Esta nota tiene poco que ver con los títeres pero sí con la ópera y una puesta en escena que juega sobretodo con la imaginación. Teatro visual sugerido por la gestualidad de unos niños de Finlandia que construyen una ciudad con música de Hindemith.
Jorge Raedó, un catalán que escapó de Barcelona antes de que la crisi cayera como un mazo sobre la realidad española, se ha instalado en Finlandia para desarrollar un proyecto que aquí tenía poco por no decir ningún futuro: ¿Qué es Arquitectura? pretendía trasladar a la escuela el mundo de las artes arquitectónicas, un lujo incomprensible para nuestro sistema educativo con vocación de ir a menos, y que encontró acomodo en esta sociedad nórdica que las estadísticas establecen como la del mejor sistema educativo del mundo. Una exageración, sin duda, pues el alcohol, el frío y la soledad arrasan en estos países del Polo, pero la realidad parece dar la razón a los tópicos y el caso es que Jorge Raedó ha podido allí dirigir la conocida ópera de Hindemith "Construímos una ciudad", especialmente pensada para niños. He visto el video y soprende la seriedad de la ejecución, el minimalismo y la sobriedad de una propuesta sin pretensiones pero que durante meses ha sumergido a unos niños en la música de Hindemith y en los imaginarios arquitectónicas de una ciudad inventada. Véanlo en este video que adjuntamos:
domingo, 8 de abril de 2012
Jorge Raedó triunfa en Finlandia
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martes, 27 de marzo de 2012
Acabó el Festival TOT de Barcelona
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| Marta y Lope actuando en la calle del Poble Espanyol. Foto de Jesús Atienza |
Creo que la respuesta a esta pregunta debe ser positiva, aunque como es lógico los gerentes del asunto deberán valorar los aspectos que los artistas por lo general ignoramos. Pero como dijo una vez este lince de los festivales que es Salvador Sunyer, director de Temporada Alta (el festival estrella de cuántos se realizan en España), es obligación de todo festival crecer siempre. Si no en cantidad, sí al menos en cualidad. Y ahí es dónde hay siempre un margen para la imaginación de los emprendedores. El TOT Festival tiene unos límites, marcados por las paredes del recinto que lo acoge: las mismas murallas del Pueblo Español. Saltarse estas murallas y extenderse por la ciudad sería el siguiente paso que daría empuje y una gran visibilidad al Festival.
Consideraciones que buscan ser una respuesta en positivo a la pregunta antes expuesta y que creo pueden ser tenidas en cuenta. Puede que no haya dinero o que lo haya poco, pero lo que no falta en este mundo es imaginación. Y cuando existen unos medios, por pocos que sean, la obligación de cualquier responsable de los mismos es hacerlos volar ponioéndoles esas alas invisibles que dan la imaginación.
domingo, 18 de marzo de 2012
Sigue el TOT Festival del Poble Espanyol en Titeresante
Ha empezado el TOT Festival de Títeres y de Teatro de Objetos que organiza el Poble Espanyol de Barcelona, con dirección artística de Jacques Trudeau. Empezó el viernes 16 y durará hasta el próximo domingo 25 de marzo. El programa lo podeis ver clicando aquí.
Desde Titeresante, estamos siguiendo los diferentes espectáculos y encuentros profesionales. Poco a poco iremos sacando información y comentarios sobre los mismos. Lo encontraréis todo clicando a www.titeresante.es. También aparecerá en sus dos portales hermanos www.putxinelli.cat y www.puppetring.com, con la mayor celeridad posible, pues los redactores somos pocos y las horas no pueden estirarse más de la cuenta.
Y un aviso importante: el próximo miércoles 21, a las 12h del mediodía, se va a presentar nuestro proyecto Puppetring (las tres revistas en una) en el Espai Massana del Poble Espanyol de Barcelona. Estarán presentes Toni Rumbau (director), Cesc Martínez (Jefe de Redacción), Jesús Atienza (Fotografía) y los miembros del Consejo de Redacción Maryse Badiou y Víctor Molina. Después habrá una comida titiritera e informal (15 euros el menú) en el restaurante Los Arribes del mismo Poble Espanyol.
Desde Titeresante, estamos siguiendo los diferentes espectáculos y encuentros profesionales. Poco a poco iremos sacando información y comentarios sobre los mismos. Lo encontraréis todo clicando a www.titeresante.es. También aparecerá en sus dos portales hermanos www.putxinelli.cat y www.puppetring.com, con la mayor celeridad posible, pues los redactores somos pocos y las horas no pueden estirarse más de la cuenta.
Y un aviso importante: el próximo miércoles 21, a las 12h del mediodía, se va a presentar nuestro proyecto Puppetring (las tres revistas en una) en el Espai Massana del Poble Espanyol de Barcelona. Estarán presentes Toni Rumbau (director), Cesc Martínez (Jefe de Redacción), Jesús Atienza (Fotografía) y los miembros del Consejo de Redacción Maryse Badiou y Víctor Molina. Después habrá una comida titiritera e informal (15 euros el menú) en el restaurante Los Arribes del mismo Poble Espanyol.
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viernes, 2 de marzo de 2012
Titeresante y Putxinel·li en línea
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| Foto cedida por Jesús Atienza de una marioneta de Pepe Otal. Acompaña la Editorial de Titeresante. |
Las tres revistas estarán unas semanas en fase de prueba, pero espero que cumplan ya con sus funciones desde el primer día. Adjunto el texto de la Editorial de Titeresante para que el lector se haga una idea del proyecto:
"Nace Titeresante hoy, jueves 1 de marzo de 2012, con deseos de quedarse y, a la vez, de evolucionar como evolucionan todas las cosas que nacen en las redes de Internet. Una revista de títeres que quiere hablar de todo lo que tiene que ver con este género teatral tan concreto como amplio y rico. Y lo hará desde sus tres portales que se reflejan y se complementan entre si: Putxinel·li en catalán, Titeresante en castellano y Puppetring en inglés.
Hablar de Títeres hoy es hablar también de Teatro Visual y de Teatro de Objetos, de espectáculos que juegan con la duplicación de la imagen y del cuerpo del actor sin límites técnicos ni conceptuales, es hablar de ópera, de musicales, de teatro experimenhtal, de grandes espectáculos, y también de obras para los más pequeños.
Hay también museos, escuelas, centros de documentación, especialistas y los Festivales que tanto han hecho para el cultivo y el mantenimiento del género. Debemos mencionar aquí la apuesta a ciegas que han hecho por nuestro proyecto entidades como el TOPIC de Tolosa y su festival Titirijai, el Museo de la Marioneta de Lisboa, el Instituto del Teatro de Barcelona, el Poble Espanyol de Barcelona y su TOT Festival y el Institut Ramón Llull.
Alrededor de los títeres encontramos tradiciones centenarias que nos han llegado muy vivas. Y, muy cerca del género, están los pesebres en movimiento, o las fiestas paganas de gigantes, cabezudos, mascaradas, calaveras, diablos y dragones que sacan fuego. Ritos que nos hablan de imaginarios colectivos de raíces antiquísimas. De todo eso quiere hablar Titeresante.
Hoy vivimos en España, en los países de Iberoamérica dónde se habla el español y el portugués, y de un modo general en toda Europa, un momento de extraordinaria creatividad. Existe una nueva generación de jóvenes artistas y titiriteros que están llevando el género a unas cotas de altísima calidad. Desde los años setenta, cuando se vivió el resurgir del género de los títeres en Europa, nunca se había visto semejante irrupción de nuevos valores y nuevos usos de los lenguajes visuales en el mundo entero. La razón es clara: el teatro de títeres, entendido en su más amplia acepción, satisface como ningún otro lenguaje escénico las necesidades expresivas del siglo: abordar la complejidad desde la síntesis del arte. A más complejidad, más necesidad de síntesis. Pero una síntesis capaz de hablarnos de lo complejo sin reduccionismos ni empobrecimientos conceptuales. Los objetos y la multiplicidad figurativa de la representación nos ofrecen esta posibilidad. Por eso el arte de los títeres se enriquece con la llegada de creadores procedentes de disciplinas muy distintas entre si, técnicas unas, pertenecientes a las viejas escuelas artísticas otras, o bien del teatro actoral o de la robótica pura y dura.
