miércoles, 15 de junio de 2011
Bruno Leone en el Rinconcillo de Cristobita
domingo, 12 de junio de 2011
"LA PRIMERA Y LA ULTIMA", de Alicia Muñoz
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| Antes de empezar |
Hace años que Alicia Muñoz reside en Barcelona dónde ha establecido la base de sus actividades. Sus espectáculos hasta ahora han sido de calle y basados en marionetas de hilo, muy en la línea de las utilizadas por Pepe Otal, pues no en vano vivió en su taller hasta la muerte de éste. Romper con este pasado y establecer una línea propia de trabajo era el reto que se propuso Alicia cuando decidió embarcarse en este proyecto. Tras ver los resultados, puedo decir que lo ha conseguido con creces y con la nota muy alta.
Ha entrado Alicia en este grupo de creadores (o mejor dicho, de “creadoras”, pues domina en él el género femenino) decididas a trabajar desde propuestas arriesgadas, honestas y personales. Es decir, desde una actitud de compromiso hacia uno mismo y hacia el mundo que nos rodea. Cuando se entra en estos territorios, se requiere mucho coraje y una decisión muy clara de ir hasta dónde haga falta llegar. El tema escogido por Alicia es el de las mujeres desaparecidas de Juárez, en México, para lo cual ha realizado un profundo trabajo de documentación. Una opción que indica también un deseo de resituarse respecto a sus raíces, volviendo la mirada a su país tras años de ausencia.
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| Alicia Muñoz tras la función |
La sencillez desnuda del espectáculo más la simple iluminación de las velas que rodean el “retablo”, de función casi “litúrgica” más que teatral, es el gran acierto de la propuesta de Muñoz y la clave del impacto que produce. Hecho con poquísimos medios, su mérito es haber creado este personaje que interpela al público, a través del desdoblamiento ritualístico, desde la humildad desnuda de quién sale al escenario con la verdad por delante.
Creo que Alicia Muñoz tiene entre manos una pequeña joya que, tras ser pulida con el rodaje y los cuatro toques técnicos que le quedan por acometer, correrá por los festivales del país y seguramente por los de México. El logro de su esfuerzo bien lo merece.
viernes, 10 de junio de 2011
Video de la Gira por el Líbano.
martes, 7 de junio de 2011
Video sobre la Estación de Rayak en Líbano
domingo, 5 de junio de 2011
El Teatro de Karagöz con Cengiz Ozek
Estas imágenes muestran la viveza de una tradición que nació como expresión popular de la vida en las ciudades del Imperio Otomano, en la misma época en que el personaje de Pulcinella se expandía por Europa y con un espíritu muy cercano al de éste. Una tradición que titiriteros como Cengiz Ozek actualizan y mantienen al día, buscando la conexión con el público de hoy.
sábado, 4 de junio de 2011
Titelles Vergés, en el Rinconcillo de Cristobica.
Empezaré con el encuentro de titiriteros celebrado en Valderrubio y la presentación que hizo de sus títeres Sebastià Vergés, último miembro en activo de este centenario linaje marionetístico.
jueves, 2 de junio de 2011
Actuación en Sawani con la FINUL
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| Local de la función en Sawani |
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| Rebecca Simpson con algunos niños de Sawani |
Viajando al sur para alcanzar Sawani, pasamos junto a la Puerta de Fátima, que comunica el vecino estado de Israel con el Líbano. Toda la zona expresa una cierta desolación, muy en especial las poblaciones más cercanas a la línea de la frontera, compuesta de alambradas electrificadas y puestos de vigilancia de la FINUL. Estas poblaciones son las primeras que sufren los embistes de las fuerzas israelitas cuando éstas deciden entrar en el Líbano, lo que explica el gran número de casas vacías, a medio construir o arruinadas por la guerra y el abandono. Sin embargo, choca la presencia de muchas nuevas construcciones, muestra de una vitalidad sorprendente, en algunos casos torres con alardes de verdaderos palacios. Según nos dijeron, muchas de estas casas pertenecen a emigrantes libaneses instalados en África y otros lugares, quiénes deciden invertir las riquezas en sus lugares de origen.
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| Bordeando la frontera con los Altos del Golán al fondo sobre un mar de nubes |
miércoles, 1 de junio de 2011
Función en Zahlé y el cementerio de trenes de Rayak
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| Biblioteca de Zahlé |
Esta ciudad, conocida sobretodo por ser una plaza veraniega de vacaciones –tiempo fresco, aire limpio y buenos restaurantes–, está a 55km de Beirut pero a una altura considerable, a 1010 m, y fue durante un tiempo un activo centro agrícola y comercial entre Beirut, Damasco, Mosul y Bagdad, sobretodo desde que a partir de 1885 pasara el tren por ella. Una línea que venía de Estambul, se bifurcaba en Alepo, cruzaba la Beká, llegaba a Beirut y de ahí bajaba hasta Haifa.
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| Tren en la Estación de Rayak |
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| La gran sala de máquinas de la Estación de Rayak. Foto de Rebecca Simpson |
La estación fue detenida en el tiempo de un día para el otro, con la llegada de las fuerzas sirias que ocuparon la zona e interrumpieron la línea férrea. Todo quedó como estaba: los trenes a medio construir (Rayak era también un importante centro de producción de trenes, incluso se construyeron en sus talleres aviones franceses durante la Segunda Guerra Mundial), los trenes que tenían que partir, los vagones que esperaban ser enganchados, y toda la maquinaria, los talleres y los hangares quedaron a merced del tiempo y del abandono. El resultado es escalofriante, un verdadero cementerio de trenes que a su vez expresa el triunfo de la lentitud y de la persistencia vegetal frente a las prisas humanas y sus ambiciosas maquinarias. Los árboles han crecido por debajo de los vagones y poderosos troncos se yerguen tras haber roto las corroídas planchas, ramificándose por las aberturas de las viejas locomotoras de vapor.
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| Tren varado en la Estación de Rayak. Foto de Rebecca Simpson |
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| Tren en la Estación de Rayak |
Días antes, y mientras paseábamos por las ruinas romanas de Tiro, vimos parte de las vías del tren que cruzaba la ciudad y se alejaba hacia el sur. Las vías pasaban por encima de la vieja ciudad romana, pues todavía no se habían desenterrado sus restos. Viéndolas en aquel contexto, oxidadas y medio colgadas en el aire, parecían aún más viejas que las brillantes piedras romanas que ahora relucían orgullosas al sol.
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| Artilugio en la gran sala de máquinas. Foto de Rebecca Simpson. |
Algunas imágenes y un video de la estación, que colgaré en cuánto pueda, ilustran estas palabras.
martes, 31 de mayo de 2011
De función en función por el Líbano
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| Imagen de un momento del taller realizado en el Teatro Tournesol |
Al ser las sombras un lenguaje tan rico en posibilidades y a la vez tan sugerente, ocurrió lo que suele ocurrir en estos casos: los participantes se dejaron atrapar por la magia de las sombras, de modo que salir de las mismas y jugar con las tres dimensiones visibles del espacio, resultó harto difícil. Pero era algo previsible y por ello subsanable. Creo que todo el mundo sacó provecho de la experiencia y algunos de los resultados finales fueron de muy buena calidad.
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| El edificio biblioteca de Jbaa. |
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| la sala de actuaciones de la biblioteca de Jbaa |
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| Una imagen del Museo de la Resistencia |
jueves, 26 de mayo de 2011
Función en Trípoli. Semejanzas y diferencias entre Polichinela y Karagöz
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| (calle de los sastres del Zook de Trípoli) |
Trípoli es la segunda ciudad del Líbano, situada al norte cerca de la frontera con Siria. Se encuentra ubicada en una península en medio de la cual se levanta una vieja fortaleza que mira al mar y que protege al viejo barrio que se desparrama cuesta abajo en una red de callejuelas que conforman el Zook o Zoco de la ciudad. Este viejo barrio guarda todavía el sabor antiguo de las medinas medievales, con sus agrupaciones gremiales, sus khans (los hostales con un patio interior que servían para acoger a los viajeros y a los comerciantes con sus animales de carga) y sus viejos cafés. El zoco de Trípoli es el más importante sin duda de los que se conservan aún en pie –el de Beirut fue completamente destruído por la guerra. También se conservan los de Tiro y Sidón, aunque son mucho más pequeños y modestos.
