudad sería el siguiente paso que daría empuje y una gran visibilidad al Festival.

Consideraciones que buscan ser una respuesta en positivo a la pregunta antes expuesta y que creo pueden ser tenidas en cuenta. Puede que no haya dinero o que lo haya poco, pero lo que no falta en este mundo es imaginación. Y cuando existen unos medios, por pocos que sean, la obligación de cualquier responsable de los mismos es hacerlos volar ponioéndoles esas alas invisibles que dan la imaginación.

domingo, 18 de marzo de 2012

Sigue el TOT Festival del Poble Espanyol en Titeresante

Ha empezado el TOT Festival de Títeres y de Teatro de Objetos que organiza el Poble Espanyol de Barcelona, con dirección artística de Jacques Trudeau. Empezó el viernes 16 y durará hasta el próximo domingo 25 de marzo. El programa lo podeis ver clicando aquí.

Desde Titeresante, estamos siguiendo los diferentes espectáculos y encuentros profesionales. Poco a poco iremos sacando información y comentarios sobre los mismos. Lo encontraréis todo clicando a www.titeresante.es. También aparecerá en sus dos portales hermanos www.putxinelli.cat y www.puppetring.com, con la mayor celeridad posible, pues los redactores somos pocos y las horas no pueden estirarse más de la cuenta.

Y un aviso importante: el próximo miércoles 21, a las 12h del mediodía, se va a presentar nuestro proyecto Puppetring (las tres revistas en una) en el Espai Massana del Poble Espanyol de Barcelona. Estarán presentes Toni Rumbau (director), Cesc Martínez (Jefe de Redacción), Jesús Atienza (Fotografía) y los miembros del Consejo de Redacción Maryse Badiou y Víctor Molina. Después habrá una comida titiritera e informal (15 euros el menú) en el restaurante Los Arribes del mismo Poble Espanyol.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Festival de Invierno en La Puntual

Llegó puntual, como no podía ser de otro modo en este pequeño teatro de Barcelona llamado La Puntual, su Festival de Invierno que suele celebrar por estas fechas, a modo de desintoxicación navideña para los niños del empacho consumista propio de la Navidad.

Imagen de “Vivaldi. La Cigala i
la Formiga”
Y llegó con cuatro espectáculos muy diferentes entre si y todos ellos de una gran calidad. Empezó el grupo Penjim-Penjam Titelles, un histórico de los títeres en Cataluña, con la obra “El Moliner”, un primoroso trabajo solista a cargo de Mercè Alemany. Le ha seguido en el calendario La Petita Brownie i Cia con “Vivaldi. La Cigala i la Formiga”. Contnuará un ya clásico de la sala, “Caramante”, con Eugenio y Néstor Navarro, espectáculo de teatro de sombras con gafas de tres dimensiones para los espectadores. Y acabará Ayelén Cantini con “Efímers Maravelles”, un espectáculo poético-visual hecho con pompas de jabón. Para más información del programa, ver la página de La Puntual.

Pude asistir a una de las representaciones del segundo espectáculo, el de la Petita Brownie i Cia, y puedo decir que gocé del espectáculo y de ver gozar a los niños y a los mayores que abarrotaban la sala, con una brillante interpretación de Susana Rubio que se enfrentó en solitario a esta conocida fábula de La Fontaîne. Lo hace la titiritera catalana dando la vuelta al final, que adapta a los nuevos tiempos necesitados de mayores dosis de bondad, ante las realidades duras que se avecinan. Podría decirse que la obra es de una actualidad absoluta: la hormiga acaba invitando a la cigarra a su casa, en vez de dejarla morir en la intempeie -sin techo, salario mínimo ni seguridad social. Claro, esto no se dice en el espectáculo, pero uno se lo imagina. En este sentido, ilustra también una de las visiones de más éxito de la actual Europa, con sus cigarras sureñas que viven de cantar al sol, y las hormigas nórdicas, que trabajan y producen en sus fríos polares. Cuando llegan los fríos para todos, las hormigas del norte deben acudir en protección de las pobres cigarras del sur, afónicas de tanto cantar y sin un duro en los bolsillos. Como puede verse, las fábulas puestas al revés dan mucho de si.

Actúa Susana con mucho primor y con un extraordinario dominio de la voz, que se amolda perfectamente a los distintos personajes como guantes sonoros, con registros nada forzados y musicales timbres de voz. Su presencia es asimismo agradable y muy correcta, en el sentido de mantener una relación adecuada con los títeres y también con respecto al público, al que trata con cariño pero a su vez con la necesaria distancia para no caer en la excesiva dulcificación. El otro componente del espectáculo es la música, las Cuatro Estaciones de Vivaldi en concreto, cuya genialidad garantiza una atmósfera sonora de gran categoría, lo que hace subir muchos puntos al espectáculo.

El resultado fue una ovación muy sentida del público, el cual parecía no querer irse del teatro, acercándose a la ventana inferior del retablo dónde la hormiga tiene su apartamento y dónde se podía ver a la cigarra muy contenta sentada en un sofá frente a un plato de sopa caliente. En definitiva, un muy buen espectáculo presentado con honradez, buen oficio y mucho gusto.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Representación en el Teatro Tandarica de Bucarest


Fachada del Teatro Tandarica
Ha sido un honor participar en el Festival que organiza el Teatro Tandarica de Bucarest, en Rumanía, un teatro que cumple 66 años de existencia (fue creado en 1945). Una institución clave para entender la historia del teatro de marionetas europeo de los últimos cincuanta años.

Fundado por Lucia Colomeri (directora), Elena Patrascanu (directora artística), Alexandru Bratasanu, Leno Constante y Ileana Popescu (diseñadores) y Nicolae Massim (director), Tandarica es declarado en 1949 teatro institucional y su dirección queda en manos de Margareta Nicolescu, quién revoluciona la línea artística y eleva el nivel de los espectáculos a grandes alturas, convirtiéndose en un verdadero laboratorio de creación. En 1978 recibe el premio Erasmus, junto con Ives Joly, Bread and Puppet y la Marionetística.

Se comprende que la aureola de prestigio que distingue a este teatro sea grande y que tanto sus espectáculos como sus festivales sean siempre seguidos por enorme interés por los especialistas y los entendidos en la materia.

La razón de mi presencia en Bucarest se debe a que el director general del Teatro Tandarica, Calin Mocanu, vio mi espectáculo “A Manos Llenas” este verano en el Festival de Okinawa, en Japón, tras lo cual decidió invitarme al Festival del Teatro Tandarica.

Debo decir que la función realizada de "A Manos Llenas" el 29 de noviembre ha sido todo un éxito, con un público entregado y muy participativo, básicamente adulto. El jurado del Festival me otorgó el Premio al Mejor Espectáculo  Solista, lo cual es un verdadero honor viviendo de dónde viene. Por cierto, se estrenó en el rol de técnico Gerardo Israel Chóez Quinde, quién cumplió sin tacha su cometido.

Trabajando con Raluca Tulbure en el Tandarica Teatro
Toca hablar ahora de Raluca Tulbure, dramaturga del teatro y encargada de las relaciones internacionales, quién nos recibió con extraordinaria amabilidad y simpatía, pieza clave en el complejo engranaje del Festival. Ella me ha introducido al mundo de Vasilache, el personaje que en Rumanía ejerce su función polichinesca, poniéndome en contacto con Daniel Stanciu, quién presentó en el Festival un espectáculo tradicional del teatro de títeres popular rumanés. Hablaré del tema en una próxima entrada. 

Tuve ocasión también de hablar con Gavril Cadariu, director del Teatrul Ariel, de la ciudad de Târgu-Mureş/Marosvásárhely, situada en el corazón de Transilvania, dónde coexiste una doble comunidad rumanesa y húngara. De hecho, el teatro aloja dos compañías diferentes, una de cada comunidad, con excelentes relaciones entre si. Profesor de teatro en la Universidad de la misma ciudad, charlamos sobre futuros proyectos de colaboración e intercambio que ojalá acaben produciéndose.