Una realidad de renovación y de esplendor que desde Titeresante queremos acompañar y apoyar, mostrándola junto a sus dos portales hermanos. Tres revistas en una que esperamos nos abran al mundo, con una estudiada articulación de lo local con lo global."
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viernes, 24 de febrero de 2012
Presentación de "Pepe Otal, el Viaje Infinito"
Por fin se presentará en la Casa-Taller de Pepe Otal el reportaje "Pepe Otal, el Viaje Infinito" realizado por Pedro Nares en conjunción con Ernest F.Sala y que está dedicado al insigne titiritero de Albacete: el viernes 2 de marzo, a las 19:30, en la c/Guardia, 11, bajos.
Se trata de una película de una hora y ocho minutos de duración en la que se muestran las múltiples facetas del insigne titiritero de Albacete a través de entrevistas realizadas a él mismo así como una recolección de varios testimonios a cargo de Jordi Ràfols, Manel Martí, Jordi Bertrán, Pep Gómez, Pilar Gálvez, Oriol Font, Albert Tort, Carlos López, Carles Codina, Mila Cubero, Jaume Tomillero, Jesús Atienza y Toni Rumbau.
| Vieja fotografía con Pepe y Albert Tort con un cuadro de éste. |
La película está realmente muy bien hecha y los que asistimos a su estreno el 18 de diciembre de 2011, nos hicimos cruces de que hubiera durado más de una hora, pues nos la tragamos entera sin noción alguna del tiempo transcurrido. Sirve sobretodo para mostrar la compleja personalidad de Pepe Otal, con una variedad de facetas que sus distintos amigos van desplegando en la película una tras otra, algunas de ellas contradictorias y por ello tan interesantes, pues de lo que no cabe duda es que todas son reales y fundadas por años de experiencia y de amistad. Junto al Pepe sabio y amable está el Pepe canalla y endurecido, y frente al poeta inspirado y buen conocedor de las constelaciones, el lúbrico y donjuanesco Pepe que sólo busca satisfacer sus ardores amorosos. Este enamorado de la muerte que fue Otal confiesa que en realidad no sabe nada de ella, y que prefiere no tener que definirla ni conocerla, seguramente para no enturbiar una relación profunda que duró hasta que ella se lo llevó a su palacio.
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martes, 21 de febrero de 2012
Aragosi y El Leila el-kebira
He descubierto en Youtube la obra entera de esta maravilla de obra musical egipcia titulada El Leila el-kebira (La Gran Noche), obra emblemática del Teatro de Títeres de El Cairo que se estrenó en los años sesenta (desconozco la fecha exacta de su estreno) y que suele pasarse con regularidad por la televisión egipcia. En ella, van desfilando por el escenario uno tras otro los personajes populares de la calle cairota: vendedores de Humus, de pistachos, un circo y, lo más interesante para nosotros, un teatrillo de títeres de Aragosi en el que el protagonista canta con la "lengüeta". El fragmento del Aragosi es una verdadera maravilla y debo decir que cuando lo descubrí, en mi primer viaje a Egipto en 1996, despertó mis deseos de crear un día una ópera de marionetas con "lengüeta" (sueño que se realizó en 2001 con la ópera "Euridice y los Títeres de Caronte", con música de Joan Albert Amargós).
La música de El Leila el-kebira es del reputadísimo compositor y cantante ciego Sayed Mekkawy (1926-1997) y la letra del gran poeta Salah Jahine (1924-1997), dos autores de mucha importancia en la cultura moderna de Egipto. Constituye una magnífica opereta desconocida en Europa y que sigue en el repertorio del Teatro de Títeres de El Cairo. La pena es que siempre se representa con la música grabada del estreno, y hacerlo con música y cantantes en vivo parece algo imposible. Los temas y las canciones de El Leila el-kebira se han hecho tan famosas en el mundo árabe en general, que muchas de ellas se cantan en la calle o en fiestas señaladas.
El fragmento del Aragosi (verdadero teatro dentro del teatro) está hacia el final de la primera parte y en el inicio de la segunda. Inserto aquí las cuatro partes de la obra.
La música de El Leila el-kebira es del reputadísimo compositor y cantante ciego Sayed Mekkawy (1926-1997) y la letra del gran poeta Salah Jahine (1924-1997), dos autores de mucha importancia en la cultura moderna de Egipto. Constituye una magnífica opereta desconocida en Europa y que sigue en el repertorio del Teatro de Títeres de El Cairo. La pena es que siempre se representa con la música grabada del estreno, y hacerlo con música y cantantes en vivo parece algo imposible. Los temas y las canciones de El Leila el-kebira se han hecho tan famosas en el mundo árabe en general, que muchas de ellas se cantan en la calle o en fiestas señaladas.
El fragmento del Aragosi (verdadero teatro dentro del teatro) está hacia el final de la primera parte y en el inicio de la segunda. Inserto aquí las cuatro partes de la obra.
sábado, 28 de enero de 2012
Turín y Gianduja: historia, museo, teatros y colecciones
| Exterior nocturno del Museo Gianduja en Grugliasco, Turín. |
A mediados del siglo XIX, hablar de Gianduja era hablar del espíritu piamontés por excelencia, en una relación parecida a la que tiene el personaje de Pulcinella con la ciudad de Nápoles. Es decir, Gianduja representaba a los piamonteses especialmente en aquellos momentos iniciales del Resurgimento, cuando se fraguaba lo que sería la Italia moderna. Hoy, mucha historia ha pasado desde aquellas fechas, y el vocablo es más conocido para indicar un tipo de chocolatines, muy populares en Turín, unos caramelos o una marca de vino de la zona, aunque el personaje sigue desempeñando la importante función de ser el anunciador oficial de los carnavales piamonteses. Por supuesto, también hay algunos titiriteros que con gran dignidad y maestría lo siguen manteniendo como protagonista de sus espectáculos.
| Giovanni Moretti, Alfonso Cipolla y Luca Valentino, en las oficinas del Museo Gianduja |
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| Gianduja, de la compañía Gambarutti, activa a principis del XIX en el Piamonte. Museo Gianduja. |
El Museo ocupa un hermoso palacete en el que se ubican las salas de exposición en el primer piso, las oficinas y parte de los fondos, mientras que la biblioteca del centro se encuentra en un edificio colindante. Nos contó Giovanni Moretti como la máscara local del Piamonte, que a finales del XVIII se llamaba Gerolamo, tuvo que cambiar de nombre durante la época napoleónica. La razón es simple: el gobernador instaurado por Napoleón en la zona se llamaba Gerolamo Durazzo, y era un tanto peligroso utilizar el mismo nombre para una marioneta que básicamente hacía burla de la actualidad, al cumplir con la función de cronista satírico que los títeres tuvieron a lo largo del siglo XIX. Pasó a llamarse Gianduja (pronúnciese la jota como si fuera una i) y rápidamente adquirió gran celebridad. Se caracteriza por lucir un par de berrugas llamativas en el rostro y la misma coleta entonces de moda que también llevaba Guiñol. Sus creadores fueron los titiriteros Giovan Battista Sales y su ayudante Gioacchino Bellone. Por lo visto fue Sales quién se inventó el nombre de Gianduja, substituyendo al Gerolamo de la tradición, tras haber aprendido el oficio con el titiritero que actuaba en Piazza Castello, Giòanin d’ij Osei, conocido en su época como el “principe dei burattinai” (citado en el Catálogo Gianduja, de Giovanni Moretti y Alfonso Cipolla).