Actuamos en la Fundación Safadi, un impresionante edificio creado por este político local que representa a la comunidad suní de la zona. Además de la hermosa sala de actos que sirve también de teatro, con buenas prestaciones y de inmejorable acústica, el centro acoge a varios institutos extranjeros, como el mismo Cervantes o el British, para que puedan desarrollar allí sus actividades.
Paseando por el Zook con Karim Dakroub, después de haber comido en el restaurante-pastelería Hallab de Trípoli (la pastelería más famosa del mundo árabe, conocida por el primor de sus dulces y pasteles), charlamos sobre Karagöz y el teatro de sombras. Abordamos este tema ya muy tratado sobre las causas de que en el mundo musulmán otomano prevaleciera esta forma de teatro popular, mientras en la Europa cristiana lo hiciera el teatro de títeres con la figura predominante de Polichinela. Es decir, las tres dimensones de los muñecos que se ven en el espacio frente a las dos dimensiones de la pantalla plana de las sombras. El tema tiene que ver, por supuesto, con la cuestión religiosa: mientras la religión católica acepta el “dios encarnado”, que representa la figura de Jesús, el Islam prohibe cualquier objetivización de la divinidad, la cual es inmedible y jamás puede representarse bajo forma alguna objetiva. Sólo a través de la geometría y de la abstracción del lenguaje es posible acercarse a Dios. De alguna manera, el “dios encarnado” y por lo tanto “objetivable” del Cristianismo abre las puertas a la posibilidad de medir el mundo, de intervenir en la “encarnación divina”, lo que permite a la ciencia y a la tecnología ordenar el mundo y sus ciclos. El mundo musulmán, reacio a esta objetivización, a pesar del extraordinario desarrollo que hizo de la matemática y de otros saberes tras beber drectamente de las fuentes clásicas (especialmente en la época de los Abasides y en la España del Al Andalus, que tanto influyó en el despertar renacentista europeo), se encontró finalmente rezagado, sobretodo en la época otomana, para la “gran medición del mundo” que es en definitiva la ciencia y la tecnología, desarrollando a cambio en profundidad los aspectos interiores de la subjetividad (ese gran imán que desde siempre atrajo a los europeos hacia Oriente).
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| (en el viejo café del Zook) |
Apuntaba Karim, entre sorbo y sorbo de café, que esa libertad de Karagöz es también la “libertad de los muertos”: según la leyenda, Karagöz y Hacivat son en realidad dos cómicos ajusticiados por el Sultán, los cuales, al ser requeridos por éste tras volver de su arrebato de ira, reaparecen convertidos en sombras gracias al ardid del visir de representarlos con dos siluetas proyectadas en una pantalla. Desde siempre que los muertos se han presentado a los humanos bajo forma de “sombras”. Y en la religión musulmana, la libertad máxima que por lo general no existe en la vida, sólo se alcanza en el paraíso, tras cruzar el umbral de la muerte. Censurar el teatro de sombras sería tanto como no respetar la “libertad de los muertos”, una blasfemia en cierto modo.
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| (entrada al Khan del Zook de Trípoli) |
Claro que la disposición al “tiempo subjetivo” que tiene Oriente más su profunda capacidad para la abstracción, encuentra en las actuales matemáticas de la complejidad y del caos una sincronía que en cierta forma empieza a dar sus resultados. No en vano es ahora, en plena y súbita emergencia de la complejidad a escala mundial, cuando este modelo teocrático de las dictaduras empieza a resquebrajarse. No porque haya cambios en el modelo religioso –el Islam sigue siendo lo que es, con sus muchas diferencias interiores, por supuesto–, sino por el cansancio de las poblaciones que empiezan a estar hartas de “tanta libertad interior” para tan poca en lo exterior. Hoy el mundo, con sus múltplies revoluciones sociales y tecnocientíficas, está entrando en un estado de multidimensionalidad que hace que las personas sensibles a los tiempos actuales requieran espacios más amplios y complejos en los que vivir. Y los vientos que soplan son tan fuertes, que las necesidades y los movimientos de los pueblos se están llevando a los dictadores uno tras otro. Un proceso, desde luego, que se prevé tan largo y tortuoso como sangriento y doloroso está siendo.
En el taller que haré el próximo sábado en el Teatro Tournesol de Beirut vamos a tratar los dos lenguajes juntos: títeres y sombras. El mundo exterior de tres dimensiones combinado con el mundo interior de las sombras. Es decir, añadir a las tres dimensiones de los títeres y de los objetos, la dimensión interior subjetiva del mundo de las sombras. Eso es tanto como pretender cuadrar el círculo, pues la objetivización racional de lo mesurable en tres dimensiones para nada acepta la subjetividad, es decir, una nueva dimensión interior que no se deja medir de un modo claro y regular. Sin embargo, y cómo ya he visto en otros talleres realizados, la tentación a quedarse dentro de las sombras será grande, pues cuando uno descubre esos espacios interiores del teatro de sombras, suele regodearse en ellos, hipnotizado por sus metamorfosis mórficas. Creo que estas reflexiones desarrolladas con Karim Dakroub pueden ser útiles para salir de lo subjetivo y entrar en la previsibilidad figurativa de los objetos, y viceversa. Así al menos lo pensamos ambos, al salir del café y cruzar el laberinto del Zook para dirigirnos al teatro dónde en dos horas teníamos nuestra cita con el público de Trípoli.
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| (Edificio de la Fundación Safidi) |
martes, 24 de mayo de 2011
De ruta con el El Caravan Festival. Akhwat Shanay, un bufón polichinesco en las montañas del Líbano
(Théâtre Tournesol - Theatre Sunflower)Se inició la gira del Caravan Festival con una actuación en el Théâtre Tournesol de Beirut, un magnífico teatro que comparte la Asociación El Khayal de Karim Dakroub y el equipo Shams, de Hanan Hajj ali y Roger Assaf, con una capacidad para unas trescientas personas y que programa con regularidad teatro contemporáneo y también espectáculos de títeres. A la función asistió el embajador de España Juan Carlos Gafo así como otros invitados especiales.
El Festival Caravan que organiza El Khayal es un interesante proyecto empeñado en programar teatro a los municipios alejados de la capital y en los que no suele haber programación alguna de teatro. Se actúa en bibliotecas, escuelas u otras dependencias municipales. La idea es romper, por un lado, los aislamientos territoriales que la división confesional del Líbano impone y, por el otro lado, implicar a los municipios en actividades culturales de pago.
(Centro Cultural del Patriarca Sfeir)Anteayer, por ejemplo, actué en Raifoun, un pueblo situado en una de las laderas que miran Beirut, concretamente en el Centro Cultural del Patriarca Sfeir. Se llama así porque en el mismo lugar dónde se levanta este hermoso edificio construído a la manera de las casas tradicionales libanesas, se encontraba la casa natal del Patriarca maronita Sfeir. El lugar reúne una hermosa biblioteca de espectacular vista, una sala de actos de usos polivalentes (dónde actué ante un público atentísimo) y el dispensario que Cáritas tiene en la planta baja. La función fue a las ocho, buscando la oscuridad que el espectáculo necesita.
Ayer la función fue en la localidad de Btekhnay, en una hermosa ubicación bastante más intrincada de las mismas montañas que rodean la capital. Una zona de mayoría drusa. De hecho, la función se realizó en el Centro Social de Btekhnay, un local dónde esta comunidad suele desarrollar sus actos colectivos, como bodas, fiestas, aniversarios y otros acontecimientos sociales. La sala se llenó de niños y aunque no había la oscuridad requerida, el público participó con extraordinario entusiasmo.