Coloquio después de la función

 El viaje ha sido posible gracias a la ayuda otorgada por el Institut Ramon Llull, pieza fundamental en el desplazamiento de tantos artistas catalanes en el extranjero.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El Festival de Silkeborg, en Dinamarca.

Sombras de Richard Bradhow
Esta semana ha tenido lugar el Festival de Silkeborg, en Dinamarca, que este año ha cumplido su 25 aniversario. He tenido la suerte de participar en él, compartiendo teatro con el maestro Richard Bradshow y la verdad es que he disfrutado tanto de las actuaciones propias como de las vistas en otros espacios. No citaré aquí a todas las compañías participantes (el interesado puede consultar la programación clicando aquí), pero sí las pocas que he podido ver.

En primer lugar, ha sido un enorme placer gozar del virtuosismo del sombrista australiano Bradshow, que com siempre me ha maravillado con sus números tan magníficamente elaborados. También pude ver un fragmento del espectáculo inaugural, ”Homage a Chagall", a cargo de la compañía Teatro Groteska, de Krako, Polonia, que encandiló al público con una cascada de imágenes que buscaba expresar la vida del famoso pintor y su intensa historia de amor con su esposa Bella.

Títere de Eric Bass
Hoy he visto a la compañía del maestro americano Eric Bass (Sandglass Theater) con su espectáculo "Autumn Portraits", en el que Bass hace alarde de todo su oficio y su dominio de las tablas, con una interpretación excelente tanto en la manipulación como en las voces. Se trata de una succesión de esqueches  unidos por la temática de la dualidad títere/manipulador, con números realmente antológicos, como el del zapatero que recibe la llamada del Ángel de la Muerte.



Los tres cerditos
Después vi a la compañía danesa De Rode Heste con Los Tres Cerditos, una obra a cargo del titiritero solista Lene Norup, de una gracia infinita y un buen humor socarrón e inteligente. También he asistido a la representación de la compañía de Marionetas do Porto de la obra "Wonderland", un trabajo muy elaborado de esta compañía que hasta hace un año, estaba dirigida por el fallecido Joao Paulo Cardoso. Y finalmente, el ejercicio de final de curso de Astrid Kjaer Jensen "Lilith", un refinadísimo espectáculo hecho sólo con las manos sobre el matrimonio.

El Festival, cuyos artíficies son Ulla Dengoe y su marido Poul Dengsoe, es de los que invitan a la convivencia y al diálogo, tanto con los artistas como con los programadores presentes. Entre otros estaban Rute Ribeiro y Luís Vieira, de Lisboa, con los que he podido compartir gratificantes momentos y largas conversaciones, siempre dirigidas hacia nuevos proyectos e ideas. También encontré al senyor Sugita y a su esposa, de Osaka, Japón, con los que compartí de nuevo gratos recuerdos y comentarios sobre multitud de cosas.



lunes, 17 de octubre de 2011

El Festival GUANTde Valls

Cartel del Festival GUANT
Del 14 al 23 de octubre tiene lugar en la ciudad tarragonina de Valls el Festival GUANT. Dirigido y organizado por el grupo Pa Sucat, celebra este año su séptima edición con un programa que ha sorteado los recortes (abundantes, por lo visto) y que se afianza como uno de los más interesantes de los que se celebran en Cataluña. 20 compañías son un número importante. Entre ellas, cuatro presencias internacionales: el reputado ChonChon de Argentina y Chile, tan querido por el público catalán, con "El Enmazcarado", Robert White de Argentina con sus impresionantes números visuales, Malgosia Szkandera de los Estados Unidos con una refinada propuesta para adultos y el TAP Ensemble, de Italia, con el estreno de "Don Giovanni in carne e legno", una interesante combinación de guaratelle napolitanos y actores.

Abrió el Festival la veterana compañía de Vilanova i la Geltrú L'Estaquirot Teatre con su aplaudido "Ploramiques" que se presentó en el recoleto Teatro Principal de la ciudad. El sábado 15 por la noche pudo verse también el espectáculo "Palòodrom" del grupo Pengim Penjam, otro histórico de Cataluña que presentó esta arriesgada propuesta para adultos de un teatro poético que juega con elementos sencillos y primordiales como son pechinas, piedras, arena, caracoles... Grupos como Desguace Teatro de Sevilla, Anita Maravillas, Forani Teatre, Mercè Framis, Ne Me Títere Pas, el mismo Pa Sucat, Disset Teatre, el Señor de las Bombillas, Galiot Teatre, Txo Titelles, Laitrium, Companyia B, Cia Am-Art, y yo mismo, completaron la programación.

Esperemos que la consolidación de GUANT siga recibiendo los apoyos que hasta ahora ha tenido, tan merecidos como indispensables para la salud titiritera de nuestro teatro. Más información aquí.

martes, 20 de septiembre de 2011

FOCUS CATALAN en el Festival Mundial de Marionetas de Charleville-Mézières

Cataluña y las Islas Baleares se visten de gala en el gran Festival Mondial des Théâtres de Marionnettes que se celebra del 16 al 25 de septiembre en Charleville-Mézières, con la programación de diez compañías catalanas y mallorquinas gracias a la ayuda ofrecida por el Institut Ramon Llull.

La ciudad de Arthur Rimbaud se transformó en el año 1961 en una ciudad dedicada a las marionetas, gracias al empeño de Jacques Félix, uno de esos personajes insubstituíbles cuya modesta pero imparable labor acaba cambiando el carácter y la imagen de una ciudad. En efecto, no sólo nació el Festival Mondial sino que años más tarde se constituyó el Institut International de la Marionnette, considerado como la mejor o al menos más reputada escuela hoy con rango universitario sobre el teatro de marionetas. Jacques Félix, titiritero aficionado miembro de la compañía Les Petits Comédiens de Chiffons, ocupó también y durante muchos años la secretaría de Unima Internacional.

Hoy el Festival cuenta con centenares de espectáculos, tanto en las franjas oficiales como en el off, y un sinfín de actuaciones de calle que convierten Charleville-Mézières en una verdadera meca mundial de las marionetas durante la semana que dura el evento. Sería imposible dar una visión del conjunto en esta breve reseña. Vamos a concentrarnos en la presencia catalana, consistente en diez magníficos espectáclos, como antes se ha dicho.

- COMPAÑÍA JORDI BERTRAN, con dos espectáculos: Le sens des fils (El aliento de los hilos), obra de marionetas de hilo y objetos. Domingo 18/09 a las 14h yt 18h - Salle du Mont-Olympe n°1 y La sucrière diabétique (La azecarera diabética), obra de teatro de objetos. Lunes 19/09 a las 14h y 18h - Salle Arthur. www.jordibertran.cat

Imagen esp. Jordi Bertran
Considerado como uno de los maestros indiscutibles de la marioneta de hilo, Jordi Bertran es también un showman que anima sus espectáculos con la voz y la guitarra, y un refinado manipulador no sólo de hilo sino también de manos, como lo demuestran sus geniales interpretaciones a base de sus dedos y dos bolitas. Sus espectáculos, creados en formato de cabaret y a veces casi de musicales, son de obligada presencia en los festivales más importantes del género, y cuentan con talentosos colaboradores, como los manipuladores Paula López y Carles Codina, Litus, en este obra, además del mismo Jordi. Presenta igualmente una obra de teatro de objetos, La Azucarera Diabética, en la que tazas, sacacorchos, cafeteras, azucareras y otros elementos afines son los principales protagonistas.