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| Gianduja y Giacometta recibiendo a las máscaras italianas |
| Gianduja (el actor Giovanni Toselli) hablando con Gianduja. |
Otra imagen preciosa es la de un cartel del año 1904, en el que se ve al actor Giovanni Toselli (1819-1886) caracterizado de Gianduja cogiendo por los hilos a un Gianduja títere y charlando con él –una marioneta perteneciente a la familia Lupi–.
El Museo tiene también una sala con piezas de muy distintas procedencias, algunas contemporáneas, como las marionetas cedidas por Neville Tranter de su espectáculo Frankenstein. Otra joya a destacar es el precioso retablo de Guiñol, seguramente ochocentista, con dibujos muy trabajados y un elenco de hermosos títeres compañeros del héroe lionés. Adjunto algunas fotos que ilustran esta afortunada visita al Museo de Gianduja.
Teatros, Pinocchio, el señor Grilli y los títeres de hoy.
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| Escena de la ópera Pinocchio en el Teatro Reggio. |
El teatro de los Lupi ya no existe, por desgracia. Por lo visto, aún persiste parte de la compañía y se conservan bastantes de sus marionetas, muchas de ellas diseminadas por los museos y entre los coleccionistas. Había bastantes en el Museo de Gianduja (preciosas cabezas sueltas de un sinfín de personajes) y se encuentran en las mejores colecciones de marionetas del país.
| Fachada del antiguo Teatro Gianduja en Via Principe Amadeo, de Turín |
También me mostró Luca Valentino la última ubicación del teatro de los Lupi, situado junto a la iglesia de Santa Teresa, muy cerca de Piazza San Carlo. El local tuvo que cerrarse al no reunir las condiciones de seguridad exigidas por la municipalidad.
| El señor Augusto Grillo en su despacho del Teatro Alfa. |
Con sus marionetas, el señor Grilli ha montado varios espectáculos, como algunas óperas y varias obras con Gianduja de protagonista. Uno de los temas de más éxito y que se reprodujo en innumerables espectáculos, especialmente a cargo de los Lupi, fue la famosa defensa de la ciudad de Torino durante el asedio sufrido por el ataque de los franceses en 1706. Además de Gianduca, destacó en estas fechas la heroicidad del soldado Pietro Micca, quién se inmoló al saltar por los aires junto a un depósito de armas para detener el avance de los franceses, quiénes pretendían entrar por los subsuelos de la ciudad. Gracias a Pietro Micca, el ataque fue repelido y Turín mantuvo su independencia.
| El señor Grillo con Gianduja y Pietro Micca |
Pensé que era una pena que semejante tesoro no tuviera dónde mostrarse y que no exista ningún museo con ganas o capacidad de exhibirlo. Así lo piensa igualmente el señor Grilli, cuya única ambición es que el resultado de tantos años de esfuerzo no acabe ni fragmentado ni disperso. Un ejemplo de singular tenacidad que sin duda encontrará algún día dónde posarse y mostrarse en público.
Para rematar esta crónica de Turín, sólo me falta indicar a los titiriteros que en estos momentos siguen actuando con Gianduja de protagonista: uno es Marco Grilli, hijo del coleccionista, quién decidió en su día aprender el oficio del títere de guante y otras técnicas trabajando con Bruno Leone de Nápoles el Pulcnella y con Mimo Cuticchio de Palermo la técnica de los Pupi y del Cunto. La otra gran familia que también defiende en los escenarios a Gianduja son los Fratelli Niemen cuyas raíces se remontan al siglo XIX. Los Niemen, a los que no he tenido la suerte de conocer (compartimos programa en el Festival de Pinerolo del año 2010, pero no coincidimos en el calendario), son también muy apreciados por los entendidos y suelen actuar en los principales festivales del país.
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jueves, 26 de enero de 2012
Turín, la ciudad de Gianduja y otras muchas cosas
| Gianduja (foto sacada en el Museo de Gianduja: Istituto per i Beni Marionettistici e del Teatro Popolare) |
Peculiaridades de la ciudad: luces, la Mole, el Museo Lombrosiano y el Museo Egipcio
Pero antes de entrar en materia y abordar al curioso personaje- que en el siglo XIX llegó a encarnar simbólicamente todo el Piemonte–, habría que hablar de esta ciudad del norte de Italia, singular como pocas. No sólo porque de ella partió el movimiento que acabaría unificando Italia en un solo país –conocido como il Risorgimento– siendo por ello mismo la primera capital de Italia, sino porque Turín ha sido una ciudad pionera en muchísimos asuntos de trascendental importancia para los italianos. Aquí fue dónde se desarrolló el primer cine, dónde nació la RAI (radio y televisión italianas) y la primera línea aerea del país (Trieste-Venecia-Pavía-Turín), aquí se instaló, creció y murió la FIAT. También vivió, ya loco, Friedrich Nietzche una temporada, y Umberto Eco estudió en ella. Cesare Pavese se suicidó en 1950 en una habitación de su hotel, y Antonio Gramsci fundó en 1919 la revista L’ordine nuovo, con nuevos planteamientos sobre la lucha de la clase obrera. Last but not least, tiene el honor de guardar el Síndone, el sudario que se supone guarda la imagen de Cristo, esa reliquia tan venerada por los católicos y que es motivo de masivas peregrinaciones cuando se la expone en público. Ciudad pues de artistas, obreros, creadores, empresarios innovadores –y curas.
| La Mole |
Como vemos, las dos ciudades (Lyon y Turín) tienen lazos curiosos con el cine, cada una a su manera y según estilos propios. Pero no sólo las imágenes animadas las unen, también la luz, al ser ambas miembros de la red LUCI (Lighting Urban Community International). Eso significa que la iluminación recibe aquí un tratamiento estudiado, tal vez con resultados menos interesantes que en Lyon pero no por ello menos visibles. Pasear de noche por las calles de Turín es un placer, pues es como ver la ciudad en blanco y negro (que es cuando mejor brillan las ciudades italianas en las horas nocturnas, tal como el cine neorrrealista de los años 50 y 60 nos ha impuesto en la mirada). También Turín ha estrenado no hace mucho metro, y aquí se han quedado muy por detrás de Lyon. Nada qué decir sobre las estaciones, que son amplias y cómodas, y buenísimo el sistema automatizado de los vagones, que parece funcionar a la perfección. Pero la luz es fría, y cuando te sitúas en la cabeza del tren y ves como avanza raudo por las vías, uno esperaría encontrar en las estaciones un poco de luz humana, en vez de esa frialdad tecnológica de un blanco alumínico apenas roto por un plus de intensidad voltaica. Es como si los diseñadores e ingenieros hubieran decidido homenajearse a si mismos y a sus alardes tecnológicos (que son muchos, pues los trenes avanzan y se paran sin conductor alguno), en vez de pensar en las personas que utilizan a diario el metro y que respirarían mucha más calidez humana con un mínimo de generosidad colorista en el diseño.
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| Instalación de Luigi Mainolfi (palabras de Guido Quarzo),1998. en Via Garibaldi, Turin (Luci d’Artista). Photo: Bruna Biamino |
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| Mascarilla de "corruptor", del Museo Lombrosio. Foto procedente de The Nautilus |
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| "Modus operandi", Museo Lombrosio. Foto sacada de The Nautilus. |
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| El Museo Egipcio de Turín (Foto Wikipedia) |
He visitado el Museo Egipcio cantidad de veces y uno nunca se cansa de ver las extraordinarias piezas que se exponen en él, con el atractivo de conservar parte del viejo espíritu museístico ochocentista, que gustaba del claroscuro y de una ambientación misteriosa y sugestiva, dirigida a impresionar la imaginación del visitante y a mostrarle el espíritu de lo diferente. Eso no significa que el museo no cuente hoy con todos los requisitos de la historicidad moderna y que sea de obligada visita para los escolares de la ciudad. Pero el mismo edificio en el que se ubica, del siglo XVII y proyectado por el famoso arquitecto Guarino Guarini para ser la Escuela de los Jesuítas, ayuda a esta escenificación de tintes románticos.