Por cierto, al salir del local,
nos encontramos frente a una estatua que nos ha llamado la atención. La figura mostraba un rostro cómico, con un sombrero divertido y una posición especial de la mano. Uno diría encontrarse ante algún comediante o bufón. Karim Dakroub, quién nos acompañaba en esta ocasión, confirmó nuestras sospechas: se trata del famoso actor Nabih Abou El Hesn fallecido recientemente, nacido en Btekhnay y conocido sobretodo por encarnar al personaje de Akhwat Shanay, una especie de “loco sabio” al que le estaba permitido decir lo que le pasaba por la cabeza. Una especie de Polichinela o de Karakoz surgido de una leyenda local referida al emir Bashir de la histórica localida de Beitedine. Dice la leyenda que ante el dilema de llevar agua de una zona baja a una alta, el único que encontró la solución, curiosa pero efectiva, fue el loco Akhwat Shanay: poner un hombre con un cubo cada medio metro desde dónde estaba el agua estaba hasta dónde ésta debía llegar. El emir quedó tan impresionado por la idea del ocurrente loco, que desde entonces no hubo problema que no se le consultara a Akhwat. Así se extendió su fama, convirtiéndose en un personaje popular que muchos actores encarnaron para clamar, desde la libertad del bufón, sus opiniones críticas y sátiras políticas desde el escenario. 
Con el agradable sabor de haber encontrado a este pariente lejano de Polichinela encarnado en una estatua perdida por las montañas del Líbano, regresamos a Beirut más contentos que unas pascuas.
Hoy, las Rutas de Polichinela a través del Líbano
y de su Festival Caravan nos han llevado a Tibnine, un pueblo del sur situado a muy pocos kilómetros de la frontera con Palestina. Hemos actuado en la biblioteca del lugar, que también cumple funciones de sala de actos. Luego hemos visitado el castillo de Tibnine, que se halla en lo alto del cerro alrededor del cual se extiende la aldea. Se trata de un hermoso e impresionante castillo medieval construído por los cruzados en 1105, concretamente por el príncipe de Galilea Hugo de Santo Omer, gobernador de Tiberias, como punto de apoyo mientras sitiaba Tiro. Desde las terrazas de lo que se conserva del castillo, se puede contemplar una excelente panorámica de la región, con las colinas de Israel al fondo.(Castillo de Tibnine - foto de Rebecca Simpson)
De regreso a Beirut, hemos recalado en Tiro para visitar las impresionantes ruinas romanas de la ciudad. Una maravilla bajo un sol de justicia que ha rematado una jornada emocionante de visitas y trabajo.
viernes, 20 de mayo de 2011
Llegada a Beirut
Después de la provechosa estancia en Estambul, hemos llegado finalmente a Beirut. Nos esperan intensos días de actuaciones en distintas localidades del país: diez funciones en total, incluyendo la que se hará en el sur en colaboración con la base española de la FINUL que se encuentra en el Líbano.La fotografía adjunta muestra el cartel del Festival Caravan que organiza Karim Dakroub y su organización Khayal, con la colaboración de la Embajada de España en Líbano. Funciones que se harán en el teatro Le Tournesol de Beirut y en varias poblaciones del norte y del sur.
miércoles, 18 de mayo de 2011
En el Gran Bazar
(Rebecca Simpson, Toni Rumbau y Gürsel Bulut) Cuando se está en Estambul, hay que visitar el Gran Bazar. No es que sea una obligación, pero es que la atracción de este viejo mercado que tiene más de 5.000 tiendas y 27.000 personas trabajando en él, es irresistible para los viajeros. Si además conoces a alguno de los comerciantes que tiene allí su negocio, entonces la obligación se convierte en uno de los placeres más saboreados de Estambul.
Conozco a Gürsel Bulut desde hace ya varios años. me lo presentó Pablo Martín Asuero, quién fue director del Instituto Cervantes de Estambul y actualmente está al frente del de Damasco. Gran fumador de narguilé, me llevó Pablo a uno de los cafés más emblemáticos de la zona del bazar y allí me presentó a Gürsel. Juntos compartimos un par de pipas, y más tarde visité la tienda de lámparas que entonces tenía cerca de Topkapi. Actualmente se ha trasladado al centro mismo del Gran Bazar. Allí nos recibió hoy a mi y a Rebecca Simpson, que me acompaña en esta ocasión.
Me contó Gürsel sabrosas anécdotas del Bazar y me puso al día sobre algunas cuestiones políticas del país. Aproveché también para hacerme con unas cuantas siluetas del Teatro de Sombras del Karagöz, del que es un gran entendido y promotor. Me dijo algo que no sabía: el hecho de que las cofradías sufís de los derviches utilizaron el teatro de sombras hasta bien entrado el siglo XVIII para enseñar a los aprendices que eran iniciados en los místicos saberes. Está buscando documentación sobre el asunto y tiene pensado reproducir textos y siluetas tal como se supone eran utilizados para este fin.
(Figura de Albanés, personaje del Teatro de Karagöz)Un encuentro que debe realizarse en noviembre de nuevo en Estambul, organizado por Cengiz ozek, sobre el tema de Karakoz, podría ser idóneo para presentar esta primicia de la que nadie hasta hoy me había hablado. Adjunto un par de fotografías hechas en la tienda de Gürsel Bulut.
lunes, 16 de mayo de 2011
El Festival de Estambul

(Centro de Títeres de Cengız Ozek)
Las Rutas de Polichinela me han trasladado de Valderrubio, Granada, directamente a Estambul. La razón es que he sido invitado al festival de marionetas que dirige mi amigo el actor y sombrista de Karakoz Cengiz Ozek.
(Karakoz convertiıdo en burro)Más tarde conocí a Cengiz Ozek, quién me abrió las puertas al conocimiento del teatro de sombras turco de Karajoz, del que Cengiz es un reconocido maestro. Empeñado en promover el arte de los títeres, Cengiz organiza desde hace años este festival que año tras año ha ganado a pulso fama y reconocimiento internacional. Este año participan unas veinte compañías y se realizan más de sesenta actuaciones en diferentes teatros y barrios de la ciudad.
(Cengız Ozek con Karakoz)El día 11 hice dos representaciones en el Pera Museum y hoy he dado una conferencia en el Departamento Teatral de la Universidad de Artes Sahne Dekorian.sobre la relación títeres y ciudades y el proyecto de Rutas de Polichinela.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Éxito redondo del Rinconcillo de Cristobica
(Títeres de Bruno leone)No podía ser de otro modo, dada la calidad artística y humana de los participantes. Hubo, en efecto, unanimidad entre los presentes de que el evento organizado por la Diputación de Granada bajo la dirección de Enrique Lanz y Jaznibel Martínez, y con el equipo encabezado por José Manuel garcía Ávila, Nadia Zumelaga y Pilar Aguado, consiguió unos ambientes de intercambio y de convivencia raramente alcanzados por otros festivales. Las dimensiones pequeñas del encuentro más el sosiego de la organización propiciaron el marco adecuado para este clima de diálogo e intercambio que las distintas funciones llenaron de interés y contenido. Tal vez otros festivales llegan más lejos en número de espectáculos y en alardes de convivencia festiva, pero pocos alcanzan estas dimensiones de comunicación humana.
Muchos fueron los temas tratados, y desde muchos puntos de vista distintos. Siendo la temática muy concreta -el teatro de títeres popular de guante-, las propuestas presentadas fueron muy diferentes, lo que abrió un campo de contenidos francamente amplio. La figura emblemática y entrañable de Bruno Leone, maestro del Pulcinella napolitano, ocupó un merecido centro gracias a su generosidad en las improvisaciones ofrecidas y en el mismo taller brillantemente realizado con niños de Valderrubio. Una presencia que fue creativamente contrapunteada por las aportaciones de los otros artistas participantes en el Rinconcillo.