- JOAN BAIXAS, también con dos espectáculos: La Musique Peinte (La Música Pintada), obra de sombras y marionetas varias. Sábado 17/09 a las 16h y 21h ; Domingo 18/09 a las 11h - Salle du Château, y Mappemonde – Sourire (Mapamundo – Sonrisa) de técnicas varias, el viernes 23/09 a las 18h00 - Parc Collignon La Houillère, sábado 24/09 a las 15h30 - Esplanade du Centre Culturel de Nouzonville, y domingo 25/09 a las 11h00 - Square Bayard. www.joanbaixas.com

pintura Joan Baixas
Joan Baixas es sin duda uno de los titiriteros clave para entender el panorama marionetístico catalán de los últimos treinta y tantos años. Creador de La Claca junto con Teresa Calafell, fue el primero en romper los viejos moldes de la tradición para adentrarse en el campo de la experimentación visual con su trabajo hecho mano a mano con el pintor Joan Miró en Mori el Merma. Desde entonces no ha cesado de desarrollar un mundo propio de imágenes y de interpretación personal que busca la esencialidad matérica tanto del gesto como de la imagen, con una práctica pictórica en la que el artista-titiritero se vuelca íntegramente en la escena. En Charleville ofrece además un taller cuyos resultados, titulados Mapamundo – Sonrisa, serán expuestos al público como último espectáculo del Festival.
 
- EL RETRETE DE DORIAN GREY, con dos espectáculos. Rua aire, obra de marionetas-globos, el martes 20/09 a las 14h y 20h - Salle Bayard, y en gira en (25/09 a las 15h00), Saint André les Vergers (22/09 a las 20h00), Rethel (27/09 a las 14h30 & 20h30). El otro espectáculo, también de marionetas-globo, es Ne me quitte pas, el sábado 17/09 a las 10h30 y 11h15 – Préfecture. www.elretretededoriangray.com

Momento de Rua
Esta compañía, de denominación tan heterodoxa, ha conseguido crear un universo propio con su extraordinario trabajo de elaboración de marionetas a base de globos hinchables. En Rua Aire, mediante un aparato escénico que sugiere tanto el submarino de Monturiol como un artefacto de la marca Magritte, los dos manipuladores del Retrete Ezra Moreno y Marcos Ptt Carballido, maravillan al público con un trabajo de exquisito virtuosismo hecho con globos y con sus únicas manos, mediante la transformación constante de los muñecos nacidos de los globos, que primero son raras amebas recién surgidas de la nada, luego bichos raros que se acercan a las arañas y a otros animalitos, para acabar siendo figuras humanas que sin embargo cambian de forma, pierden una pierna, un pie, un brazo, o la misma cabeza, para ir mutando en un proceso sin fin. Una delicia de espectáculo que empieza a saltar por los mercados internacionales.

- DISSET TEATRO (Islas Baleares) con la obra Le vol de Calandria (El Vuelo de Calandria), obra con técnica bunraku, el miércoles 21/09  a las 17h yt 21h - Théâtre Municipal. www.dissetteatre.com  - www.telmproduccions.com

El Vol de Calandria
He aquí un perfecto ejemplo de la evolución que ha tenido el teatro de marionetas en Cataluña en los últimso años. Disset Teatre es una joven compañía constituída por actores exalumnos de Alfred Casas salidos del Institut del Teatre de Barcelona, cuyo primer trabajo saltó de inmediato a la fama y a los escenarios por la extraordinaria factura del mismo. Con el Premio al Mejor Proyecto de Teatro Visual del Institut del Teatre 2008 en su haber, El Vuelo de Calandria combina títeres de manipulación a la vista, trabajo actoral y una sugerente escenografía que permite el juego de una variedad de registros muy bien resuelta. Espectáculo sumamente poético centrado en una historia de amor que en realidad es un recuerdo, y en la que los temas del destino, de la suerte y del azar se combinan con la música del acordeón y el vuelo celeste de un pájaro mecánico. Con interpretación de Juanma Palacios, Carme Serna y Mariaje López, la obra está dirigida por Carme Serna Far, autora asimismo de la dramaturgia y de los títeres, y cuenta con la asesoría artística de Alfred Casas.

- CIE PELMÀNEC con la obra Don Juan, amère mémoire de moi (Don Juan, amarga memoria de mi mismo), obra para manipulador-intérprete solista, el domingo 18/09 a las 19h ; Lune 19/09 a las 10h yt 14h - Salle Mme de Sévigné. www.pelmanecdonjuanfr.wordpress.com 

Don Juan
Miquel Gallardo, que ya sobresalió con su anterior y reconocido trabajo “L’Avar”, una obra que se sigue representando con éxito por el mundo, se lanza al ruedo de los titiriteros solistas con este Don Juan que requiere un alto voltaje de virtuosismo. Lo consigue Gallardo con un precioso texto que firma junto con Paco Bernal, y que se acerca con mucho respeto y exquisito gusto a la psicología y al complicado mundo del Burlador de Sevilla. Con dirección de María Castillo, Gallardo interpreta a un joven monje que debe cuidar de un anciano enfermo, Don Juan, encarnado en una marioneta. Lo consigue con un juego de voces magnífico, así como con soluciones escénicas sencillas pero capaces de llenar todo el espacio escénico. Gallardo acaba de estrenar una nueva obra con parecidas características técnica sobre el personaje de Hamlet. Un joven titiritero que sin duda dará mucho que hablar.

- CENTRE DE TITELLES DE LLEIDA con Mowgli, l’enfant de la jungle (Mowgli, el niño de la jungla), títeres de mesa, el viernes 23/09 a las 10h yt 14h - Salle Maryse Bastié. www.titelleslleida.com

Escena de Mowgli
Sin duda constituye Mowgli una de las obras más ambiciosas y que mayor éxito ha obtenido de los producidos por el importantísimo Centre de Titelles de Lleida, convertido en una de las principales instituciones titiriteras del país. Se trata de una coproducción de la compañía con el Teatre Nacional de Catalunya, algo que ya viene siendo habitual en los de Lleida, que presenta el drama del Mowgli, el niño salvaje que se debate entre la jungla y la civilización, una obra en la que Joan Andreu Vallvé, autor de la adaptación del texto de Kipling y también de las marionetas y de la escenografía, nos deleita con una estética visual delicada y a la vez impactante. Marionetas de mesa con manipuladores a la vista, siguiendo una línea de trabajo llena de oficio, arte y coherencia.
  
- PRODUCCIONS ESSENCIALS con Cuttlas, anatomie d’un cowboy (Cuttlas, anatomía de un cowboy), obra de marionetas de técnica bunraku, sombras y luz negra el sábado 24/09 a las 20h; domingo 25/09 a las 11h y 16h - Salle du Mont-

Cuttlas
Cuttlas, el popular pistolero creado por el valenciano Calpurnio hace más de dos décadas, es el personaje que los de Produccions Essencials han escogido para esta obra creada por  Sergio Pons, con cramaturgia de Albert Tola y dirección escénica de Lluís Graells. Con un argumento que recoge los temas clásicos del Western, en el que no falta la reconquista de la amada, los duelos al sol con el malvado Jack más otros episodios excéntricos y surrealistas, la obra mezcla el teatro de objetos, el bunraku japonés, el teatro negro y de sombras, la música en directo y las videoproyecciones. Un espectáculo de factura innovadora, rabiosa actualidad y un humor mordaz que no duda en recurrir al más puro estilo del spaghetti western. Una obra que ha merecido ser nominada en los Premios Butaca de Teatro y Cine de Cataluña en 2009 y que ha recibido el Premio de la Prensa del Festival Kontrapunkt 2008, Szczecin, Polonia.

- EL TEATRE DE L’HOME DIBUIXAT
, de Valencia, con Pierre à Pierre (Piedra a Piedra), espectáculo de objetos y actor, el viernes 16/9 a las 10h, 11h y 17h, en la Salle Mantova. www.homedibuixat.com
 
Piedras
Tiao Gombau es el intérprete de esta delicada y preciosa obra dirigida por Rosa Díaz en la que el titiritero descubre la llamada cualidad oculta de las cosas, centrándose en las piedras encontradas en la orilla del mar y que el paseante ha recogido al azar. Anodinas piedras que sin embargo guardan muchos secretos ocultos en su interior. Un espectáculo que desarrolla los principios más contenporáneos de la física sobre las llamadas dimensiones ocultas de la realidad, principios que el titiritero metaforiza a través de una delicada poesía escénica, por la cual las piedras dejan de ser piedras para convertirse en muchas otras cosas distintas, sin jamás dejar de ser por ello piedras. Como quién saca una a una las capas de una cebolla, las piedras van desplegando ante el atónito público sus secretos más recónditos.