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| Estatuas del prínce Rahotep y su esposa Nofret. Cuarta Dinastía (2630-2500). Museo Egipcio de El Cairo |
Me detengo prudentemente en este punto, para proseguir en la próxima entrada con Gianduja y sus curiosas peculiaridades piamontesas.
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martes, 24 de enero de 2012
Lyon, ciudad de luces, imprentas, imágenes y títeres
La ciudad de las luces
Algo debe haber en las esencias de esta ciudad situada en la confluencia de dos de los grandes ríos de Francia, el Rhône y la Saône, para que en ella hayan florecido las artes de la reproducción imaginaria, ya sea con palabras, luces, letras o imágenes. Próspero centro cultural en el Renacimiento –Lyon fue un importante lugar de impresión dónde se imprimeron obras como el Gargantúa y el Pantagruel de Rabelais–, destacó a finales del XVIII por su industria de la seda, y en el XIX, por haberse instalado en ella Antoine Lumière, quién creó, ya con la colaboración de sus dos hijos Auguste y Louis, una potente industria que inventó el cinematógrafo y, más tarde, la fotografía en color.
Siendo la segunda ciudad de Francia, existe en ella un impulso de proyección futurista que se percibe en el aire y en el mismo diseño urbano. Creo que Lyon es una de las ciudades del mundo con una mejor iluminación, no por exceso sino, al revés, por responder a un plan estudiado de diseño luminotécnico que, basado en la contención, el ahorro y el sentido común, deja que el día sea día, y la noche, noche. Un ejemplo de este esmero lo encontramos en el metro, cuya iluminación es voluntariamente tenue y coloreada según la profundidad de las estaciones. Cuando lo comparo con la agresividad de los fluorescentes de luz blanca del metro de Barcelona, ciudad que presume de mucho diseño, me sonrojo de envidia y de indignación.
Una de las razones de esta racionalización inteligente de la luz se debe, sin duda, a la acción de asociaciones como la Association des concepteurs Lumière et Eclairagistes. Supe de ella cuando en abril de 2006 asistí al encuentro “Des Hommes et des Ombres” organizado por el festival Moisson d’Avril. Laurent Fachard, un iluminador que empezó en el mundo del teatro y derivó hacia el urbanismo, nos explicó la nueva filosofía que se estaba intentando imponer, basada en dar la luz indispensable, sin derroche ni querer convertir la noche en día. Explicó como la nueva tecnología led (más los nuevos soportes de administración inteligente a través de la informática) permitía esta atenuación luminitécnica con un coste además bajísimo, con bombillas que pueden llegar a durar décadas, y con muchísimas posibilidades de coloreación y por ello de crear atmósferas singulares, pensadas para cada lugar y hora del día. Nos mostró ejemplos de encargos que habían recibido, como el mismo metro de Lyon, y algunas estaciones del metro de París, maravillándonos todos los presentes de la sutileza y el enorme sentido práctico y estético de las propuestas.
Lyon es una ciudad que se ha identificado con la temática luminotécnica, sobretodo porque contaba ya en su haber con una fiesta popular de origen religioso que se celebra desde antigulo consistente en un encendido masivo de velas en las ventanas de las casas que los vecinos hacen el 8 de diciembre. Con esta excusa, se escogió esta fecha para la Fiesta de las Luces que se celebra actualmente y que acoge a millares de visitantes cada año. La implicación de la ciudad en el tema luminotécnico la ha llevado a crear la red LUCI (Lighting Urban Community International) que cuenta ya con 60 ciudades de todo el mundo (de España, tres únicas ciudades: Málaga, Valladolid y Burgos, ¡bien por ellas, y muy mal para las demás!) y que busca implantar esta nueva mentalidad ahorrativa y amiga de los ojos humanos.
El Museo de los Hermanos Lumière
Curioso que haya sido en esta “ciudad de las luces” dónde los hermanos Lumière desarrollaran sus inventos cinematográficos y crearan la pujante industria que revolucionó el mundo de la imagen y del arte. No podía, pues, dejar de visitar su museo, situado en la villa que ocupó la familia y en los mismos terrenos dónde antaño existieron los diferentes pabellones de la fábrica que los Lumière tenían en Lyon Montplaisir. Precisamente la primera película de la historia del cine tiene como argumento “La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir” (“Salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Monplaisir”), rodada unos días antes de que fuera presentada oficialmente en París el 22 de marzo de 1895.
La visita del museo no tiene desperdicio y recomiendo sobretodo ver el documental que se muestra en el pequeña sala de proyección dónde imágenes y palabras sitúan en su lugar todo lo que se ha visto durante la visita. Lo que más me impactó fue la inteligencia de los Lumière al decidir formar a un grupo de camerógrafos (unos doscientos) para mandarlos a filmar alrededor del mundo entero. Los resultados fueron absolutamente excpcionales, no sólo porqué estos pioneros del cine inventaron los primeros recuros del lenguaje cinematográfico (travelings, cámara móvil, primeros planos, medios y generales, cámara al suelo, etc) sino porque además pusieron por primera vez en comunión imágenes de la vida cotidiana de mil rincones del paneta, pues las películas viajaban de un lugar a otro, y porque además de filmar, proyectaban en lugares públicos lo que habían filmado allí y allende, de modo que en poquísimo tiempo –apenas un año después de patentarse el invento– ya había teatros de proyección abiertos en Tokio, Shangai, Nueva York… De estos cineastas de primera hornada destaca la figura de Gabriel Veyre, al que el Museo consagra varias salas: filmó en México, Japón, Indochina, Canada, Egipto, Marruecos… Hizo películas y fotografías, dejando una documentación completísima y exhaustiva de aquellos primeros tiempos del cinematógrafo. Sus últimas fotografías en color de escenas marroquís –murió allí, al parecer muy bien acomodado en este país– son extraordinarias.
¿Cómo podía competir el teatro de títeres y de sombras con aquel nuevo lenguaje que en seguida se convirtió en arte y en industria, y que se expandió por el mundo como si fuera la mismísima pólvora? Claro que se perdía una dimensión, pues con los títeres y el teatro se mantienen las tres de la visión normal y directa, pero al reducir sus planos de realidad, los aumentaba en la ilusión, gracias a los artilugios de la reproducción mecánica de las imágenes fijas que, al pasar a la velocidad de 24 imágenes por segundo, adquirían visos de realidad. Se entiende que a principios de siglo XX, cuando estos nuevos lenguajes aparecieron y cobraron auge, las formas tradicionales de animación de imágenes quedaran relegadas a “cosas de niños”. Algo parecido ocurrió, cuando la Razón se impuso al Mito, el cual quedó relegado a “cosas para niños o ignorantes”. O, cuando las pirmeras formas del arte neolítico y de la Edad del Bronce empezaron a crear sus estatuas gigantescas, sus templos y sus sofisticadas pinturas murales, sus contemporáneos miraran las arcaicas pinturas rupestres como “cosas de niños, de los de antes”.
Y sin embargo, hoy que el cine ha derivado hacia el video, y que cada individuo de nuestra especie puede disponer de su propia cámara de fotografiar, de filmar e incluso de montar y proyectar, precisamente hoy vuelven a valorarizarse estas “cosas para niños”, como son las pinturas rupestres, los viejos mitos y el mundo de las leyendas, así como los viejos lenguajes, hoy innovadores y asociados a las vanguardias y a las nuevas tecnologías, del teatro de figuras animadas que es en definitiva el teatro de títeres y de sombras.