(Eder de Pavia y Enrique Lanz con un títere del primero) Los espectáculos brillaron cada uno según su estilo y particularidad. Eder de Pavia, mamulengueiro que trabaja en solitario, rompió el hielo al ofrecernos un magnífico espectáculo en el que se incorpora la actuación del titiritero que ofrece sus servicios en la calle con la ayuda de un muñeco de ventriloquía. Música, rítmica manipulación y graciosas improvisaciones en una interacción constante con el público fueron las características principales de este trabajo honesto y sencillo, bien cargado de la complejidad de lo humilde cuando éste se presenta con toda su potencialidad latente. Se le nota a Eder una preparación técnica adquirida en la práctica con los distintos maestros con los que trabajó, a la que debe sumarse su formación más académica en el Institut de Charleville. Espontaneidad y frescura de una propuesta que nos trasladó al corazón del Brasil más entrañable.
Paz Tatay, madrileña pero instalada en Toulouse, Francia, presentó "La muerte de Don Cristóbal". ¡Por fin un Polichinela español creado por una titiritera, es decir, por una mujer! Se inspira Paz en las distintas tradiciones europeas, tomando los aspectos que más le han interesado de ellas, pero siempre desde la fidelidad al carácter del personaje: un viejo enamorado del dinero, capaz de cualquier cosa para conseguir sus objetivos, pues así es el Polichinela español, canalla y ruín como el que más. Lo importante, sin embargo, es que Don Cristóbal acaba despertando nuestra simpatía -no hacerlo sería recrearse en su maldad congénita-, sobretodo por su actitud vitalista a ultranza, que lo lleva a desafiar y a vencer a la misma muerte, como la tradición manda. Impresionan las voces de Paz, que va de los agudos a los graves más profundos, así como una manipulación muy refinada, propia de su acusada sensibilidad. La muerte es substituída aquí por una vieja que parece un alter ego femenino del mismo Don Cristóbal. Un trabajo riguroso y divertido que ya tiene una segunda parte. Esperamos poderla ver pronto.

(Erica y David, del Théâtre du Petit Miroir, y Jaume Feixas)
Fue un placer tratar de nuevo con el Théâtre du Petit Mitoir que dirige desde hace años Jean Luc Penso. Una compañía veterana que rescató en su día una de las más viejas tradiciones de guante de un maestro de Taiwán y que desde entonces no ha cesado de perfeccionar y refinar sus es
pectáculos. Dio la casualidad de que Le Petit Miroir inauguró en noviembre de 1984 el Teatro Malic del que fui director y fundador, siendo suya la primera obra que se representó en su escenario. Recuerdo muy bien el ritual que hizo Jean Luc Pensa para bendecir el nuevo espacio. Creo que funcionó. Todo ello explica la ilusión que me hizo reencontrarlo tras tantos años y verlo en plena forma y acompañado de un equipo entregado a la labor. Su representación nos trasladó a la vieja China de ancestrales tradiciones, con la atractiva música que avanza a golpes de gong y a ritmo de batallas, vuelos, conjuros y transformaciones. Un enorme placer para mi y para el público que asistió a la función.
(Títeres de la familia Vergés)Titelles Vergés, la centenaria compañía catalana que en 2010 cumplió cien años de existencia (para los que necesitó tres generacion de titiriteros siempre en activo), presentó “El retorno de los títeres”. Un título en apariencia inocente, pero que contiene claros dobles sentidos: ¿de dónde regresan los títeres de la familia Vergés sino del pasado, dónde tuvieron que refugiarse durante la oleada de pedagogismo de los años 70 y 80, cuando la cachiporra fue proscrita de los escenarios? Haber cumplido cien años parece otorgarles licencia para retomar el hilo que dejaron entonces, aunque en realidad nunca lo dejaron del todo, pues la familia siguió trabajando desde el silencio de los bolos de oficio. Regresan ahora con homenajes y reconocimientos, y con un elenco de títeres que constituye una de las mayores y más impactantes colecciones de marionetas vivas y antiguas del país. En el Rinconcillo presentaron una muestra de su trabajo que se caracteriza por el dominio de las voces, de la difícil manipulación de unos muñecos de madera que casi llegan al kilo, y por la ingenuidad de una historia que nos habla de otras épocas y otros referentes. Un esfuerzo que el público premió con agradecidos aplausos.
Toni Rumbau –es decir, un servidor– presentó su espectaculo “A Manos Llenas” en Fuente Vaqueros para escolares, con muy buen acogimiento. Lo mismo cabe decir de la función realizada en Valderrubio, para todos los públicos, con la emoción añadido de actuar en la misma casa dónde vivó años de su adolescencia el poeta Federico García Lorca.
(Retablo de Bruno Leone)Bruno Leone, ya antes citado, presentó dos espectáculos distintos. El primero, basado en improvisaciones, nos presentó a Pulcinella metido en un manicomio cuyo director no era otro que el psiquiatra Bin Laden. Consigue éste poner la camisa de fuerza al héroe napolitano, aunque al final y gracias a la ayuda de dos mujeres del público, es liberado y, tras no pocas peripecias, “pone orden” en el manicomio. La segunda representación mostró a un Pulcinella más clásico, aunque siempre abierto a las novedades y a la intervención del público. Fue un placer ver a Bruno convertido en un Pulcinella con su máscara y su gorro característico, meterse por entre el público, dialogar con los espectadores y cantar viejas y nuevas canciones, algunas de ellas improvisadas la noche anterior. Hizo alarde el titiritero de un estado de gracia por el que se siente con la suficiente libertad para hacer con la máscara y con el títere de Pulcinella lo que le viene en gana, sin cortapisas ni correcciones, mostrando una fidelidad exquisita al carácter entre libertario, poético, salvaje y refinado del personaje.
Finlamente, el Professor Rod Burnet nos deleitó con un espectáculo de Punch and Judy de impecable factura como suele ser habitual en su trabajo. Voces exquisitas, bromas a la española –lleva años adaptando los gags y las palabras al público español-, una dulcificación no carente del necesario salvajismo en el tratamiento acanallado del protagonista, un uso moderado de la cachiporra y de la máquina de hacer salsichas, y una manipulación precisa bien dotada de rigor británico. Su teatrillo, plantado en el escenario como si se encontrara en plena playa de Brighton, lució sus colores blanquirojos así como la acostumbrada iconografía popular del más puro estilo Punch. Un clásico siempre puesto al día.
Seríamos infieles al espíritu de esta crónica si no comentáramos la ópera “El Retablo de Maese Pedro”, representada con marionetas gigantes en una buena parte de la red de teatros de ópera de España y algunos de fuera del país a cargo de la compañía Etcétera, con dirección de Enrique Lanz. Y lo digo porque aunque no se representara en Valderrubio, sí estuvo presente en el espíritu y en las conversaciones del Rinconcillo, teniendo en cuenta además que fue en el contexto de la Tertulia del Rinconcillo dónde nació esta idea de colaboración entre Falla y Lanz, así como otras muchas para aunar títeres, música y poesía. Una puesta en escena, la de Etcétera, de las que marcan época y se quedan para ser recordadas, pues pocas veces se obtienen cotas de tanta altura, físicas y artísticas, como las alcanzadas por Enrique. Una obra que de alguna manera cierra un ciclo, el que inició su abuelo y Falla, y que sin duda inicia otro, tras haber rendido cuentas con el pasado y el nieto consigo mismo. Un ciclo en el que tanto Enrique Lanz como Yanisbel Victoria Martínez tienen tantas esperanzas como ilusiones depositadas. ¡Que la suerte les acompañe!
Más info sobre el Rinconcillo de Cristobica aquí.
sábado, 7 de mayo de 2011
En el ombligo polichinesco de España.