-
EFIMER, con Le Monstre (El Monstruo), obra deambulatoria de calle para un único muñeco gigante, el viernes 23/09 a las  19h, sábado 24/09 a las 18h y domingo 25/09 a las 16h - Place Ducale. www.educats.es.

Lo Monstre
Efímer presenta la creación de una gran marioneta de calle de 2,50 m de altura y largo de 4 metros, que se mueve por entre el público recorriendo la calle o ocupando el espacio de una plaza. Estrenada en la Fira de Tárrega de 2009, cuenta con dos manipuladores, Jordi Lloreta Pané  y Albert Calafell, y una acordeonista, Meritxell Gené, encargada de amansar al monstruo con su música. La criatura es obra de Xavier Mancho, quién ha querido crear un gran dragón capaz de respirar, comer, dormir, pasear, asustarse y. a veces, enfadarse. Impresiona ver a la bestia deambular con su constitución hecha de madera, poleas, cables y otros elementros mecánicos que le dan vida. El resultado es tan poético como espectacular.


- NE ME TITERE PAS, con Circumloqui, obra deambulatoria de calle para triciclo, actor y marionetas de guante,  el viernes 23/09 a las 17h y 20h ; sábado 24/09 a las 11h y 16h - Place du Théâtre. También el domingo 25/09 a las 14h30 y 17h30 -  Place du Marché, en La Cassine. www.lamaleta.cat

El niño bala
La joven compañía formada en 2006 por Xesco Quadras y la compañía Pomodoro, con Miquel Nevado y Eva Montero, presentan este montaje de calle para un único manipulador, clown y músico a cargo del polifacético Xesco Quadras. Se trata de un circo ambulante que cabe en un triciclo y en el que todo se hace en directo. Destacan sus números de doma más el único niño cañón capaz de volar hasta 50 metros. Humor desbordante y una ingeniería tan deslumbrante, loca y efectiva como casera y divertida.

lunes, 8 de agosto de 2011

El Museo Takeda de Iida

Tras las dos funciones de “A Manos Llenas” realizadas en el Festival de Iida, concretamente en el Kawamoto Kihachiro Puppet Museum, funciones que han transcurrido estupendamente, con llenos totales pues hacía días que las entradas estaban agotadas, me queda por hablar sobre algunos lugares emblemáticos de Iida, una ciudad que desde el punto de vista marionetístico es una constante caja de sorpresas.

Marioneta de Kihachiro Kawamoto.
De entrada, son varios los museos dedicados al arte de los títeres. Uno de ellos es el dedicado al gran especialista en cine de animación con marionetas, Kihachiro Kawamoto, autor de varios films que tuvieron mucho éxito en televisión. Las marionetas, todas ellas preciosas y de impecable factura, están expuestas en vitrinas según grupos de personajes pertenecientes a distintas películas. Constituyen un precioso repertorio de personajes de la literatura clásica y popular japonesa, con profusión de samurais, princesas, sabios y señores malvados.

Antiguo teatro situado junto al Museo Takeda,
hoy en desuso.
Otro de los museos, y del que me gustaría hablar aquí con más detalle, es el dedicado al gran marionetista japonés nacido en Iida, el señor Sennosuke Takeda, museo que se halla situado fuera del centro de la ciudad, al lado mismo de un antiguo teatro de Bunraku que, como suele suceder aquí, se encuentra en la base de un precioso Shrine que empieza en la esplanada dónde se situaba el público. La zona está cerca del templo budista Motozenkoji, al que no tuvimos tiempo de visitar.

El museo es una delicia de diseño de estilo japonés, es decir, realizado según los más estrictos principios de la contención propios de un gusto poético que busca la emoción estética a través de la simplicidad y la extrema economía de medios. Se encuentra ubicado en un hermoso jardín que recuerda la disposición Zen de los templos del complejo de Daitoku-ji visitado en Kyoto, jardín que rodea el museo, la sala de ensayos y la misma vivienda privada del señor Takeda, unidos a través de un recorrido que va de lo público y abierto a lo privado e íntimo.

Muy sencillo en cuanto a su estructura, consta el Museo de una entrada-tienda, en la que se ofrece un merchandizing de gusto exquisito, con servicios y espacio privado de secretaría. Esta entrada comunica, a través de un pasillo ajardinado, con el museo propiamente dicho, consistente en un edificio de planta cuadrada cuyo centro es una sala que reproduce un teatrillo de asientos escalonados enfocado a un escenario con una escena fija de marionetas perteneciente a una de las obras de la compañía. Alrededor de esta sala central, y en espacios que se abren a modo de anchos pasillos, están las piezas expuestas de la colección del Museo. Lejos de buscar una acumulación de elementos, se ha optado por el mismo principio de sobriedad, de modo que las marionetas expuestas son pocas pero de una extraordinaria belleza. En grupo o individualmente, se exhiben en vitrinas puestas encima de cajones que contienen un mecanismo automático de regulación de la temperatura y de la humedad. Igualmente, junto a unos grandes ventanales que dan al jardín, se encuentra un recogido espacio con asientos dónde el señor Takeda nos recibe con un te. Sentados a su vera estábamos pues Tamiko Onagi, Takashi Nakaide, el señor Nobuhiro Sugita y su esposa Natsue Sugita que se sumaron también a la visita, mi compañera Rebecca Simpson y yo.

El señor Sennosuke Takeda manipulando una marioneta
(foto de Rebecca Simpson).
Gran amigo de Tamiko Onagi –quién lo considera su maestro–, el señor Takeda nos habló de sus años de actividad, cuando dirigía su famosa compañía de marionetas de hilo instalada en Tokio, en cuya ciudad regentó durante años un teatro estable. De hecho, el señor Takeda proviene de una familia de marionetistas de hilo que se remonta en el tiempo: fue hacia 1660 que una compañía formada por Ominojo Takeda construyó un teatro en Osaka, en el barrio histórico de los teatros llamado Dotonbori, dónde se presentaban espectáculos de marionetas de hilo, pero también de guante y títeres movidos por mecanismos automáticos. Desde entonces, la compañía se ha mantenido fiel a esta especialidad, el hilo, y tal fue su fama, que durante mucho tiempo el nombre de Takeda se utilizó en Japón como sinónimo de teatro de marionetas.

En Tokio, compartió las presentaciones en el escenario con su trabajo en el cine, cuando abrió el primer estudio de títeres existente en Japón. La compañía recorrió numerosos países con sus espectáculos y el señor Takeda fue considerado en su tiempo como uno de los mejores marionetistas del mundo, famoso por el virtuosismo de su manipulación.

Tras visitar la exhibición permanente, el joven discípulo del señor Takeda y continuador de su trabajo, Takeda Senju, nos explicó cómo se manipulan las marionetas, con un particular mando cuadrado que me recordó el de las marionetas chinas (una simple madera plana de la que cuelgan todos los hilos) pero dotado de una mayor sofisticación técnica. De todas formas, y cómo sucede con la técnica china de manipulación, su secreto está básicamente en el trabajo de las manos y su control de los hilos, lo que hace que manipular una marioneta sea tan difícil como tocar un instrumento.

