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sábado, 29 de marzo de 2014

Tiempos, Objetos y Metamorfosis en Toulouse

El Capitolio, del que Napoleón dijo: "beau mais bas".
Las ciudades medianas siempre guardan gratas sorpresas a los que gustamos de lo singular y de las diferencias en lo que concierne a tiempos, culturas, objetos y metamorfosis. Toulouse, la segunda ciudad universitaria después de París, y sede además de los centros de investigación y producción de toda la industria aeronáutica y espacial de Francia, no podía defraudarnos respecto a los tiempos tan distintos que acoge.

El tiempo dilatado de la juventud que tiene por delante años de estudios, aprendizaje y vida, más el tiempo sofisticado de la micro-división del acontecer que representa el mundo de los aviones y de los viajes espaciales, están perfectamente ubicados en la ciudad del Garona y del Canal del Midi, esta maravilla de ingeniería fluvial que Luis XIV ideó para juntar el Atlántico con el Mediterráneo.

Interior de la Iglesia de San Sernin.
Ya en la época medieval destacó Toulouse por estirar el tiempo en vertical al construir dos de los monumentos más sobresalientes del románico europeo: la Iglesia de San Sernin, la mayor de la Cristiandad después de la destrucción de la Abadía de Cluny, y la Iglesia de los Jacobinos (empezada en 1230 y terminada de construir en 1335).

En efecto, el románico de la Basílica de San Sernin es de los que respira alto y holgado, quizás porque constituyó una de las estaciones de paso más importantes del viejo Camino de Santiago, capaz de acoger en su seno fieles procedentes de culturas muy diversas, lo que obligaba a una imprescindible altura de miras. Un tiempo que debía contener los tiempos diferentes de la Cristiandad medieval, que eran muchos y muy variados.

Interior de la iglesia de los Jacobinos.
Las columnas en palmera de los Jacobinos. 
Impregnada del mismo espíritu cosmopolita es la Iglesia de los Jacobinos, extraordinaria y famosa no sólo por la altura de su fábrica sino por la singularidad de disponer de dos naves separadas por una hilera de siete elegantes y altísimas columnas que se alzan con insólita majestuosidad como verdaderas palmeras arquitectónicas. Siete columnas que parten el espacio de la iglesia en dos, lo que obliga a situar el altar en posición lateral (por cierto, debajo del altar se halla la tumba de Santo Tomás de Aquino). Mención especial merece el Claustro, con un magnífico refectorio (hoy en fase de restauración) y una sala capitular sostenida por dos columnas octogonales de singular belleza.

El claustro de los Jacobinos
La Sala Capitular del claustro de los Jacobinos
La Sala Capitular con sus columnas octogonales en palmera.
El tiempo, en el claustro de los Jacobinos, circula en cuadrado, estanco pero no quieto, resolviendo las cuadraturas de los siglos más agitados de la historia, cuando los humanos pasamos de los tiempos agrícolas iniciados en el Neolítico a los multi-tiempos del futuro presente de las ciudades de hoy. Un cuadrado que nos habla ya de espacios mentales y abstractos, lejos de los círculos vitales de la Humanidad primitiva.

Estantes. Relojería F.Granier.
Relojes parados. Relojería F.Granier.
Esta conciencia de la multitud de los tiempos –que tan bien armoniza con las nuevas cosmologías de los llamados “multi-universos”– está presente en las calles de Toulouse. Concretamente en la tienda del relojero que encontré en la Rue des Couteliers.

Reloj gondola. Relojería F.Granier.
Relojería F.Granier.
Conjunto de relojes. Relojería F.Granier.
Una tienda impresionante cuya multitud de relojes parados me parecieron las miradas de los años y de las épocas que se han quedado atrás y que ven pasar los tiempos veloces de la Historia a través de los cristales que separan la calle de la relojería. En el exterior, el fluir de los años. En el interior, unos tiempos de ojos parados, parecidos a los que Einstein utilizó para ver pasar los trenes de su época y descubrir así la Teoría de la Relatividad. Desde entonces, los tiempos dejaron de ser únicos y uniformes.