Creo merecido este título al evento en el que me encuentro, llamado Rinconcillo de Cristobica. La razón principal es la alusión al círculo o tertulia del Rinconcillo (entre cuyos participantes estaban Lorca, Falla y Lanz, como se dijo en anterior texto), que se conjunta con el lugar dónde se desarrolla el encuentro: Valderrubio y la casa que la familia Lorca tenía en esta población, a 4km escasos de Fuente Vaqueros, el lugar dónde nació el poeta.
Estar en estas tierras tan estrechamente ligadas al poeta granadino es estar junto a quién dio altura y una identidad precisa al personaje titiritesco de Don Cristóbal Polichinela. Una figura harto oscura, por su propia naturaleza de ser ruín e impresentable, y por lo poco que se sabe del mismo en su versión titiritil anterior a Lorca. Que en este lugar emblemático se desarrolle un festival (o mejor un "encuentro", como prefieren llamarlo sus organizadores) centrado precisamente este año en el teatro de títeres popular de la línea polichinesca, hace que Valderrubio y el Rinconcillo pueda proclamarse durante estos días capital mundial del polichinelismo español. Que asistan, además, personas como Adolfo Ayuso, uno de los principales entendidos en la materia, Bruno Leone, reconocido maestro napolitano del Pulcinella, Paz Tatay, prestigiosa cultivadora del género del Don Cristóbal, Sebastià Vergés, la más veterana de las compañías españolas -cumplió 100 años hace poco-, el experto mamulenguero brasileño Eder de Paiva de Rio Branco Acre, el clásico "Théâtre du Petit Miroir" de Jean Luc Penso, que recuperó con enorme maestría la más señera tradición del títere popular de Taiwán, o el reputado Professor of Punch and Judy Rod Burnet, hace que el encuentro sea de lo más estimulante. Sobretodo porque Enrique Lanz y Yanisbel Victoria Martínez, los dos artífices del Rinconcillo, pretenden convertirlo en un lugar de desayunos, almuerzos y discusiones, además de espectáculos.
Hoy mismo, en los cafeses del almuerzo, discutimos Adolfo Ayuso, Enrique Lanz, Eder de Paiva, Paz Tatay, Jaume Feixas y yo mismo, sobre el personaje del Don Cristóbal español. Decía Paz que para ella era un arquetipo de vitalidad, un elemento catártico que la permitía hacer lo que no se puede por abvias razones de salubridad pública. Su Don Cristóbal es así una especie de "alter ego" que funciona a modo de eficaz válvula de escape y que le permite desarrollar un teatro de títeres fresco y deshinibido. Yo me preguntaba si no habría que replantearse un día las características del personaje, pues si en el siglo XVI y XVII, la máscara napolitana encarnó los deseos de afirmación libertaria e individualista del Renacimiento, ayudando a democratizar las nuevas ideas en el imaginario popular de las ciudades europeas, hoy en día, que nos encontramos en una clasísima etapa de cambio cultural -por no decir civilizacional-, me preguntaba si no sería bueno buscar nuevos atributos, que sin perder ni negar su elemento liberador, catártico y de afirmación de la soberanía personal, encaje en las necesidades de una época que precisamente está poniendo en cuestión las afirmaciones estrechamente egotistas del "todo vale". Por supuesto, acabamos defendiendo todos los presentes que por encima de las consideraciones de tipo sociológico, lo importante es el elemento catártico y liberador del personaje y de su práctica. También hay que recordar que estas figuras oscuras y ruínes cuando son jugadas con títeres, se convierten en inocentes personajes cuya gracia trasciende su canallismo -tal como, por otra parte, decía el mismo García Lorca al hablar de Don Cristóbal. De alguna manera, puede decirse que los actuales practicantes del Polichinelismo, y entre otros los presentes en el Rinconcillo, ya están realizando este trabajo de enriquecer al personaje con nuevas facetas del mismo.
También se habló de las escuelas de títeres. Aquí se plantea la clásica pregunta: ¿pueden existir escuelas de titiriteros? Creo que la respuesta fue doble: por supuesto que sí, si se enseñan las herramientas básicas del teatro; pero a su vez, el títere tradicional debe aprenderse con la práctica y a partir de maestros, como se ha hecho siempre. Cada uno explicó aquí sus experiencias sobre el tema.
Por cierto, que puestos a defender esta capitalidad polichinesca antes mencionada, esá la circunstancia de que Enrique Lanz, director artístico del Rinconcillo, sea el nieto de quién hizo todos los títeres de García Lorca, Hermenegildo Lanz, quién conspiró con el poeta y con Falla para los posteriores trabajos del trío centrados en las marionetas.
Mañana, un desayuno con Eder de Paivay y por la tarde y noche, más funciones.
lunes, 2 de mayo de 2011
El Rinconcillo de Cristobica
Muy afortunado me considero de acercar mis Rutas de Polichinela al Festival "El Rinconcillo de Cristobica" que se celebra en Valderrubio, dónde he sido invitado para participar con "A Manos Llenas". Me dará la ocasión de acercarme a la tradición titiritera andaluza, de la que se inspiró García Lorca para el desarrollo de sus obras sobre Don Cristóbal. No en vano el director del Festival, Enrique Lanz, miembro fundador de la histórica compañía Etcétera de Granada, es el nieto de Hermenegildo Lanz, artista que construyó todos los títeres usados por Federico García Lorca."Al grupo, además de los hermanos Federico y Francisco García Lorca, se sumaba Melchor Fernández Almagro, Antonio Gallego Burín, Miguel Pizarro Zambrano, el filólogo José Fernández-Montesinos, José María García Carrillo, Fernando de los Ríos, el arabista José Navarro Pardo, Manuel Ángeles Ortiz, Ismael González de la Serna, Hermenegildo Lanz, Juan Cristóbal, Ramón Pérez Roda, Luis Mariscal, Ángel Barrios y un jovencísimo Andrés Segovia. El compositor Manuel de Falla también frecuentó aquellos encuentros, aunque en muy pocas ocasiones porque era un maniático de los ruidos. Otro de los más veteranos de aquel jovencísimo grupo era el socialista Fernando de los Ríos, quien fuera ministro de Justicia e Instrucción Pública, y una especie de tutor de los hermanos García Lorca."
Dedicado cada año a una especialidad diferente del teatro de marionetas, este año está centrado en el títere de guante, con compañías procedentes de Brasil, Cataluña, Francia, Inglaterra, e Italia. Cito el texto de presentación del programa del Festival:
"Desde Barcelona llega la centenaria compañía Sebastià Vergés, que tras tres generaciones de titiriteros, mantiene viva la tradición del guante catalán. De esta misma ciudad, Toni Rumbau, uno de los fundadores de La Fanfarra, presenta un espectáculo que conjuga el guante popular con el lenguaje de las sombras. Se presenta un Don Cristóbal irreverente, mordaz, y aunque viene de Francia tiene acento español, pues el grupo Pelele lo dirige la madrileña Paz Tatay. También del país galo pero con impronta china es el Théâtre du Petit Miroir, de Jean Luc Penso, discípulo directo del legendario maestro taiwanés Li Tien Lu, de quien aquel aprendió el guante refinado y acrobático de esta zona de Asia. En esta cita no podía faltar el caústico Punch, que llega desde Inglaterra de la mano de Rod Burnett, de Storybox Theater, a pegar porrazos junto a su compañera Judy. Su primo Pulchinella, grita y ríe a ritmo de lengüeta, a través de Bruno Leone, emblemático representante de la tradición del guante napolitano. Eder de Paiva, de la compañía Jatoba, nos acerca al mamulengo de Brasil en un espectáculo que mezcla héroes populares negros con ventriloquia y música de este país latino."
Una cita pues ideal para este blog de Rutas de Polichinela. Del 5 al 8 de mayo, en Valderrubio (Granada).
miércoles, 20 de abril de 2011
Colorín, homenajeado por el TOPIC de Tolosa.