El Museo de la Imprenta
Volvamos a Lyon. Hemos hablado de imprentas y aconsejable es visitar su Musée de l'Imprimerie, uno de los más impactantes en su género, dónde la evolución de la imprenta está visual y completísimamente explicada. He aquí otra manera de proyectar imágenes, en este caso directamente en las pantallas interiores de la imaginación humana, a través de estos signos escuetos y simples pero cuya potencia combinatoria, asociada a la sonoridad del lenguaje hablado, nos permite viajar y ver mundo sin salir de uno mismo ni del sofá de casa. Podríamos calificar a las letras y a las palabras como esos hilos invisibles que los autores, titiriteros ocultos, manejan para mover a sus criaturas en nuestra imaginación. De hecho, letras y palabras son la pasta con la que el titiritero crea sus realidades, y los hilos tal vez los ponga el impresor, encargado de levantar los andamios del pequeño teatro de la representación interior. Antes de la imprenta, se encargaba de ello el amanuense que hacía los libros a mano. Luego, a partir de 1450 y tras los inventos de Johannes Gutenberg, lo haría el tipógrafo con la ayuda de las primeras máquinas de impresión. No es de extrañar que algunos titiriteros hayan convertido las letras en títeres, como hace el catalán Jordi Bertrán en su espectáculo “Poemes Visuals”.
El Théâtre des Marionnettes Guignol de Lyon
Pero es hora de regresar a los títeres de verdad, de los que la ciudad de Lyon esá bien provista, como el lector sabe perfectamente. Tres son los teatros fijos que abren regularmente y ofrecen funciones de Guignol: el Théâtre des Marionnettes Guignol de Lyon, regentado por la compañía Les Zonzons y que dirige Stéphanie Lefort; el Théâtre la Maison de Guignol, asociado a la tienda “Petit Musée Fantastique de Guignol” perteneciente a la familia Cardelli, en cuyos bajos se encuentra un pequeño pero muy simpático y atractivo museo dedicado a Guignol; y el teatro de Guignol “Un Gone de Lyon”, Salle la Ficelle, en la Croix-Rousse de Lyon (el antiguo barrio de los canuts u obreros de la seda) que dirige el veterano titiritero Daniel Streble. Seguramente hay aún más compañías existentes en Lyon, pero éstas son las que pude localizar aunque se me escapó la tercera, pues no tuve tiempo de asistir a ninguna representación del señor Streble.
El Théâtre des Marionnettes Guignol de Lyon es el oficial de la ciudad, propiedad del Ayuntamiento y dispone de un impresionante fondo de cientos de títeres antiguos, la mayoría del siglo XIX. Está regentado por la compañía Les Zonzons que dirige Stéphanie Lefort, buena amiga mía con la que creamos en su día el Réseau Ombres et Marionnettes de la Méditerrannée. Su mayor empeño es poner al día y actualizar los viejos repertorios, así como introducir nuevas formas de actuación con los títeres. Su antiguo director artístico, Filippe Pauchère, se encuentra actualmente desarrollando proyectos exteriores en Madagascar (de dónde es originario) y en otros lugares del mundo. Para substituirlo, la compañía ha contratado al Cyril Bourgois para llevar a cabo este proceso buscado de renovación estilística. Eso significa que sus espectáculos a veces se escapan de la tradición e introducen “salidas del retablo” y otros recursos del moderno teatro de marionetas.
En esta línea está la obra que vi el sábado 21, “Guignol part en impro”, es decir, Guiñol se embarca en improvisar, para la que han colaborado con una compañía de Lyon especializada precisamente en teatro de improvisación, con dirección de Julie Doyelle, de Et CoMPAGNiE - Théâtre Spontané. El punto de partida del espectáculo es particularmente arriesgado, pues su argumento se fragua a partir de los deseos y la participación del público, de modo que cada representación es diferente según sean estas aportaciones. Claro que el truco está en tener el oficio suficiente para “manipular” esta participación, afín de conducirla hacia lugares propios pre-establecidos por dónde pueda desarrollarse una acción escénica creíble. Julie Doyelle, actriz conductora del espectáculo, conoce estos recursos y condujo al público por unos senderos en los que actores y títeres se van substituyendo, en un constante entrar y salir del interior del retablo. Partiendo de las ideas propuestas por los niños del público, los distintos personajes, con Guignol de protagonista, fueron saltando de escenario en escenario –cuyos decorados eran a su vez dibujos hechos por los niños en los minutos de espera antes del espectáculo, proyectados desde un retroproyector–. El resultado resultó especialmente satisfactorio para los niños y el público asistente, que se sentían muy partícipes de todo lo que ocurría en el escenario, pues en efecto de ellos habían partido las líneas maestras del mismo, según pensaban. Los aplausos y el interés por estar cerca de los títeres al acabar la obra fueron el mejor aval de esta propuesta tan arriesgada como singular.
Tras el espectáculo, me colé por los interiores del teatro y pude ver la impresionante colección de títeres antiguos que posee el teatro. Saqué algunas imágenes de los mismos y pensé en la riqueza de este patrimonio del que la ciudad de Lyon es propietaria y que constituye una singularidad de la que aún no le ha conseguido sacar todo su jugo publicitario. Pues aunque la figura de Guignol aparezca con bastante profusión en restaurantes, bares y carteles, y esté bien representada en el Musée Gadagne, creo que todavía no le han sabido otorgar el verdadero valor que tiene. Tal vez las actuales autoridades lo vean como algo “demasiado pequeño”, incluso “demasiado provinciano”, pero ello no es obstáculo para precisamente resaltar lo pequeño frente a lo grande, en unos momentos como los actuales, en los que lo más ínfimamente local se carga de valor frente a lo global, para poder crear con fuerza suficiente esta tensión local/global, destinada a ser uno de los principales recursos del futuro.
El Théatre des Marionnettes Guignol de Lyon es también quién organiza el fesival Moisson d’Avril , la Biennale Internationale des Marionnettes, que toca celebrarse este año 2012 desde el 29 de marzo hasta el 14 de abril. Una importante cita titiritera que dirige Stéphanie Lefort y que reúne periódicamente a las mejores compañías del género, siempre con exposiciones y actos paralelos en colaboración con otras instituciones teatrales de la ciudad, como la misma Ópera de Lyon.
La Maison de Guignol y la tienda-museo-taller Cordelli
El viernes 20 acudí a una de las representaciones de La maison de Guignol, el otro teatro situado también en la zona vieja de la ciudad y que presentaba un interesante espectáculo para adultos de Guignol, con referencias directas a la actualidad. Su título es “Aulas à Collomb: Décines moi un grand stade”.
Hay que ser lionés o al menos estar enterado de una de las problemáticas locales que más polvareda han levantado en los últimos tiempos para entender la obra: la construcción de un nuevo estadio de fútbol (el Stade des Lumières) en la zona llamada Décines, para la celebración del Campeonato Europeo de Fútbol UEFA en 2016. Una decisión tomada (y ya definitiva hoy) por el Presidente del Grand-Lyon Gérard Collomb con el apoyo y la estrecha colaboración de Jean-Michel Aulas, presidente del Club Olympique Lionnais, decisión muy polémica por las consecuencias ecológicas y medioambientales que tendrá. La obra satiriza a estos dos personajes, convertidos en títeres, con intervención incluída del Arzobispo de Lyon, partícipe de la confabulación, junto a otros personajes locales de Décines: una vieja vecina que siempre está esperando a algún Don Juan, y tres animales vecinos del lugar, muy preocupados por tener que cambiar de zona.