El señor François Granier en pleno trabajo.
El relojero de la calle Couteliers, el señor François Granier, que tan amablemente me dejó fotografiar la tienda con sus relojes, se afana por su parte en la labor de dar cuerda y poner de nuevo en circulación los viejos tiempos congelados por la Historia. Cuando le pregunté al señor Granier como era el tiempo de un relojero, me dijo que muy lento, mucho más que el de los relojes, pues los mecanismos que rigen y miden el tiempo requieren atenciones de largas longitudes de onda…

Reloj de bolsillo de Hubert Daustry, toulouse, 1660. Musée P.Depuy.
Péndulo planetario de Antide Janvier, Francia, 1773-1806. Musée P.Depuy.
El Museo Paul Depuy también se suma a parecidas labores con su magnífica exposición de relojes antiguos de la colección Edouard Gélis. Relojes que se hallan la mayoría en marcha, pero sin ninguna sincronía con la hora oficial, como si el museo quisiera refrendar la multitud de tiempos propios de nuestra época. Hermosos objetos de refinados mecanismos que sintetizan cada uno una hora y un tiempo diferente.

"Pendule à Globe Terrestre", Francia, 1762. Musée P.Depuy.
Sector Watch, Francia, 1910. Musée P.Depuy.
Para los titiriteros, el Museo Paul Depuy es en particular relevante por el magnífico autómata que se exhibe, obra del mago Jean Eugène Robert-Houdin (1805-1871), y que se conoce con el nombre de “La lección de canto”. Una maravilla en la que se mueven no sólo los dos muñecos protagonistas, sino que también produce sonido, al hacer cantar un pájaro que a su vez mueve el pico.

Autómata de Robert-Houdin, 1844. Musée P.Depuy.
"Pendulette Automate Tyrolien", Alemania, 1830. Musée P.Depuy.
Objetos preciosos, como el reloj decimal de la época revolucionaria, cuando se quiso cambiar la división de doce horas del día por la de diez. Un fracaso descomunal –imposible vencer inercias tan asumidas como es la medición colectiva del tiempo– que sin embargo anticipó el deseo de los políticos de gobernar los tiempos de los humanos, cada vez más sometidos a una minutaje estricto y preciso.

Reloj decimal. Musée P.Depuy.
Reloj decimal. Musée P.Depuy.
Fue una verdadera sorpresa descubrir una ciudad que parece haber hecho del tiempo su especialidad, aunque sus habitantes fingen no saber nada de ello. En realidad, seguramente ignoran esta extravagancia de la urbe, como suele suceder en las relaciones de las ciudades y sus habitantes, en los que el día a día priva la observación distanciada de la realidad. Por ello es interesante la visión exterior, la del turista que sabe que lo es y que por ello se recrea en observar y en observarse en su observar, lo que depara no pocas sorpresas. En este sentido, la distancia del mirar titiritero, sumada a la del turista gustoso de serlo, es una enorme suerte de la que intento gozar en mis viajes.

Teatro de Metamorfosis.

De metamorfosis habla el espectáculo Ubú, de la compañía Pupella-Noguès, que tuve la ocasión de ver en el Teatro Garona de Toulouse, y sobre cuyo tema trató el coloquio que siguió a la representación, al que fui invitado a participar.

Para Joëlle Noguès, directora de la obra, está claro que ya no podemos quedarnos con las viejas denominaciones que cada vez escapan más a las formas que toma hoy el teatro de marionetas.

Formas cada día más limítrofes e impuras, resultado de una continua oscilación entre el actor y la marioneta, el interior y el exterior del retablo, el títere y el objeto, el teatro y la instalación animada, el espacio, la luz y el sonido… Teatro pues de Metamorfosis, al ser este constante cambio de estado una de sus características principales.

Ubú habla de ello al poner en escena una interesante oscilación entre la distancia neutra de los dos manipuladores del cerdito Ubú –un dictador prototipo que gruñe y sólo busca satisfacer sus instintos más primarios de goce y poder– y su conversión en dos grotescos personajes que, mimetizados en el cerdito, le sirven sumisos.

Escena inicial de Ubú.
Antes se ha visto como el cerdito Ubú realza su condición de sujeto soberano al ponerse una corona en la cabeza. Corona que ha caído de un águila destronada –de la que hace el correspondiente cocido.

Los dos manipuladores convertidos en clowns.
Juego pues de metamorfosis en los roles sustanciales que conforman el hecho teatral: los actores-manipuladores y los objetos-títeres. ¿Quién manipula a quién? Pregunta retórica que sin embargo en Ubú se hace profunda y pertinente. ¿Quién ejerce la función de “sujeto” y quién la de “objeto”? El paso de una función a la otra y la oscilación de la simpática marioneta entre un cerdito, un reyezuelo y un grotesco tirano, son las metamorfosis a las que alude Joëlle Noguès en la definición de su teatro.