Conchita Momeñe junto a Miguel Arreche frente a los títeres de Colorín.Se inauguró en el TOPIC de Tolosa una exposición dedicada a Colorín, popular personaje que recorrió los caminos del País Vasco y de tantos lugares de España desde los años cincuenta y sobretodo en los ochenta, y que llegó vivito y coleando hasta el año 2008. Nacido en San Sebastián en 1955 de la mano de José Luis Villarejo, se convirtió en el espectáculo de títeres con el que disfrutaron miles de niños guipuzcoanos y de otras localidades cercanas. Una variante local y sui generis de títere popular que, junto a otros de la época como Pirulo, Juan Sin Miedo, Chacolí, Perico o Titella, sustituyó a Polichinela en España.
Esta muestra, abierta hasta el 19 de junio, se celebra poco tiempo después de que la viuda de Villarejo y también su compañera en el trabajo artístico, Conchita Momeñe cediera todos los fondos de Colorín al Museo del Topic.
sábado, 9 de abril de 2011
Acabó el Tot Festival de Barcelona
El Principito, de Silfo Teatro
Pude ver el viernes 25 de marzo el espectáculo de la compañía Silfo dirigido por Claudio Hochman “El Principito”, basado en la conocida obra de Antoine de Saint-Exupéry. Hay que decir que Claudio Hochman ha sido uno de los principales protagonistas de esta edición del Festival, al dirigir un taller de títeres durante la semana del mismo. No pude asistir a los resultados, pero todo el mundo me dijo que habían sido fenomenales. Creo que este director de escena que se ha especializado en el mundo de los títeres, de origen argentino pero que vive en Lisboa, se está convirtiendo en una figura eminente que seguirá dando mucho que hablar. Había visto ya algunos trabajos anteriores, y este Principito del Teatro Silfo volvió a confirmar su gran valía.
Con una puesta en escena sencilla pero muy ocurrente y repleta de poéticos detalles y hallazgos, Sara Sáez y Fabrizio Azara, ambos instalados en Murcia, nos explicaron la historia del Principito con un gran dominio actoral y una presencia muy agradable. No es fácil representar esta historia, aparentemente sencilla y muy basada en la forma de hablar de los personajes, en la linea de una candidez desarmante. Los del Silfo lo lograron en una combinación de “cuenta cuentos” y de escenificación visual de las palabras, los personajes y las situaciones apuntadas. Para ello se sirven de elementos muy simples pero muy eficientes, a base de papeles, dibujos, cartones plegados, hojas que se cuelgan, o en un rollo que a medida que se va desplegando, muestra el decorado cambiante de la historia.
La obra está medidísima, cada elemento tiene su espacio propio y su tiempo, y todo transcurre con un ritmo que en ningún momento desfallece. Se nota un dominio del lenguaje escénico visual y de actores, una combinación que Hochman suele bordar en sus trabajos, jugando con las propias capacidades de los manipuladores, con sus toques de candidez e ingenuidad pero que esconden una estudiada sintaxis del relato escénico. No sobra nada ni parece faltar nada. I al final, todo termina como empezó, con la aparente desnudez de los actores frente al público. Éste premió la representación con largos y merecidísimos aplausos.
Carmen de Bambalinas
En el espacio cabaret del poble Espanyol, se presentó la Carmen de la compañía de Valencia Bambalinas, una de las más veteranas y prestigiosas del país. Los conozco de hace años y, según tengo entendido, han abierto un museo de marionetas en la localidad dónde suelen hacer su festival, en Albaida. Deberé ir a visitarlo un día.
Con dirección de Jaume Policarpo, tres actores ya veteranos de la compañía nos escenificaron la conocida obra de Mérimée a la que Bizet puso su immortal música. Sin palabras, mediante una representación básicamente actoral, la propuesta se sirve de una larga mesa de color rojo que se estira a lo largo del escenario y a cuyo alrededor transcurren las diferentes escenas de la obra. Manos, objetos, muñecos, algunas máscaras, ricas telas y la immensa gracia de los actores son los ingredientes de este montaje que conquistó al público.
Hay que destacar a los tres intérpretes por un igual, pero creo que no sería justo dejar de resaltar el gran trabajo de Mercè Tienda, encargada del personaje principal, al que a veces encarna, otras acompaña, manipula o sugiere. Tienda, con una imagen en absoluto tópica –una joven llena de brío, de aire joven, espontáneo, duro y alegre, con el cabello corto y rubio–, consiguió transmitir el espíritu de Carmen y encarnarse en él con espontánea naturalidad y convicción profunda, sin excesos ni pesadas impostaciones. Algo que está rápido dicho, pero que no es nada fácil de conseguir, tratándose de Carmen, un mito de los más sobados y conocidos.
Seguramente la excelencia del montaje de Policarpo es haber encontrado este tono ingenuo y desenfadado, que da pie al humor de los actores, a la complicidad propia del teatro de objetos y a recursos sencillos, pero desde una originalidad de partida y una “verdad” de los personajes que sobretodo recae en Carmen y en Mercè Tienda. Un trabajo joven, fresco y arriesgado, que entusiasmó al público nocturno del TOT estival.
Encuentro sobre “Financiación en tiempos de crisis”.
No podía faltar esta temática en la serie de encuentros que Jacques Trudeau y Jorge Bernárdez, director artístico y director gerente del Pueblo Español respectivamente, prepararon en ocasión del Festival. La “crisis” es como una nube que se ha instalado sobre nuestras ciudades y cabezas con ganas de convertirse en un leiv motiv ineludible.
Fueron invitados como ponentes Julieta Agustí (del Centre de Titelles de Lleida), Anne Françoise Cabanis (directora del Festival Mondial des Marionnettes de Charleville-Mézières), Xavier Marcé (ex director del ICIC de la Generalitat de Catalunya y actual director de Marketing de la empresa Focus) y Sara Sáez, de la compañía Teatro Silfo de Murcia. Moderó Jorge Bernárdez.
En líneas generales, hubo coincidencia en la gravedad de la situación pero también en las oportunidades o más bien en los replanteamientos que ello está obligando a todos los sujetos activos en el mundo del teatro y de la cultura. Las quejas fueron unánimes pero también la importancia de no dejarse llevar por ellas, pues una “cultura de la queja” es lo que menos sirve para levantar el vuelo o abrir nuevos espacios. Se puso también de manifiesto una preocupación existente por la deriva que parecen estar tomando las líneas políticas europeas sobre la cultura. Una dejadez, abandono o indiferencia que cada estado, ciudad o departamento regional asume con mayor o menor énfasis, aquejados por los problemas económicos generales, pero sin percatarse de la importancia estratégica del sector de la creación cultural. Un reajuste en las reglamentaciones generales del sector fue postulado por la mayoría.
Según mi modo de ver, habría que encuadrar los problemas de la llamada crisis en un marco superior en el que lo que estaría en crisis no es únicamente el mundo de la economía, sino toda nuestra cultura entera. Esto abre muchas oportunidades a nuestro sector, el de la cultura, al incidir nuestra actividad en el corazón mismo de lo que está cambiando a ritmos acelerados. Para los gestores y organizadores, el problema es básicamente económico e imaginativo-logístico. Para los creadores, lo económico se suma a lo cultural, en toda la extensión del significado de esta palabra, y el paquete que resulta es suficientemente grande, duro, enigmático y atractivo como para no dejarse llevar por el pesimismo.viernes, 1 de abril de 2011
FANTOCHE, último número
- Ramón del Valle entrevista al director titiritero Claudio Hochman
- Adolfo Ayuso habla del "Títere tipo catalán y la saga de los Vergés"
- Jesús Caballero sobre "El objeto encontrado"
- un artículo de Santiago Ortega sobre "Corrado Masacci. El constructor de exposiciones"
- Carlos Converso nos regala unos textos titulados"Minificciones para títeres"
- Guillermo Gil nos habla en "Cuadernos técnicos" de la manipulación de títeres para televisión con el título de "Danzad, danzad, malditos"
- y termina Francisco Cornejo con un bello y breve texto: "Y el sueño se acabó..."