Lo interesante es la forma general del espectáculo: empieza un magnífico Polichinelle presentando la obra y los personajes. Siguen luego Guignol y Gnafron, quiénes repasan la actualidad, con tintes a veces bastante chovinistas y antieuropeos y desde luego anti Sarko y anti Hollande, calificados ambos como títeres de Bruselas o de Madame Merkel. Y luego sigue la farsa política, con momentos bastante graciosos de improvisación. Como puede verse, un viejo teatro político de cabaret puesto al día, que enlaza con la tradición del Guignol de antes, cuando se representaba en los cafés. El único peligro es que buscando la complicidad del público, se caiga en tópicos populistas, algo muy fácil hoy en Francia, cuando se vive un creciente sentimiento antieuro y antieuropeo.
La manipulación es muy buena y las voces de grandes profesionales. El teatro pertenece a la tienda que se encuentra en el número 6 de la rue Saint Jean y que constituye un pequeño paraíso para los que aman el merchandising de las cosas titiriteras –como confieso me ocurre a mi. En ella se venden Guignols de todo tipo y para mútiples usos. Dispone además de dos complementos de sumo interés: en los bajos del edificio, la familia Cardelli ha creado un pequeño y recoleto museo de marionetas y de Guignol, con algunos autómatas y con escenas que reproducen la historia del personaje. Muy elocuentes son dos figuras de medida real que representan una a Laurent Mourguet, en pleno trabajo de arranca-muelas, con un títere en una mano (un viejo y hermoso Polichinelle) y una muela en la otra, y la figura de un pobre cliente que, con la camisa manchada de sagre y cara de sufridor, contempla al Polichinela que intenta distraerle. A su alrededor, profusión de Guiñoles de todos los tamaños, de teatrillos, de carteles, de escenas con Gnafron o con los demás personajes de repertorio, y de otras muchas marionetas que pertenecen al mundo de la fantasía, de los cuentos o incluso del cine infantil. Algunas de estas escenas están animadas por motores ocultos y el característico ruido de los autómatas llena el espacio dotándolo de un aire entre misterioso y siniestro, como lo es siempre el sonido del movimiento humano mecanizado. Su visita es pues una maravilla y aunque el espacio sea pequeño, vale la pena meterse por la trastienda y bajar los escalones que llevan al sótano.
Junto a la tienda, está el taller, en el que trabaja desde hace un año el nuevo escultor de la compañía, llamado Damien Weis, un joven artista de elegante barba y refinado bigote daliniano acabado en punta, que es el encargado de restaurar las viejas marionetas de la compañía y de crear las nuevas. Obra suya son las cabezas de los políticos satirizados en la obra de la Maison de Guignol, verdaderas obras de arte de talla de madera de tilo muy bien realizadas, dotadas de un extraordinario realismo. Se le puede ver a través del escaparate del taller esculpiendo manos y cabezas, rodeado de Guiñoles y de otras muchas figuras salidas de sus manos. No cabe duda que la visita al conjunto creado por los Cardelli, la tienda, el museo, el taller y el teatro, todo ello dedicado a Guignol, constituye uno de los puntos álgidos de una estancia titiritera en la ciudad de Lyon.
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| Fiesta de las luces en Lyon |
Siendo la segunda ciudad de Francia, existe en ella un impulso de proyección futurista que se percibe en el aire y en el mismo diseño urbano. Creo que Lyon es una de las ciudades del mundo con una mejor iluminación, no por exceso sino, al revés, por responder a un plan estudiado de diseño luminotécnico que, basado en la contención, el ahorro y el sentido común, deja que el día sea día, y la noche, noche. Un ejemplo de este esmero lo encontramos en el metro, cuya iluminación es voluntariamente tenue y coloreada según la profundidad de las estaciones. Cuando lo comparo con la agresividad de los fluorescentes de luz blanca del metro de Barcelona, ciudad que presume de mucho diseño, me sonrojo de envidia y de indignación.
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| Fiesta de las Luces en Lyon |
Lyon es una ciudad que se ha identificado con la temática luminotécnica, sobretodo porque contaba ya en su haber con una fiesta popular de origen religioso que se celebra desde antigulo consistente en un encendido masivo de velas en las ventanas de las casas que los vecinos hacen el 8 de diciembre. Con esta excusa, se escogió esta fecha para la Fiesta de las Luces que se celebra actualmente y que acoge a millares de visitantes cada año. La implicación de la ciudad en el tema luminotécnico la ha llevado a crear la red LUCI (Lighting Urban Community International) que cuenta ya con 60 ciudades de todo el mundo (de España, tres únicas ciudades: Málaga, Valladolid y Burgos, ¡bien por ellas, y muy mal para las demás!) y que busca implantar esta nueva mentalidad ahorrativa y amiga de los ojos humanos.
El Museo de los Hermanos Lumière
| Maqueta de la fábrica de los Hermanos Lumière en Lyon Montplaisir. |
| Placa para linterna mágica, del Musée Lumière |
| Placa Autochrome hecha con técnica Lumière en la que aparece un titiritero en su taller |
Y sin embargo, hoy que el cine ha derivado hacia el video, y que cada individuo de nuestra especie puede disponer de su propia cámara de fotografiar, de filmar e incluso de montar y proyectar, precisamente hoy vuelven a valorarizarse estas “cosas para niños”, como son las pinturas rupestres, los viejos mitos y el mundo de las leyendas, así como los viejos lenguajes, hoy innovadores y asociados a las vanguardias y a las nuevas tecnologías, del teatro de figuras animadas que es en definitiva el teatro de títeres y de sombras.
El Museo de la Imprenta
Volvamos a Lyon. Hemos hablado de imprentas y aconsejable es visitar su Musée de l'Imprimerie, uno de los más impactantes en su género, dónde la evolución de la imprenta está visual y completísimamente explicada. He aquí otra manera de proyectar imágenes, en este caso directamente en las pantallas interiores de la imaginación humana, a través de estos signos escuetos y simples pero cuya potencia combinatoria, asociada a la sonoridad del lenguaje hablado, nos permite viajar y ver mundo sin salir de uno mismo ni del sofá de casa. Podríamos calificar a las letras y a las palabras como esos hilos invisibles que los autores, titiriteros ocultos, manejan para mover a sus criaturas en nuestra imaginación. De hecho, letras y palabras son la pasta con la que el titiritero crea sus realidades, y los hilos tal vez los ponga el impresor, encargado de levantar los andamios del pequeño teatro de la representación interior. Antes de la imprenta, se encargaba de ello el amanuense que hacía los libros a mano. Luego, a partir de 1450 y tras los inventos de Johannes Gutenberg, lo haría el tipógrafo con la ayuda de las primeras máquinas de impresión. No es de extrañar que algunos titiriteros hayan convertido las letras en títeres, como hace el catalán Jordi Bertrán en su espectáculo “Poemes Visuals”.
El Théâtre des Marionnettes Guignol de Lyon
| Guignol utilizado por les Zonzons |
El Théâtre des Marionnettes Guignol de Lyon es el oficial de la ciudad, propiedad del Ayuntamiento y dispone de un impresionante fondo de cientos de títeres antiguos, la mayoría del siglo XIX. Está regentado por la compañía Les Zonzons que dirige Stéphanie Lefort, buena amiga mía con la que creamos en su día el Réseau Ombres et Marionnettes de la Méditerrannée. Su mayor empeño es poner al día y actualizar los viejos repertorios, así como introducir nuevas formas de actuación con los títeres. Su antiguo director artístico, Filippe Pauchère, se encuentra actualmente desarrollando proyectos exteriores en Madagascar (de dónde es originario) y en otros lugares del mundo. Para substituirlo, la compañía ha contratado al Cyril Bourgois para llevar a cabo este proceso buscado de renovación estilística. Eso significa que sus espectáculos a veces se escapan de la tradición e introducen “salidas del retablo” y otros recursos del moderno teatro de marionetas.
| Julie Doyelle y su títere charlando con los niños |
| Títeres antiguos de la companyia Théâtre de Marionnettes Guignol de Lyon |
El Théatre des Marionnettes Guignol de Lyon es también quién organiza el fesival Moisson d’Avril , la Biennale Internationale des Marionnettes, que toca celebrarse este año 2012 desde el 29 de marzo hasta el 14 de abril. Una importante cita titiritera que dirige Stéphanie Lefort y que reúne periódicamente a las mejores compañías del género, siempre con exposiciones y actos paralelos en colaboración con otras instituciones teatrales de la ciudad, como la misma Ópera de Lyon.