Takeda Senju manipulando la marioneta Sambaso
en el escenario de la sala de ensayo.
Tras estas demostraciones, el señor Takeda nos invitó a visitar la sala de ensayos, el verdadero sancta santorum del lugar, pues aquí es dónde imparte sus clases el Maestro, clases que se hacen individualmente según establece la tradición. Situado en una pequeña construcción fuera del Museo, contigua a su misma vivienda, pudimos comprender la importancia que tienen estos espacios de ensayo en las distintas tradiciones marionetísticas del Japón: lugares privados, a modo de particulares santuarios, en los que se establece una relación directa de persona a persona entre Maestro y Discípulo, y que guarda una estrecha relación con los viejos cultos religiosos y con el carácter sagrado que se halla en el origen del arte de las marionetas. En el mismo espacio de ensayo del señor Takeda, había dos altares contiguos, uno dedicado al sulto sintoísta y el otro al budista. Igualmente, el escenario dónde se ensaya, hecho de la preciosa y perfumada madera de Hinoki, el ciprés japonés, debe estar perfectamente limpio e impoluto, y sobre él se camina sólo arrastrando los pies y con unos calcetines especiales. Todos estos requisitos y condicionantes, que a los europeos pueden parecernos superfluos o una anticualla, cobran aquí todo su valor en el contexto de la cultura japonesa, tan respetuosa con las formas y provista de una extrema cortesía hacia lo sagrado, pertenezca éste a uno u otro culto. La misma marioneta que movía el joven Takeda Senju representa a un personaje llamado Sambaso relacionado con las danzas del mismo nombre, muy utilizadas en los rituales shinto y que se remontan al origen del Teatro Noh. A través de este personaje se convoca a los dioses que deberán augurar un feliz año nuevo o bendecir una nueva casa, una marioneta utilizada en viejos rituales chamánicos y provista, por lo tanto, de un carácter sagrado.

La visita a esta entrañable y casi mística sala de ensayos nos abrió, a Rebecca  Simpson y a mi, unos horizontes en la comprensión del teatro de marionetas de Japón y de su cultura en general que hasta entonces sólo habíamos levemente intuído. Se entiende así mucho mejor el formalismo casi ritualístico que acompaña las representaciones de Bunraku, como la que vi en el Teatro Nacional de Osaka, en el que este carácter de respeto sacro está perfectamente encarnado por los gestos ceremoniosos del inicio y del final, o en las mismas funciones del Teatro Puk, que aún con planteamientos modernos y dirigidas a los niños, mantienen igualmente este tono de respeto y de cortesía hacia los muñecos y hacia el público.

Espacio dedicado a las danzas Sambaso del santuario
sintoísta.

Tras salir del Museo, visitamos el shrine (santuario sintoísta) que hay a su lado, cuyas escaleras suben desde la esplanada del viejo teatro hasta los templetes que suele haber en estos lugares. Quedamos de nuevo fascinados por el entorno del lugar y por las arcaicas construcciones de madera que parecen tener cientos de años de existencia. En la parte superior, vimos lo que parecía un lugar de actuación, pues había en su interior un gran tambor. Nos contó Tamiko Onagi que se trataba de un lugar para las danzas rituales que se suelen hacer en los festivales shinto, del mismo modo que en otros lugares se hacen representaciones de Teatro Noh, de Kabuki o de Bunraku.

Dejo para posteriores entradas más detalles del Festival así como otros momentos vividos en esta memorable gira.

sábado, 6 de agosto de 2011

El Iida Puppet Festival y el Teatro Kudora

(error en el título: se llama Teatro Kuroda)

Invitado a actuar en este prestigioso festival de títeres, el más importante de los que se celebran en Japón, aprovecho para profundizar en las características de los teatros tradicionales de títeres de este país, que son tan interesantes y numerosos como inagotables, en el sentido de su persistencia en el tiempo. En efecto, voy constatando de qué modo se han conservado formas antiquísimas de teatro, que unas veces tienen que ver más con viejos rituales de origen chamánico que con el mundo del espectáculo, y en otras están profundamente arraigadas en las más sofisticadas creaciones literarias y artísticas de la época Edo.
El señor Nobuhiro Sugita y su esposa Natsue Sugita en la
ceremonia de inauguración del Festival.
Iniciado modestamente en el año 1979, el Festival se ha convertido en un acontecimiento único de sólo 4 días de duración pero con una oferta de más de 400 representaciones y capaz de reunir a 40.000 espectadores. Centrado sobretodo en compañías japonesas, siempre cuenta con una considerable presencia internacional. Este año los países invitados son Chequia, Kazakhstán, Taiwán, Dinamarca, Suecia y España. Lo interesante de Iida, además de los espectáculos, son los museos que existen en la ciudad dedicados a las marionetas, tres en concreto, así como las compañías tradicionales que aún quedan en activo: la Imada Puppet Troupe, la Kuroda Puppet Troupe, La Furuta Puppets y la Waseda Puppets. Realidades que desde la perspectiva marionetística, convierten a Iida en una pequeña pero nada desdeñable capital interior de los títeres en Japón.

Ida se encuentra en la prefectura de Nagano, en el valle del río Tenryu que desciende por la parte sur de los llamados Alpes japoneses. Tiene una población de 104.877 habitantes y se halla a medio camino entre Nagoya y Tokio. Pertenece pues a esta región de las montañas más altas del Japón, muy visitada en verano por su clima agradable. Se distingue también por los múltiples festivales que se realizan en los santuarios sintoístas, que abundan en la ciudad. Concretamente en uno de ellos se alza el teatro Kuroda, en un lugar impresionante y que sólo funciona un único día al año: el primer domingo de abril de cada año. Ese día, se abren las grandes puertas del viejo teatro construído hace 180 años, y que substituye a otro más pequeño que ya tenía entonces 300 de antigüedad.

El Teatro Kuroda de Iida

Exterior del Teatro Kuroda
Acompañados por el amigo y joven ingeniero de sonido Takashi Nakaide, quién cumple de jefe técnico y logístico en nuestra gira, acudimos Rebecca Simpson y yo a la cita concertada con el señor Nakajima, actual mánager de la compañía Kuroda. Nos encontramos ante el gran local con forma de templo dónde la compañía ensaya y en la que tiene un pequeño museo familiar. De allí nos dirijimos al verdadero teatro, ahora cerrado pues, como se ha dicho, sólo funciona un día al año, durante el Festival de Primavera dedicado al Shimokuroda-Suwa Shrine. Se encuentra al lado mismo del edificio de ensayo, en una zona dedicada al culto sintoísta, el Suwa Shrine, rodeado de templetes, piedras, tumbas y otras casetas y ornamentaciones para nosotros indescifrables.

El señor Nakajima, Rebecca Simpson y Takashi Nakaide en
el interior del Teatro Kuroda de Bunraku, frente a las
ventanas que dan a la esplanada para el público.
Consiste en una construcción únicamente de madera, que se aguanta sin clavo alguno, con tablones impresionantes algunos de los cuales tienen más de setecientos años de antigüedad. Se trata en realidad de un escenario entero para marionetas del estilo ningyō jōruri o Bunraku, con dos plataformas laterales para los toyus y los músicos de shamisén. Actualmente sólo se utiliza la plataforma de la derecha (visto desde el público) aunque por lo visto, antiguamente se usaban las dos pues había más músicos disponibles en la compañía. Los espectadores están fuera del edificio, sentados en la esplanada que hay frente al teatro-escenario.

Viendo el entorno del teatro, nos damos cuenta de la significación ritualística de estas representaciones, celebradas cuando empieza la cosecha del arroz, al inicio de la primavera. Un rito pues de regeneración de la vida y de la naturaleza, y que reúne a miles de personas en los distintos santuarios del país. En todos ellos se celebran muchos festivales, la mayoría con representaciones al aire libre de Teatro Noh y de Kabuki, y en algunos casos de Bunraku. Iida es de los lugares que ha mantenido la vieja y más sofisticada tradición del ningyō jōruri, y el teatro de Kuroda es uno de los más señeros que quedan.

Fue un antepasado del señor Nakajima, músico de shamisén y hombre de posibles, quién financió el teatro a principios del s.XIX. El linaje familiar continuó la labor sin interrupción y el actual representante, aunque ya no es músico, sigue fiel a la tradición y es el encargado de organizar y mantener el teatro y la compañía.

Visita a la parte superior del teatro.
Subimos al piso superior del teatro y nos sobrecogen las señeras y nobles vigas de madera que sostienen el techo. Nos cuenta el señor Nakajima que cada cincuenta años cambian las maderas pequeñas que cubren el techo, mientras él mismo se encarga de las reparaciones necesarias en las grandes columnas y vigas más viejas, que se mantienen imperturbables a través de los años.