¡No se lo pierdan!
Para ver los Fantoches colgados en la red, pulsar aquí.
La Hoja del Titiritero, número 22
Acaba de salir el número 22 de la Hoja del Titiritero, la revista de la Comisión para América Latina de Unima, que dirige Susanita Freire y elabora Fabrice Guilliot.He aquí el sumario:
- Editorial
Mensaje para el Día Mundial del Títere 2011 por el Profesor Henryk Jurkowski
- Personajes Inolvidables:
Lourdes Aguilera Silva por Ana Maria Allendes Ossa
- Reportaje:
En la patria de “Pelusín del Monte”- Recuerdos de un viaje a Cuba por Ana Maria Allendes Ossa
- Unima y Mundo:
Nuevos Estatutos y Reglamento de Orden Interior
Unima Cuba abre su sitio web
Reunión del Comité Ejecutivo en Charleville en Septiembre 2011
Nuevo Asistente para el Secretario General
Último Correo del Secretario General
El sitio Web Periscopio UNIMA de la Comisión de Intercambio Cultural
- Educación y Terapia:
Juegos con títeres - Los niños como productores por Elena Santa Cruz
Reflexión de un Titiritero por Jordy Valderrama
- Becas:
Becas para titiriteros latinoamericanos, Escuela de Verano 2011 - Inscripción Abierta
Resultados de las Becas 2011 para Estudiantes de la Comisión de Formación Profesional
Comisión de Intercambio Cultural - Becas para atender a Festivales en el Mundo
- Dossier:
Teatro Lambe-Lambe es Cultura Viva ! por Mônica Longo
- Noticias
- Patrimonio Titiritero:
Karagoz, el teatro de sombras de Turquía por Carmen Luz Maturana
- Festivales
- Enlaces de Interés
Lo encontrarán en: http://www.hojacal.info/
jueves, 24 de marzo de 2011
TOT Festival en Barcelona
Ya en otras ocasiones he dicho que Barcelona parece estar recobrando el pulso titiritero que había perdido en los últimos tiempos: profusión de nuevas y jóvenes compañías, buenos espectáculos, cada vez más locales con programación titiritera, y un festival, el del Pueblo Español, que se ha convertido en un referente importante dentro del mapa catalán y español de los festivales de títeres.El TOT Festival ha presentado este año una programación de lo más interesante, con espectáculos estelares como The Eart and the Universe, de la compañía iraní Yase Tamam Group, compuesta únicamente de mujeres. También se vio el fin de semana pasado el magnífico espectáculo "Geneviève, si chaste, si pure" de la famosa compañía belga Taptoe Theater, con dirección de Massimo Schuster.
Para el próximo fin de semana, podrán verse los dos últimos espectáculos de Bambalina Teatre, "Don Quijote" y "Carmen", aplaudidos como dos de los mejores montajes de la compañía valenciana, con dirección de Carlos Alfaro y de Jaume Policarpo respectivamente.
Para más información sobre el programa del festival, clicar aquí.
Los artífices del TOT Festival son por un lado el gerente del Poble Español, Jorge Bernárdez, quién ha visto la oportunidad de potenciar una iniciativa que llevaba años celebrándose con éxito, y que tuvo la brillante idea de poner como director artístico a Jacques Trudeau, reconocido marionetista canadiense que en estos momentos ocupa la secretaría general de UNIMA. La dirección del Festival ha programado igualmente varios encuentros entre profesionales que buscan dinamizar el género en Barcelona y Cataluña. Este sábado, a las 13h, debate sobre el tema: "Cómo conseguir financiamiento en tiempo de crisis".
martes, 15 de marzo de 2011
Un Polichinela en Los Caprichos de Goya
Añado esta imagen sugerida por Adolfo Ayuso en el Comentario que ha hecho a mi última entrada y que sigue lo que me contó Gonzalo Cañas sobre Polichinela. Se trata del grabado de Goya "¡Qué sacrificio!" perteneciente a la serie de Los Caprichos. Como se indica en Wikipedia, existen varios comentarios al mismo. El que se conserva en el Museo del Prado y que podría ser del mismo Goya dice:¡Como ha de ser!. El novio no es de los más apetecibles pero es rico y a costa de la libertad de una niña infeliz se compra el socorro de una familia hambrienta. Así va el mundo.
El conservado en la Biblioteca Nacional dice:
El vil interés obliga a los padres a sacrificar una hija joven y hermosa casándola con un viejo jorobado, y no falta un cura que apadrine semejantes bodas.
Como puede observarse, la figura del novio podría ser perfectamente un Don Cristóbal Polichinela tal como se definió en España.
Siguiendo indicaciones de Gonzalo Cañas en nuestra entrevista, y citando de nuevo el texto de Wikipedia, "Este tema lo repite en muchas de sus comedias Moratín, desde El viejo y la niña hasta su célebre El sí de las niñas, y es habitual en la literatura satírica de aquel tiempo. Goya amplifica el aspecto grotesco transformando al novio en caricatura y resaltando así el aspecto satírico del grabado."
Sin duda Valle-Inclán se inspiró mucho en Goya.
Gonzalo Cañas y Don Cristóbal Polichinela
(Gonzalo Cañas en su apartamento de la calle San Roque)He tenido la suerte estos días de ver y charlar largamente con Gonzalo Cañas, un viejo amigo titiritero de Madrid al que conozco desde finales de los setenta y con el que he mantenido siempre cordialísimas relaciones. Recuerdo que en el año 80 nos invitó a actuar en la Sala Lavapiés en el marco de un magnífico festival de títeres organizado por él mismo. Más tarde, cuando abrimos el Teatro Malic, presentó allí su espectáculo “El Toro Ibérico”, en el que Cañas salía al escenario vestido de torero. En los años ochenta hasta bien entrados los noventa, solíamos actuar en Madrid prácticamente cada año, ya fuera en el teatrillo del Retiro que dirigía Paco Porras, o en alguna de las salas o municipios de la capital. Y se convirtió en una costumbre visitar a Cañas en su apartamento de la calle San Roque, no sin antes compartir con él un buen cocido madrileño en el Bocho, una popular taberna que todavía hoy continúa impertérrita en la mencionada calle.
Le expliqué mis Rutas de Polichinela y los motivos de mi estancia en Madrid, y rápidamente entró Cañas en materia, al ser éste un tema muy suyo, por el que ha dado muchas horas de su vida.
- Tenemos un problema con Don Cristóbal Polichinela: no sabemos nada o casi nada de él. Se lo contaba a Adolfo Ayuso y estuvimos discutiendo la cuestión sin llegar a demasiadas conclusiones. Por ejemplo, ¿cuándo y cómo surgió el personaje? Sabemos que en Andalucía estaban los Cristobitas, títeres de guante populares que compartían semejantes características con los polichinelas italianos. Conocemos incluso a un titiritero, Juan Misa. Era Cristobita un personaje positivo en el sentido de pobre y justiciero, con el que podían identificarse los espectadores de la calle. ¿Pero cuándo y por qué de pronto sube de categoría, recibe nombre propio, se le antepone el Don, se le califica de Polichinela y se convierte en un personaje rico, tenebroso, impresentable y muy odiado? Algo que sucedió en algún momento a finales del XVIII. Fíjate que el nombre de Don Cristóbal Polichinela ya aparece en un escrito de Jovellanos, en el que carga contra el teatro callejero malhablado y pendenciero de los títeres. Yo tengo mi propia teoría sobre el asunto…
Absorto escucho las palabras de Cañas, que tan bien retratan y sitúan al personaje sobre el que precisamente quiero hablar en mi capítulo sobre Madrid. Pues bien conocida es la ortodoxia titiritera sobre el nombre principal que toma Polichinela en España: el de Don Cristóbal, aunque luego nadie se haya detenido a pensar, salvo Cañas y otros estudiosos como Adolfo Ayuso o tal vez el mismísimo Porras, el por qué aquí se convierte en un personaje tan negativo –aunque Lorca lo trate siempre con un cierto cariño. Habría que añadir que si bien es cierto que el Punch inglés y en cierta medida el Polichinelle francés gozan de atributos poco edificantes, no por ello dejan de ser personajes “positivos” en el sentido de ser objetos de proyección del pueblo llano y callejero, que ve en él a alguien semejante, sin pelos en la lengua y buen repartidor generoso de estacazos justicieros.