Es como si el hecho de jugar a proyectarse en muñecos y objetos condujera a sus protagonistas a una irremediable transformación de roles sustanciales. ¿No es este juego de transferencias y de posesiones algo que sucede en el día a día de nuestras vidas, envueltos como estamos de objetos y de realidades que nos superan y se nos imponen? El comprador compulsivo que acude a los supermercados atraído y poseído por los objetos que desea, ¿no queda acaso convertido él mismo en “objeto” del poder consumista, mientras el deseado objeto se transforma en el verdadero sujeto de la operación comercial? ¿No es el coche el verdadero sujeto de la circulación y de la ciudad automovilística, mientras el conductor queda como un mero objeto tragado por el tráfico? El teatro de objetos y de marionetas contemporáneo pone luz y consciencia a estos cambios de roles, y al hacerlo, abre ventanas y puertas a la libertad.

Giorgio Pupella y Joëlle Noguès.
Para más información sobre el espectáculo Ubú de la compañía Pupella-Noguès, así como del centro Odradek que regentan en Toulouse, vean aquí el artículo publicado en Titeresante

martes, 20 de septiembre de 2011

FOCUS CATALAN en el Festival Mundial de Marionetas de Charleville-Mézières

Cataluña y las Islas Baleares se visten de gala en el gran Festival Mondial des Théâtres de Marionnettes que se celebra del 16 al 25 de septiembre en Charleville-Mézières, con la programación de diez compañías catalanas y mallorquinas gracias a la ayuda ofrecida por el Institut Ramon Llull.

La ciudad de Arthur Rimbaud se transformó en el año 1961 en una ciudad dedicada a las marionetas, gracias al empeño de Jacques Félix, uno de esos personajes insubstituíbles cuya modesta pero imparable labor acaba cambiando el carácter y la imagen de una ciudad. En efecto, no sólo nació el Festival Mondial sino que años más tarde se constituyó el Institut International de la Marionnette, considerado como la mejor o al menos más reputada escuela hoy con rango universitario sobre el teatro de marionetas. Jacques Félix, titiritero aficionado miembro de la compañía Les Petits Comédiens de Chiffons, ocupó también y durante muchos años la secretaría de Unima Internacional.

Hoy el Festival cuenta con centenares de espectáculos, tanto en las franjas oficiales como en el off, y un sinfín de actuaciones de calle que convierten Charleville-Mézières en una verdadera meca mundial de las marionetas durante la semana que dura el evento. Sería imposible dar una visión del conjunto en esta breve reseña. Vamos a concentrarnos en la presencia catalana, consistente en diez magníficos espectáclos, como antes se ha dicho.

- COMPAÑÍA JORDI BERTRAN, con dos espectáculos: Le sens des fils (El aliento de los hilos), obra de marionetas de hilo y objetos. Domingo 18/09 a las 14h yt 18h - Salle du Mont-Olympe n°1 y La sucrière diabétique (La azecarera diabética), obra de teatro de objetos. Lunes 19/09 a las 14h y 18h - Salle Arthur. www.jordibertran.cat

Imagen esp. Jordi Bertran
Considerado como uno de los maestros indiscutibles de la marioneta de hilo, Jordi Bertran es también un showman que anima sus espectáculos con la voz y la guitarra, y un refinado manipulador no sólo de hilo sino también de manos, como lo demuestran sus geniales interpretaciones a base de sus dedos y dos bolitas. Sus espectáculos, creados en formato de cabaret y a veces casi de musicales, son de obligada presencia en los festivales más importantes del género, y cuentan con talentosos colaboradores, como los manipuladores Paula López y Carles Codina, Litus, en este obra, además del mismo Jordi. Presenta igualmente una obra de teatro de objetos, La Azucarera Diabética, en la que tazas, sacacorchos, cafeteras, azucareras y otros elementos afines son los principales protagonistas.

- JOAN BAIXAS, también con dos espectáculos: La Musique Peinte (La Música Pintada), obra de sombras y marionetas varias. Sábado 17/09 a las 16h y 21h ; Domingo 18/09 a las 11h - Salle du Château, y Mappemonde – Sourire (Mapamundo – Sonrisa) de técnicas varias, el viernes 23/09 a las 18h00 - Parc Collignon La Houillère, sábado 24/09 a las 15h30 - Esplanade du Centre Culturel de Nouzonville, y domingo 25/09 a las 11h00 - Square Bayard. www.joanbaixas.com

pintura Joan Baixas
Joan Baixas es sin duda uno de los titiriteros clave para entender el panorama marionetístico catalán de los últimos treinta y tantos años. Creador de La Claca junto con Teresa Calafell, fue el primero en romper los viejos moldes de la tradición para adentrarse en el campo de la experimentación visual con su trabajo hecho mano a mano con el pintor Joan Miró en Mori el Merma. Desde entonces no ha cesado de desarrollar un mundo propio de imágenes y de interpretación personal que busca la esencialidad matérica tanto del gesto como de la imagen, con una práctica pictórica en la que el artista-titiritero se vuelca íntegramente en la escena. En Charleville ofrece además un taller cuyos resultados, titulados Mapamundo – Sonrisa, serán expuestos al público como último espectáculo del Festival.
 