Lámparas de piedra del Shrine y al fondo el Teatro Kuroda.
Fascina esta religión (el Sintoísmo o Shintoísmo, que proviene de la palabra Shinto) que está basada en el culto al emperador y que se remonta a viejísimos orígenes chamanistas. Una religión que en realidad es como si no existiera, pues no tiene ni códices sagrados ni evangelios ni doctrinas, sino que constituye una suma de creencias antiguas relacionadas con el culto a la tierra, a los elementos y a la naturaleza, y que se confunde con el culto a los ancestros, que la figura de los primeros dioses-reyes y luego de los emperadores divinizados aglutina en un puro formalismo de ritos agrícolas y estacionales. Dicen los japoneses que su repertorio de dioses es de un millón y ocho (el ocho es el número mágico de Japón). Tan relativista es esta religión que gusta de convidir con el Budismo y con la versión Zen de éste, pues consideran los japoneses que la variedad humana es tan grande que una única religión sería incapaz de satisfacer a todos los gustos, inclinaciones y necesidades, de modo que lo mejor es que haya varias y muchos dioses por escoger. Se entiende que en el siglo XVII Japón decidiera cerrar el país al Critianismo, empeñado éste en considerarse la única religión posible y verdadera: conscientes de que los “bárbaros occidentales” eran más fuertes que ellos, se blindaron para no desaparecer. Decisión acertada, pues aunque pagaron un alto precio, han conseguido conservar su cultura.

El local de ensayo del KurodaTeatro.
Tras la visita al teatro, el señor Nakajima nos muestra el edificio de ensayo, un verdadero teatro de Bunraku de nueva planta, construído por el Ayuntamiento, de madera y que podría ubicar a un numeroso público en su interior, a diferencia del de verdad, en el que los espectadores están en la intemperie. Durante el Festival, por lo visto se realizan allí algunas representaciones pero al preguntar si se hacía alguna de la compañía Kuroda, volvimos a escuchar la para nosotros paradójica respuesta: sólo se actúa una vez al año, el primer domingo de abril. No deja de sorprenderme la exhuberancia de un espacio de ensayo, cuyo interior tiene una factura y un acabado de altísima calidad. Por lo visto, mientras el teatro pertenece a manos privadas, el edificio de ensayo ha sido pagado y construído por la ciudad, lo que explicaría este acopio de medios. No será hasta más tarde que llegaré a comprender el significado de los espacios de ensayo, cuando al día siguiente visitemos las instalaciones del Museo Takeda, cuyo relato dejo para más adelante.

Foto del Teatro Kuroda durante una representación.
Contemplamos las fotografías que se exhiben en la pared del pequeño espacio museo de la compañía, dónde se ven las distintas formaciones de manipuladores, toyús y shamisens a lo largo de los años. Una de ellas muestra el teatro en plena actividad, con el público sentado en la esplanada del santuario sintoísta, rodeada de templetes y hermosas lámparas de piedra. También están expuestas algunas marionetas y caras de las mismas.



La casa del Dios en el Shrine del Teatro Kuroda.
Nos acercamos de nuevo al teatro y al santuario sintoísta para dejarnos transportar por la extraña y placentera atmósfera que nos rodea. Pregunto para qué sirve una construcción de madera muy alta que parece vacía y que no está cerrada sino que constituye un enrejado de largas tablas de madera. La respuesta es desconcertante: allí vive el dios. Por eso está vacía y entreabierta, para que pueda entrar y salir. No pregunto cuál de ellos. Seguramente alguno de los millón y ocho.  Me explica también Takashi con mucha seriedad –aunque pertenezca a una familia de tradición budista– que los dioses se encuentran durante el mes de agosto en el santuario de Izumo Taisha, en la prefectura de Shimane,  dónde se celebran abundantes festivales para agasajarles, siendo lugar de mucha peregrinación. La consecuencia es que durante esta época, el resto del país se queda vacío de dioses.

Mientras regresamos a Iida, pienso si este extraño sistema de religiones algunas de ellas provenientes de un pasado arcaico,  no será lo que más se acerque a una posible religión del futuro, neopagana y maravillosamente desligada de creencias, con muchos dioses y diocesillos para escoger, con cultos y formalismos al gusto de todos, y abierta a las necesidades, los deseos y las inventivas de cada uno de los mortales… Que un teatro de marionetas le sirva además de uso e instrumento, aunque sea sólo una vez al año, no deja de hacerlo todavía más extraño y sugerente…

lunes, 18 de julio de 2011

Gira en Japón

Cartel de la Gira - portada
Este martes 19 viajo a Japón para iniciar una gira por el país con el espectáculo "A Manos Llenas" y que me tendrá ocupado hasta el 18 de agosto. Me acompaña en calidad de técnica asistente mi compañera Rebecca Simpson. Son siete los lugares dónde vamos a actuar, con un total de 17 representaciones:

- Okinawa, una isla que se encuentra en un archipélago de 160 islas y que se denomina del mismo modo. Constituye la región más sureña de Japón, y es famosa por ser aquí dónde nació el Karate así como otras artes marciales. Participo en el festival que se celebra anualmente llamado Kijimuna Festival.
- Osaka, la tercera ciudad del japón, capital indiscutible del Bunraku y del Kabuki. Allí actuaré en el Teatro Atelier of Clarté, dedicado al teatro de títeres.
- Nagoya, cuarta ciudad del Japón y que se encuentra entre Osaka y Tokio, conocida por su industria automovilística y que durante la Segunda Guerra Mundial fue destruída en su totalidad. La función será en el Teatro Himawari.
- Tokio, la capital del país, ciudad monstruo en la que actuaré dos veces: una para el Instituto Cervantes y otra para el Teatro Puk, organizador de la gira. Aunque el centro de Tokio, con sus 23 barrios, tiene una población cercana a los 8.340.000 de habitantes, su área metropolitana alcanza unos 34,5 millones, siendo la mayor aglomeración urbana del mundo.
- Lida, al oeste de Tokio, al sur de la prefectura de Nagano, lugar conocido como el "techo de Japón" por hallarse en una zona montañosa. Es famoso el Templo Zenkoji, lugar de peregrinación, así como el parque de macacos de Jigokudani, en el que los monos se bañan en piscinas de aguas termales, especialmente en invierno.En Lida se realiza el más importante festival de títeres del Japón, con participación de numerosas compañías. Será un privilegio poder asistir unos días a este encuentro de titiriteros.

- En la isla de Hokkaido, la más septentrional del Japón, voy actuar en dos ciudades distintas: en Asahikawa y en Sapporo. Curioso que fuera en esta ciudad dónde Maria Callas actuó por última vez en un escenario, el 11 de noviembre de 1974 (lo dice Wikipedia).


cartel de la gira - contraportada
Durante el viaje, está previsto conocer varios teatros, festivales así como las tradiciones populares de marionetas del país. Un viaje que abre las Rutas de Polichinela hacia los lejanos confines del País del Sol Naciente. Seguiremos informando.

sábado, 4 de junio de 2011

Titelles Vergés, en el Rinconcillo de Cristobica.

Tras regresar de esta larga gira que empezó en Valderrubio, con el Rinconcillo de Cristobica, continuó en Estambul y acabó en el Líbano, he podido encontrar un momento para editar algunas de las imágenes tomadas en video. Iré mostrando los distintos reportajes a medida que se vayan editando. Indicar sólo que estas filmaciones deben considerarse como simples documentos de viaje, a modo de notas visuales de mis Rutas de Polichinela.

Empezaré con el encuentro de titiriteros celebrado en Valderrubio y la presentación que hizo de sus títeres Sebastià Vergés, último miembro en activo de este centenario linaje marionetístico.




lunes, 16 de mayo de 2011

El Festival de Estambul


(Centro de Títeres de Cengız Ozek)

Las Rutas de Polichinela me han trasladado de Valderrubio, Granada, directamente a Estambul. La razón es que he sido invitado al festival de marionetas que dirige mi amigo el actor y sombrista de Karakoz Cengiz Ozek.