La Maison de Guignol y la tienda-museo-taller Cordelli
| Guignol y cabezas construídas por Damien Weis |
Hay que ser lionés o al menos estar enterado de una de las problemáticas locales que más polvareda han levantado en los últimos tiempos para entender la obra: la construcción de un nuevo estadio de fútbol (el Stade des Lumières) en la zona llamada Décines, para la celebración del Campeonato Europeo de Fútbol UEFA en 2016. Una decisión tomada (y ya definitiva hoy) por el Presidente del Grand-Lyon Gérard Collomb con el apoyo y la estrecha colaboración de Jean-Michel Aulas, presidente del Club Olympique Lionnais, decisión muy polémica por las consecuencias ecológicas y medioambientales que tendrá. La obra satiriza a estos dos personajes, convertidos en títeres, con intervención incluída del Arzobispo de Lyon, partícipe de la confabulación, junto a otros personajes locales de Décines: una vieja vecina que siempre está esperando a algún Don Juan, y tres animales vecinos del lugar, muy preocupados por tener que cambiar de zona.
| Polichinelle presenta la función |
La manipulación es muy buena y las voces de grandes profesionales. El teatro pertenece a la tienda que se encuentra en el número 6 de la rue Saint Jean y que constituye un pequeño paraíso para los que aman el merchandising de las cosas titiriteras –como confieso me ocurre a mi. En ella se venden Guignols de todo tipo y para mútiples usos. Dispone además de dos complementos de sumo interés: en los bajos del edificio, la familia Cardelli ha creado un pequeño y recoleto museo de marionetas y de Guignol, con algunos autómatas y con escenas que reproducen la historia del personaje. Muy elocuentes son dos figuras de medida real que representan una a Laurent Mourguet, en pleno trabajo de arranca-muelas, con un títere en una mano (un viejo y hermoso Polichinelle) y una muela en la otra, y la figura de un pobre cliente que, con la camisa manchada de sagre y cara de sufridor, contempla al Polichinela que intenta distraerle. A su alrededor, profusión de Guiñoles de todos los tamaños, de teatrillos, de carteles, de escenas con Gnafron o con los demás personajes de repertorio, y de otras muchas marionetas que pertenecen al mundo de la fantasía, de los cuentos o incluso del cine infantil. Algunas de estas escenas están animadas por motores ocultos y el característico ruido de los autómatas llena el espacio dotándolo de un aire entre misterioso y siniestro, como lo es siempre el sonido del movimiento humano mecanizado. Su visita es pues una maravilla y aunque el espacio sea pequeño, vale la pena meterse por la trastienda y bajar los escalones que llevan al sótano.
| Damien Weis con sus títeres en el taller de la Rue Saint Jean |
domingo, 22 de enero de 2012
Guiñol, Lyon y sus museos.
| Guiñol de Laurent Mourguet, su creador, hacia 1808. Musée Gadagne. |
Una palabra que designa a un personaje, cierto, pero también a todo un género, el de las marionetas, pues en muchos partes la fórmula “teatro de guiñol” es sinónimo de teatro de títeres. Regalar a un niño un “guiñol” es darle un retablo de títeres con un elenco de personajes en el que por lo general no hay ningún Guiñol. Tanta fama adquirió el vocablo, que trascendió las fronteras de Francia y se extendió por el mundo entero, muy en particular en el mundo latino y de aquí a todo Iberoamérica.
Es de suponer que tal expansión debe asociarse a la sufrida por los ideales laicos y republicanos derivados de la Revolución Francesa, que poco después Napoleón quiso instaurar manu militare. De pronto, el pueblo llano quiso tomar la palabra, y Guiñol, nacido en el corazón del ambiente obrero de la ciudad de Lyon (la ciudad de los canuts, nombre con el que se designaba a los que trabajaban en la industria de la seda), supo conectar con estas ansias de hablar directamente al ciudadano de lo propio y de tú a tú. La Revolución trajo eso, una especie de hermandad republicana que liberó al pueblo dormido y lo puso a hablar de lo suyo y entre si. Ya no era la figura tradicional de Polichinela, un criado que procede de la Comedia del Arte y que se había caracterizado sobretodo por burlarse y sabotear las viejas estructuras del Antiguo Régimen, sino que Guiñol es un ciudadano como cualquier otro condenado a sufrir las penurias de la vida cotidiana –falta de trabajo, alquileres caros, problemas con la justicia, con el casero, con la policía, con la administración– quién a su vez se junta con otro ciudadano, llamado Gnafron y que encarna al bebedor que dice lo que piensa sin pelos en la lengua. Claro que a veces Guiñol cumple funciones de criado, como su antecesor en el cargo, pero eso no impide que sea ya un ciudadano con unos derechos adquiridos.
| Chignol et Gnafron, revista de humor político de 1879 |
Lo curioso de Guiñol es la insólita fuerza con la que nació el personaje y que lo catapultó por toda Francia, llegando a substituir al clásico Polichinelle. Éste no desaparece del todo, pues se le utiliza en muchos casos como presentador –es el encargado de presentar la función e introducir de paso al nuevo personaje que le substituye en el escenario– y sigue manteniendo sus constantes vitales, metamorfoseadas en muchos casos bajo otras formas y nombres (¿no es el Jorobado de París de Víctor Hugo una especie de Polichinela en el romántico papel de monstruo enamorado?). Incluso hoy en día puede decirse que se está viviendo un resurgimiento del personaje en Francia y en toda Europa, ante la necesidad de encontrar nuevas-viejas voces bien cargadas de energía y capaces de expresar las convulsas épocas de cambio actuales.
Sobre este tema estuve hablando ayer con Cyril Bourgois, director invitado de la compañía Les Zonzons que rige el Théâtre des Marionnettes Guignol de Lyon. Él mismo, a través de su compañía “Punch is not dead” instalada en Dieppe (Normandía), ha escrito y montado ya varios espectáculos sobre Polichinelle, tras haber aprendido el oficio en Charleville-Mézières y también con los dos polichinelistas Allain Le Bon y Michelle Gauraz (ambos fallecidos recientemente, cosa que desconocía). Cyril es el encargado de dirigir en estos momentos nuevos espectáculos de Guiñol de la compañía les Zonzons, con la finalidad de darle nuevos aires y bríos al personaje.