- EL RETRETE DE DORIAN GREY, con dos espectáculos. Rua aire, obra de marionetas-globos, el martes 20/09 a las 14h y 20h - Salle Bayard, y en gira en (25/09 a las 15h00), Saint André les Vergers (22/09 a las 20h00), Rethel (27/09 a las 14h30 & 20h30). El otro espectáculo, también de marionetas-globo, es Ne me quitte pas, el sábado 17/09 a las 10h30 y 11h15 – Préfecture. www.elretretededoriangray.com

Momento de Rua
Esta compañía, de denominación tan heterodoxa, ha conseguido crear un universo propio con su extraordinario trabajo de elaboración de marionetas a base de globos hinchables. En Rua Aire, mediante un aparato escénico que sugiere tanto el submarino de Monturiol como un artefacto de la marca Magritte, los dos manipuladores del Retrete Ezra Moreno y Marcos Ptt Carballido, maravillan al público con un trabajo de exquisito virtuosismo hecho con globos y con sus únicas manos, mediante la transformación constante de los muñecos nacidos de los globos, que primero son raras amebas recién surgidas de la nada, luego bichos raros que se acercan a las arañas y a otros animalitos, para acabar siendo figuras humanas que sin embargo cambian de forma, pierden una pierna, un pie, un brazo, o la misma cabeza, para ir mutando en un proceso sin fin. Una delicia de espectáculo que empieza a saltar por los mercados internacionales.

- DISSET TEATRO (Islas Baleares) con la obra Le vol de Calandria (El Vuelo de Calandria), obra con técnica bunraku, el miércoles 21/09  a las 17h yt 21h - Théâtre Municipal. www.dissetteatre.com  - www.telmproduccions.com

El Vol de Calandria
He aquí un perfecto ejemplo de la evolución que ha tenido el teatro de marionetas en Cataluña en los últimso años. Disset Teatre es una joven compañía constituída por actores exalumnos de Alfred Casas salidos del Institut del Teatre de Barcelona, cuyo primer trabajo saltó de inmediato a la fama y a los escenarios por la extraordinaria factura del mismo. Con el Premio al Mejor Proyecto de Teatro Visual del Institut del Teatre 2008 en su haber, El Vuelo de Calandria combina títeres de manipulación a la vista, trabajo actoral y una sugerente escenografía que permite el juego de una variedad de registros muy bien resuelta. Espectáculo sumamente poético centrado en una historia de amor que en realidad es un recuerdo, y en la que los temas del destino, de la suerte y del azar se combinan con la música del acordeón y el vuelo celeste de un pájaro mecánico. Con interpretación de Juanma Palacios, Carme Serna y Mariaje López, la obra está dirigida por Carme Serna Far, autora asimismo de la dramaturgia y de los títeres, y cuenta con la asesoría artística de Alfred Casas.

- CIE PELMÀNEC con la obra Don Juan, amère mémoire de moi (Don Juan, amarga memoria de mi mismo), obra para manipulador-intérprete solista, el domingo 18/09 a las 19h ; Lune 19/09 a las 10h yt 14h - Salle Mme de Sévigné. www.pelmanecdonjuanfr.wordpress.com 

Don Juan
Miquel Gallardo, que ya sobresalió con su anterior y reconocido trabajo “L’Avar”, una obra que se sigue representando con éxito por el mundo, se lanza al ruedo de los titiriteros solistas con este Don Juan que requiere un alto voltaje de virtuosismo. Lo consigue Gallardo con un precioso texto que firma junto con Paco Bernal, y que se acerca con mucho respeto y exquisito gusto a la psicología y al complicado mundo del Burlador de Sevilla. Con dirección de María Castillo, Gallardo interpreta a un joven monje que debe cuidar de un anciano enfermo, Don Juan, encarnado en una marioneta. Lo consigue con un juego de voces magnífico, así como con soluciones escénicas sencillas pero capaces de llenar todo el espacio escénico. Gallardo acaba de estrenar una nueva obra con parecidas características técnica sobre el personaje de Hamlet. Un joven titiritero que sin duda dará mucho que hablar.