Conozco bien esta ciudad, a la que voy visitando con una cierta regularidad desde mi primera estancia en el año 1973, cuando la vieja Constantinopla todavía mostraba sus rasgos más antiguos, elegantes y decadentes, con sus viejos taxis colectivos que parecían barcazas navegando por las calles llenas de un tráfico alborotado pero lento y más o menos transitable. Recuerdo que llegué en barco –el Akdeniz, uno de los dos barcos que hacía la ruta Barcelona-Estambul en seis días, haciendo escala en Marsella, Génova, Nápoles y Atenas; el Karadeniz hacía lo mismo pero en vez de Atenas, paraba en Alejandría– y la ciudad, con el bullicio callejero repleto de gente y de un sinfín de portadores, de vendedores de agua y de otras mercancías a cual más insospechada, me impresionó profundamente. El puente Gálata era aún de madera –se quemó más tarde y fue substituído por otro de cemento–, y ya en aquel primer viaje hice unas amistades que han durado en el tiempo hasta hoy, lo que no deja de ser harto insólito.

(Karakoz convertiıdo en burro)

Más tarde conocí a Cengiz Ozek, quién me abrió las puertas al conocimiento del teatro de sombras turco de Karajoz, del que Cengiz es un reconocido maestro. Empeñado en promover el arte de los títeres, Cengiz organiza desde hace años este festival que año tras año ha ganado a pulso fama y reconocimiento internacional. Este año participan unas veinte compañías y se realizan más de sesenta actuaciones en diferentes teatros y barrios de la ciudad.

Respecto al proyecto de mis Rutas de Polichinela, debemos relacionar Estambul con el personaje de Karakoz y del teatro de sombras que lleva su nombre. Un personaje que a pesar de no pertenecer ni al linaje de Pulcinella ni a la técnica del títere de guante, guarda ciertas similitudes con la máscara napolitana y con su espíritu dramatúrgico: actitud burlesca, desparpajo en el hablar, crítica social, recurso al disparate surrealista, etc.

(Cengız Ozek con Karakoz)

El día 11 hice dos representaciones en el Pera Museum y hoy he dado una conferencia en el Departamento Teatral de la Universidad de Artes Sahne Dekorian.sobre la relación títeres y ciudades y el proyecto de Rutas de Polichinela.

En sucesivas entradas iremos comentando espectáculos y otros aspectos de mi estancia en Estambul.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Éxito redondo del Rinconcillo de Cristobica


(Títeres de Bruno leone)
No podía ser de otro modo, dada la calidad artística y humana de los participantes. Hubo, en efecto, unanimidad entre los presentes de que el evento organizado por la Diputación de Granada bajo la dirección de Enrique Lanz y Jaznibel Martínez, y con el equipo encabezado por José Manuel garcía Ávila, Nadia Zumelaga y Pilar Aguado, consiguió unos ambientes de intercambio y de convivencia raramente alcanzados por otros festivales. Las dimensiones pequeñas del encuentro más el sosiego de la organización propiciaron el marco adecuado para este clima de diálogo e intercambio que las distintas funciones llenaron de interés y contenido. Tal vez otros festivales llegan más lejos en número de espectáculos y en alardes de convivencia festiva, pero pocos alcanzan estas dimensiones de comunicación humana.

Muchos fueron los temas tratados, y desde muchos puntos de vista distintos. Siendo la temática muy concreta -el teatro de títeres popular de guante-, las propuestas presentadas fueron muy diferentes, lo que abrió un campo de contenidos francamente amplio. La figura emblemática y entrañable de Bruno Leone, maestro del Pulcinella napolitano, ocupó un merecido centro gracias a su generosidad en las improvisaciones ofrecidas y en el mismo taller brillantemente realizado con niños de Valderrubio. Una presencia que fue creativamente contrapunteada por las aportaciones de los otros artistas participantes en el Rinconcillo.

(Eder de Pavia y Enrique Lanz con un títere del primero)

Los espectáculos brillaron cada uno según su estilo y particularidad. Eder de Pavia, mamulengueiro que trabaja en solitario, rompió el hielo al ofrecernos un magnífico espectáculo en el que se incorpora la actuación del titiritero que ofrece sus servicios en la calle con la ayuda de un muñeco de ventriloquía. Música, rítmica manipulación y graciosas improvisaciones en una interacción constante con el público fueron las características principales de este trabajo honesto y sencillo, bien cargado de la complejidad de lo humilde cuando éste se presenta con toda su potencialidad latente. Se le nota a Eder una preparación técnica adquirida en la práctica con los distintos maestros con los que trabajó, a la que debe sumarse su formación más académica en el Institut de Charleville. Espontaneidad y frescura de una propuesta que nos trasladó al corazón del Brasil más entrañable.

Paz Tatay, madrileña pero instalada en Toulouse, Francia, presentó "La muerte de Don Cristóbal". ¡Por fin un Polichinela español creado por una titiritera, es decir, por una mujer! Se inspira Paz en las distintas tradiciones europeas, tomando los aspectos que más le han interesado de ellas, pero siempre desde la fidelidad al carácter del personaje: un viejo enamorado del dinero, capaz de cualquier cosa para conseguir sus objetivos, pues así es el Polichinela español, canalla y ruín como el que más. Lo importante, sin embargo, es que Don Cristóbal acaba despertando nuestra simpatía -no hacerlo sería recrearse en su maldad congénita-, sobretodo por su actitud vitalista a ultranza, que lo lleva a desafiar y a vencer a la misma muerte, como la tradición manda. Impresionan las voces de Paz, que va de los agudos a los graves más profundos, así como una manipulación muy refinada, propia de su acusada sensibilidad. La muerte es substituída aquí por una vieja que parece un alter ego femenino del mismo Don Cristóbal. Un trabajo riguroso y divertido que ya tiene  una segunda parte. Esperamos poderla ver pronto.


(Erica y David, del Théâtre du Petit Miroir, y Jaume Feixas)

Fue un placer tratar de nuevo con el Théâtre du Petit Mitoir que dirige desde hace años Jean Luc Penso. Una compañía veterana que rescató en su día una de las más viejas tradiciones de guante de un maestro de Taiwán y que desde entonces no ha cesado de perfeccionar y refinar sus es
pectáculos. Dio la casualidad de que Le Petit Miroir inauguró en noviembre de 1984 el Teatro Malic del que fui director y fundador, siendo suya la primera obra que se representó en su escenario. Recuerdo muy bien el ritual que hizo Jean Luc Pensa para bendecir el nuevo espacio. Creo que funcionó. Todo ello explica la ilusión que me hizo reencontrarlo tras tantos años y verlo en plena forma y acompañado de un equipo entregado a la labor. Su representación nos trasladó a la vieja China de ancestrales tradiciones, con la atractiva música que avanza a golpes de gong y a ritmo de batallas, vuelos, conjuros y transformaciones. Un enorme placer para mi y para el público que asistió a la función.

(Títeres de la familia Vergés)

Titelles Vergés, la centenaria compañía catalana que en 2010 cumplió cien años de existencia (para los que necesitó tres generacion de titiriteros siempre en activo), presentó “El retorno de los títeres”. Un título en apariencia inocente, pero que contiene claros dobles sentidos:  ¿de dónde regresan los títeres de la familia Vergés sino del pasado, dónde tuvieron que refugiarse durante la oleada de pedagogismo de los años 70 y 80, cuando la cachiporra fue proscrita de los escenarios? Haber cumplido cien años parece otorgarles licencia para retomar el hilo que dejaron entonces, aunque en realidad nunca lo dejaron del todo, pues la familia siguió trabajando desde el silencio de los bolos de oficio. Regresan ahora con homenajes y reconocimientos, y con un elenco de títeres que constituye una de las mayores y más impactantes colecciones de marionetas vivas y antiguas del país. En el Rinconcillo presentaron una muestra de su trabajo que se caracteriza por el dominio de las voces, de la difícil manipulación de unos muñecos de madera que casi llegan al kilo, y por la ingenuidad de una historia que nos habla de otras épocas y otros referentes. Un esfuerzo que el público premió con agradecidos aplausos.