Como puede observarse, Lyon es, para el interesado en estos singulares temas titiritiles, una ciudad de obligada visita, que nos sorprende constantemente por sus múltiples ángulos que directa o indirectamente nos remiten a esa necesidad de expresión desdoblatoria que es la marioneta. No en vano en Lyon crearon los hermanos Lumières una fabulosa industria basada en su invento para reproducir y proyectar imágenes en movimiento, al que llamaron Cinematógrafo, y que de alguna manera vino a substituir las tres dimensiones del retablo de títeres por las dos de la pantalla animada por la proyección lumínica de una sucesión de fotografías tomadas mecánicamente. Hoy tengo planeado visitar el museo dedicado a estos personajes legendarios que revolucionaron el arte contemporáneo y que se encuentran en el mismo lugar dónde vivían y tenían sus pabellones los Lumières.
| Alienígena del Musée Miniature et Cinéma |
| Cadáver putrefacto del Musée Miniature et Cinéma |
El museo nos muestra el lado artesanal y de recreación plásica del cine, que tanto tiene que ver con el mundo de la animación y, por lo tanto, con el de las marionetas. En cierto modo, visitar este museo y sus talleres puede darnos una idea de una de las líneas de evolución que sin duda tendrá el futuro teatro de títeres basado en la robótica, en los autómatas de nueva generación ya con inteligencia artificial, y en otros artilugios que el acontecer nos tiene reservados.
| Reproducción del Nautilus, de Julio Verne, del Museo de Autómatas de Lyon |
Como vemos, el mundo de la marioneta de cruza con el de los autómatas, y ambos se imbrican en una fecunda y prometedora interrelación.
| Gnafron de Laurent Mourguet, su creador, hacia 1808. Musée Gadagne. |
Lo bueno de la colección del Museo Gadagne es que reúne algunas de las más antiguas piezas de Guiñol pertenecientes a su fundador, Laurent Mourget, unos títeres que impresionan por su rudimentario impacto y que presentan una tipología bastante amplia de personajes. El material está muy bien presentado aunque hay que decir que es un museo de expresión sobria, es decir, no enseña todo lo que tiene sino sólo algunas de las piezas consideradas más importantes, lo que sin duda gustará a los amantes de la frugalidad comedida y del considerado rigor científico. Debo reconocer que yo me inclino más por el exceso y la desmesura, como si la profusión barroca fuera más proclive a satisfacerme. Soy consciente de que hoy los museos se inclinan más por el minimalismo y nada hay que objetar a ello. Piensan los entendidos que se consigue más impacto con una única imagen bien puesta y seleccionada y quizás tengan razón, pero el exceso de austeridad también aburre y a mi me entusiasman los museos acientíficos que acumulan objetos por todas partes, como algunos antiguos que existen tal como sus creadores los idearon, con espíritu más de coleccionista que académico.
| Incroyable, con Guignol y Diablo detrás, títeres de Louis Edmond Durant (1883-1880), París, Guignol des Tuilleries, Collection Dor. Musée Gadagne. |
Aconsejo al visitante no detenerse sólo en las salas de marionetas y adentrarse en las que se habla de la historia de Lyon. Sabrá así de la importancia que tuvo –y al parecer sigue teniendo– la Francmasonería en esta ciudad, así como un movimiento o fenómeno obrero propio del siglo XIX muy francés llamado Compagnonnage, en el que sus miembros recorrían el país para aprender los oficios junto a los maestros locales. Muy influenciado por la Francmasonería, vendría a ser algo así como una rama obrera de la misma. La creciente industrialización a mediados del siglo XIX fue acabando con este movimiento.
En una próxima crónica continuaré con más detalles sobre esta fascinante ciudad titiritera. Adjunto algunas imágenes que sin duda ayudarán a visualizar lo narrado hasta aquí.
sábado, 21 de enero de 2012
En el TOPIC de Tolosa
La semana anterior estuve en Tolosa, de visita en el TOPIC, el Centro Internacional del Títere de Tolosa, que es ya como una segunda casa para mi. Lo digo no sólo porque allí están todas las marionetas de la compañía, construídas por Mariona Masgrau, con un simpático y muy bien compuesto Malic presidiendo el gran mural de los espejos de marionetas infinitas del Museo, sino también por la grata hospitalidad de la que siempre gozo allí.
Este año me perdí la exposición dedicada a las marionetas en Suiza, organizada por Pierre-alain Rolle, que por lo visto fue espectacular. Puede verse un video de la misma clicando aquí. Suiza fue el país invitado del Titirijai de este año y de ahí el énfasis puesto en mostrar un panorama de su realidad titiritera.
Fui a Tolosa por placer pero también por trabajo, pues son bastantes los asuntos que nos llevamos entre manos. En primer lugar, la exposición dedicada a la obra de Mariona Masgrau, que forma parte del fondo del Museo gracias a una cesión temporal de la misma y, en segundo lugar, por la exposición sobre el tema de Rutas de Polichinela que deberá culminar la escritura del libro en el que estoy embarcado.
La exposición de Mariona será en septiembre de 2012 y estará hasta febrero de 2013. Es decir, podrá verse durante bastantes meses y coincidirá con el Titirijai de este año en noviembre, que cumple su treinta aniversario. Lo bueno de esta exposición es que será bastante exhaustiva de su obra, una oportunidad pues para apreciar y valorar el trabajo realizado por la titiritera catalana.
La exposición de Rutas de Polichinela será para septiembre de 2013, coincidiendo con la publicación prevista del libro que lleva el mismo título. Una fecha que nos obliga, a mi y al TOPIC, a poner los motores en marcha de cara a preparar lo que espero sea una muy buena ocasión de ver juntos a tantos personajes europeos de la tradición, que aun siendo todos diferentes, gozan de inspiradoras semejanzas.
Pude también visitar la magnífica exposición actual dedicada a la compañía Arketal. Digo magnífica sin exageración alguna, pues realmente es un placer gozar de la exquisitez de estas dos artistas titiriteras, Greta Bruggeman y Sylvie Osman, que llevan ya muchos años trabajando con un gran rigor estético, y con la complicidad añadida de otros artistas plásticos. Como dicen ellas mismas en el programa, “Cada una de nuestras creaciones es un viaje, un diálogo con los colaboradores que nos acompañan. Los temas elegidos hablan de la identidad, de la memoria, del exilio, de la familia, de lo humano”. Impresiona ver en el ambigú del TOPIC toda la serie de carteles de los diferentes espectáculos de la compañía, exponente del enorme trabajo realizado.
En los días pasados en Tolosa tuve la suerte de asistir a una representación de la compañía valenciana PTV Clowns. Una sorpresa y un gozo, pues su espectáculo, titulado “Enamorirse”, va realmente dirigido a todos los públicos sin menosprecio del adulto, con una acción, un texto, unos gags y un ritmo extraordinarios. La verdad es que te partes de la risa frente a un trabajo inteligente, original y dotado de un virtuosismo interpretativo que pocas veces se alcanza en un escenario. El espectáculo es de clown aunque juega con alguna marioneta, construídas por cierto por Sise y Alberto de la compañía los Duendes. Tres son los personajes: Hula, Piojo y la Seño. Los dos primeros son los payasos -¿los podríamos llamar clásicos…?– ,y la Seño, guapa y resultona, es la que marca la diferencia y enlaza al público –y la razón– con el disparate de los dos pretendidos estudiantes. El sentido del humor es exquisito y la interpretación de los tres actores, magnífica como se ha dicho. 40 años de experiencia avalan a esta histórica compañía que en vez de envejecer, parecen haber encontrado el elixir de la eterna locura. Una locura, claro, sumamente cuerda e inteligente.
Este año me perdí la exposición dedicada a las marionetas en Suiza, organizada por Pierre-alain Rolle, que por lo visto fue espectacular. Puede verse un video de la misma clicando aquí. Suiza fue el país invitado del Titirijai de este año y de ahí el énfasis puesto en mostrar un panorama de su realidad titiritera.
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| Mariona Masgrau. Foto de Isa Albareda. |
La exposición de Mariona será en septiembre de 2012 y estará hasta febrero de 2013. Es decir, podrá verse durante bastantes meses y coincidirá con el Titirijai de este año en noviembre, que cumple su treinta aniversario. Lo bueno de esta exposición es que será bastante exhaustiva de su obra, una oportunidad pues para apreciar y valorar el trabajo realizado por la titiritera catalana.
| Polichinelle (Museo Gadagne, Lyon) |
| Marioneta de Arketal |
| Imagen de "Enamorirse", del PTV Clowns |
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