(La Boda, cuadro de Goya)
- Mi teoría parte de una figura muy importante entonces en España, que encontramos en los grabados y en algunas pinturas de Goya, así como en numerosas obras teatrales: la figura del indiano, el nuevo rico que llega prepotente, inculto y grosero de América, invierte su dinero en propiedades y compra una mujer joven con la que casarse. El cuadro de Goya La Boda es una perfecta ilustración del mismo: gordinflón, cara de cerdito, labios carnosos y prominentes, con muchos lacitos en el cuello, y que parece ser objeto de burlas y habladurías por parte de la concurrencia. La que es o será su mujer, camina por delante de él, muy tranquila y dueña de si misma, pues seguramente sabe muy bien lo que hace al casarse con un ricachón sin renunciar a los amantes, como los dos jóvenes que en un segundo plano miran la escena con murmuraciones, tal vez rabiosos y sin duda maquinando estrategias futuras. Este indiano, para mi, es ya Don Cristóbal, y encarna al personaje que acabaría transformándose en el Polichinela tal como lo mostró Lorca y tal como la tradición nos lo ha dejado.

(Pulcinella enamorado, de Giandomenico Tiepolo)
Contemplo el cuadro del que habla Cañas, y comprendo perfectamente lo que quiere decir. Es curioso que por la misma época, Giandomenico Tiépolo en Venecia tome la figura de Pulcinella para exponer en sus grabados, frescos y pinturas su visión pesimista y decadente de la Serenísima. También allí a finales del XVIII actuaban los titiriteros en la Plaza de San Marcos con un Pulcinella vulgar y soez que irritaba a los moralistas y divertía a la canalla. Sin embargo, la visión del personaje que nos retrata Tiépolo habla más de su decadencia que de su maldad. Para el veneciano, Pulcinella era un símbolo del final de la República y cuando retrata a los venecianos, los viste a todos de blanco como Polichinelas, con sus sombreros largos, sus jorobas siniestras, sus máscaras negras y sus narices prominentes. Hay crítica y desdén pero también piedad y compasión en su mirada.
España es demasiado negra para visiones tan sofisticadas: la decadencia del Imperio es apabullante, y la ruina social y moral del país, indisimulable. Las pinturas negras de Goya enlazan además con una tradición ibérica de raíces medievales, que pasa por La Celestina y Lope de Rueda, cruza Cervantes y toda la novela picaresca, se tiñe de tintes oscuros durante el barroco, se alambica retóricamente con Quevedo y estalla visualmente en la obra de Goya. Polichinela, como ocurre con todos sus primos en Europa, se metamorfosea de distinto modo según el contexto, y adquiere en España una tonalidad oscura, satírica y popular. Nace el Don Cristóbal Polichinela, personaje aún más negro que el difamado Punch inglés. Éste, al lado del español, no es más que una caricatura, cruel y maligna, pero en cierto modo simpática. A Don Cristóbal, en cambio, no hay quién lo salve. Y si despierta simpatías, es porque todos los títeres, por siniestros e impresentables que sean, acaban recabando nuestra gracia e indulto: su exagerada caricaturización nos provoca la carcajada. Así ocurre con la sátira de lo hiperbólico y lo grotesco. ¿No es acaso el impresentable personaje de Torrente inventado por Santiago Segura una especie de moderno Polichinela tan inmundo como popular y querido lo es por su público? O como el Ubú de Jarry, este egoico psicópata e insufrible.
Continúa Cañas exponiendo su teoría del Don Cristóbal:
(Federico García Lorca)- Fíjate en el Polichinela de Lorca: según la genealogía del personaje que nos presenta el poeta en el prólogo al “Retablillo de Don Cristóbal”, éste es un don nadie que se hace rico tras hacerse pasar por médico y quedarse con el dinero del enfermo tras dejarlo patitieso. A partir de aquí, sus maldades y ruindades son un cúmulo que no se detiene hasta que el mismo Polichinela acaba reventando…. Y no cabe duda que Lorca se inspiró en la tradición popular del personaje, aunque él luego le diera forma propia.
Tiene razón Cañas. Y lo curioso del caso es que a pesar de tanta maldad, el mismo Lorca emplee expresiones de simpatía hacia el personaje, como si por el hecho de ser un títere, fuera normal extralimitarse en las pasiones y los deseos más deleznables. Pero el poeta, en boca del Director, sólo tiene dulces palabras para su personaje: “Las malas palabras adquieren ingenuidad y frescura dichas por muñecos que miman el encanto de esta viejísima farsa rural. Llenemos el teatro de espigas frescas, debajo de las cuales vayan palabrotas que luchen en la escena con el tedio y la vulgaridad a que la tenemos condenada, y saludemos hoy en «La Tarumba» a don Cristóbal el andaluz, primo del Bululú gallego y cuñado de la tía Norica, de Cádiz; hermano de Monsieur Guiñol, de París, y tío de don Arlequín, de Bérgamo, como a uno de los personajes donde sigue pura la vieja esencia del teatro.”
Toda una lección de dramaturgia titiritera la que despliega Lorca en sus prólogos y epílogos. Un lenguaje que permite este tipo de personificación teatral capaz de gozar poéticamente de lo grostesco sin rasgarse las vestiduras.
También Valle-Inclán bebió de la misma fuente y tiró del mismo filón, aunque él lo llevara todavía más lejos, creando un género propio, el Esperpento, que establece el recurso a lo grotesco como método básico de deformación y denuncia de la realidad. Y mientras Lorca poetiza lo grotesco, sin eliminarlo pero con el cariño de su visión dulce e inspirada, Valle-Inclán lo exagera hasta el absurdo y el disparate, sin jamás perder su carga tenebrosa y profudamente dramática.
Pero volvamos a Cañas y a su teoría del Don Cristóbal:

(Jacinto Benavente)
- No sólo Lorca recurre a Polichinela. El personaje, tal como yo lo veo, aparece en muchas obras importantes del teatro español. De entrada, en “Los intereses creados”, de Jacinto Benavente, estrenada precisamente en el Teatro Lara en 1907, aquí al lado.
En efecto, el Teatro Lara se encuentra en la Carretera Baja de San Pablo, muy cerca de la calle San Roque dónde nos encontramos. Allí se estrenó “Los intereses creados” en el año 1907, con tal éxito que al acabar la representación, Benavente fue llevado en hombros como un torero hasta su domicilio.
Habría que añadir aquí la obra de Molière “El cornudo imaginario” estrenada en 1660, una afortunada comedia cuya temática llega a Valle-Inclán y a sus “Cuernos de Don Friolera”, obra para nosotros capital para explicar la relación de este autor con la estética de los títeres. Y tantas otras del teatro clásico español, lo que no hace más que reforzar la teoría de Gonzalo Cañas sobre el arraigamiento del personaje de Polichinela en esa tradición secular del viejo rico, grotesco y enamorado.
Una verdadera lección de titiritismo es la que nos regala Cañas con su teoría, a la que humildemente no puedo más que sumarme. Una teoría que nos habla de títeres pero también de psicología y de historia de un país, España, siempre tan dado a las tonalidades oscuras.

(Ramón del Valle-Inclán)
Tocaría hablar ahora de Valle-Inclán y del Bululú, una temática compleja y de un extraordinario interés respecto al asunto despachado aquí. Temática que tocaremos en próximas entregas.




