Toni Rumbau –es decir, un servidor– presentó su espectaculo “A Manos Llenas” en Fuente Vaqueros para escolares, con muy buen acogimiento. Lo mismo cabe decir de la función realizada en Valderrubio, para todos los públicos, con la emoción añadido de actuar en la misma casa dónde vivó años de su adolescencia el poeta Federico García Lorca.

(Retablo de Bruno Leone)

Bruno Leone, ya antes citado, presentó dos espectáculos distintos. El primero, basado en improvisaciones, nos presentó a Pulcinella metido en un manicomio cuyo director no era otro que el psiquiatra Bin Laden. Consigue éste poner la camisa de fuerza al héroe napolitano, aunque al final y gracias a la ayuda de dos mujeres del público, es liberado y, tras no pocas peripecias, “pone orden” en el manicomio. La segunda representación mostró a un Pulcinella más clásico, aunque siempre abierto a las novedades y a la intervención del público. Fue un placer ver a Bruno convertido en un Pulcinella con su máscara y su gorro característico, meterse por entre el público, dialogar con los espectadores y cantar viejas y nuevas canciones, algunas de ellas improvisadas la noche anterior. Hizo alarde el titiritero de un estado de gracia por el que se siente con la suficiente libertad para hacer con la máscara y con el títere de Pulcinella lo que le viene en gana, sin cortapisas ni correcciones, mostrando una fidelidad exquisita al carácter entre libertario, poético, salvaje y refinado del personaje.

Finlamente, el Professor Rod Burnet nos deleitó con un espectáculo de Punch and Judy de impecable factura como suele ser habitual en su trabajo. Voces exquisitas, bromas a la española –lleva años adaptando los gags y las palabras al público español-, una dulcificación no carente del necesario salvajismo en el tratamiento acanallado del protagonista, un uso moderado de la cachiporra y de la máquina de hacer salsichas, y una manipulación precisa bien dotada de rigor británico. Su teatrillo, plantado en el escenario como si se encontrara en plena playa de Brighton, lució sus colores blanquirojos así como la acostumbrada iconografía popular del más puro estilo Punch. Un clásico siempre puesto al día.

Seríamos infieles al espíritu de esta crónica si no comentáramos la ópera “El Retablo de Maese Pedro”, representada con marionetas gigantes en una buena parte de la red de teatros de ópera de España y algunos de fuera del país a cargo de la compañía Etcétera, con dirección de Enrique Lanz. Y lo digo porque aunque no se representara en Valderrubio, sí estuvo presente en el espíritu y en las conversaciones del Rinconcillo, teniendo en cuenta además que fue en el contexto de la Tertulia del Rinconcillo dónde nació esta idea de colaboración entre Falla y Lanz, así como otras muchas para aunar títeres, música y poesía. Una puesta en escena, la de Etcétera, de las que marcan época y se quedan para ser recordadas, pues pocas veces se obtienen cotas de tanta altura, físicas y artísticas, como las alcanzadas por Enrique. Una obra que de alguna manera cierra un ciclo, el que inició su abuelo y Falla, y que sin duda inicia otro, tras haber rendido cuentas con el pasado y el nieto consigo mismo. Un ciclo en el que tanto Enrique Lanz como Yanisbel Victoria Martínez tienen tantas esperanzas como ilusiones depositadas. ¡Que la suerte les acompañe!

Más info sobre el Rinconcillo de Cristobica aquí.

sábado, 7 de mayo de 2011

En el ombligo polichinesco de España.


Creo merecido este título al evento en el que me encuentro, llamado Rinconcillo de Cristobica. La razón principal es la alusión al círculo o tertulia del Rinconcillo (entre cuyos participantes estaban Lorca, Falla y Lanz, como se dijo en anterior texto), que se conjunta con el lugar dónde se desarrolla el encuentro: Valderrubio y la casa que la familia Lorca tenía en esta población, a 4km escasos de Fuente Vaqueros, el lugar dónde nació el poeta.

Estar en estas tierras tan estrechamente ligadas al poeta granadino es estar junto a quién dio altura y una identidad precisa al personaje titiritesco de Don Cristóbal Polichinela. Una figura harto oscura, por su propia naturaleza de ser ruín e impresentable, y por lo poco que se sabe del mismo en su versión titiritil anterior a Lorca. Que en este lugar emblemático se desarrolle un festival (o mejor un "encuentro", como prefieren llamarlo sus organizadores) centrado precisamente este año en el teatro de títeres popular de la línea polichinesca, hace que Valderrubio y el Rinconcillo pueda proclamarse durante estos días capital mundial del polichinelismo español. Que asistan, además, personas como Adolfo Ayuso, uno de los principales entendidos en la materia, Bruno Leone, reconocido maestro napolitano del Pulcinella, Paz Tatay, prestigiosa cultivadora del género del Don Cristóbal, Sebastià Vergés, la más veterana de las compañías españolas -cumplió 100 años hace poco-, el experto mamulenguero brasileño Eder de Paiva de Rio Branco Acre, el clásico "Théâtre du Petit Miroir" de Jean Luc Penso, que recuperó con enorme maestría la más señera tradición del títere popular de Taiwán, o el reputado Professor of Punch and Judy Rod Burnet, hace que el encuentro sea de lo más estimulante. Sobretodo porque Enrique Lanz y Yanisbel Victoria Martínez, los dos artífices del Rinconcillo, pretenden convertirlo en un lugar de desayunos, almuerzos y discusiones, además de espectáculos.

Hoy mismo, en los cafeses del almuerzo, discutimos Adolfo Ayuso, Enrique Lanz, Eder de Paiva, Paz Tatay, Jaume Feixas y yo mismo, sobre el personaje del Don Cristóbal español. Decía Paz que para ella era un arquetipo de vitalidad, un elemento catártico que la permitía hacer lo que no se puede por abvias razones de salubridad pública. Su Don Cristóbal es así una especie de "alter ego" que funciona a modo de eficaz válvula de escape y que le permite desarrollar un teatro de títeres fresco y deshinibido. Yo me preguntaba si no habría que replantearse un día las características del personaje, pues si en el siglo XVI y XVII, la máscara napolitana encarnó los deseos de afirmación libertaria e individualista del Renacimiento, ayudando a democratizar las nuevas ideas en el imaginario popular de las ciudades europeas, hoy en día, que nos encontramos en una clasísima etapa de cambio cultural -por no decir civilizacional-, me preguntaba si no sería bueno buscar nuevos atributos, que sin perder ni negar su elemento liberador, catártico y de afirmación de la soberanía personal, encaje en las necesidades de una época que precisamente está poniendo en cuestión las afirmaciones estrechamente egotistas del "todo vale". Por supuesto, acabamos defendiendo todos los presentes que por encima de las consideraciones de tipo sociológico, lo importante es el elemento catártico y liberador del personaje y de su práctica. También hay que recordar que estas figuras oscuras y ruínes cuando son jugadas con títeres, se convierten en inocentes personajes cuya gracia trasciende su canallismo -tal como, por otra parte, decía el mismo García Lorca al hablar de Don Cristóbal. De alguna manera, puede decirse que los actuales practicantes del Polichinelismo, y entre otros los presentes en el Rinconcillo, ya están realizando este trabajo de enriquecer al personaje con nuevas facetas del mismo.

También se habló de las escuelas de títeres. Aquí se plantea la clásica pregunta: ¿pueden existir escuelas de titiriteros? Creo que la respuesta fue doble: por supuesto que sí, si se enseñan las herramientas básicas del teatro; pero a su vez, el títere tradicional debe aprenderse con la práctica y a partir de maestros, como se ha hecho siempre. Cada uno explicó aquí sus experiencias sobre el tema.

Por cierto, que puestos a defender esta capitalidad polichinesca antes mencionada, esá la circunstancia de que Enrique Lanz, director artístico del Rinconcillo, sea el nieto de quién hizo todos los títeres de García Lorca, Hermenegildo Lanz, quién conspiró con el poeta y con Falla para los posteriores trabajos del trío centrados en las marionetas.

Mañana, un desayuno con Eder de Paivay y por la tarde y noche, más funciones.