- CENTRE DE TITELLES DE LLEIDA con Mowgli, l’enfant de la jungle (Mowgli, el niño de la jungla), títeres de mesa, el viernes 23/09 a las 10h yt 14h - Salle Maryse Bastié. www.titelleslleida.com

Escena de Mowgli
Sin duda constituye Mowgli una de las obras más ambiciosas y que mayor éxito ha obtenido de los producidos por el importantísimo Centre de Titelles de Lleida, convertido en una de las principales instituciones titiriteras del país. Se trata de una coproducción de la compañía con el Teatre Nacional de Catalunya, algo que ya viene siendo habitual en los de Lleida, que presenta el drama del Mowgli, el niño salvaje que se debate entre la jungla y la civilización, una obra en la que Joan Andreu Vallvé, autor de la adaptación del texto de Kipling y también de las marionetas y de la escenografía, nos deleita con una estética visual delicada y a la vez impactante. Marionetas de mesa con manipuladores a la vista, siguiendo una línea de trabajo llena de oficio, arte y coherencia.
  
- PRODUCCIONS ESSENCIALS con Cuttlas, anatomie d’un cowboy (Cuttlas, anatomía de un cowboy), obra de marionetas de técnica bunraku, sombras y luz negra el sábado 24/09 a las 20h; domingo 25/09 a las 11h y 16h - Salle du Mont-

Cuttlas
Cuttlas, el popular pistolero creado por el valenciano Calpurnio hace más de dos décadas, es el personaje que los de Produccions Essencials han escogido para esta obra creada por  Sergio Pons, con cramaturgia de Albert Tola y dirección escénica de Lluís Graells. Con un argumento que recoge los temas clásicos del Western, en el que no falta la reconquista de la amada, los duelos al sol con el malvado Jack más otros episodios excéntricos y surrealistas, la obra mezcla el teatro de objetos, el bunraku japonés, el teatro negro y de sombras, la música en directo y las videoproyecciones. Un espectáculo de factura innovadora, rabiosa actualidad y un humor mordaz que no duda en recurrir al más puro estilo del spaghetti western. Una obra que ha merecido ser nominada en los Premios Butaca de Teatro y Cine de Cataluña en 2009 y que ha recibido el Premio de la Prensa del Festival Kontrapunkt 2008, Szczecin, Polonia.

- EL TEATRE DE L’HOME DIBUIXAT
, de Valencia, con Pierre à Pierre (Piedra a Piedra), espectáculo de objetos y actor, el viernes 16/9 a las 10h, 11h y 17h, en la Salle Mantova. www.homedibuixat.com
 
Piedras
Tiao Gombau es el intérprete de esta delicada y preciosa obra dirigida por Rosa Díaz en la que el titiritero descubre la llamada cualidad oculta de las cosas, centrándose en las piedras encontradas en la orilla del mar y que el paseante ha recogido al azar. Anodinas piedras que sin embargo guardan muchos secretos ocultos en su interior. Un espectáculo que desarrolla los principios más contenporáneos de la física sobre las llamadas dimensiones ocultas de la realidad, principios que el titiritero metaforiza a través de una delicada poesía escénica, por la cual las piedras dejan de ser piedras para convertirse en muchas otras cosas distintas, sin jamás dejar de ser por ello piedras. Como quién saca una a una las capas de una cebolla, las piedras van desplegando ante el atónito público sus secretos más recónditos.

-
EFIMER, con Le Monstre (El Monstruo), obra deambulatoria de calle para un único muñeco gigante, el viernes 23/09 a las  19h, sábado 24/09 a las 18h y domingo 25/09 a las 16h - Place Ducale. www.educats.es.

Lo Monstre
Efímer presenta la creación de una gran marioneta de calle de 2,50 m de altura y largo de 4 metros, que se mueve por entre el público recorriendo la calle o ocupando el espacio de una plaza. Estrenada en la Fira de Tárrega de 2009, cuenta con dos manipuladores, Jordi Lloreta Pané  y Albert Calafell, y una acordeonista, Meritxell Gené, encargada de amansar al monstruo con su música. La criatura es obra de Xavier Mancho, quién ha querido crear un gran dragón capaz de respirar, comer, dormir, pasear, asustarse y. a veces, enfadarse. Impresiona ver a la bestia deambular con su constitución hecha de madera, poleas, cables y otros elementros mecánicos que le dan vida. El resultado es tan poético como espectacular.


- NE ME TITERE PAS, con Circumloqui, obra deambulatoria de calle para triciclo, actor y marionetas de guante,  el viernes 23/09 a las 17h y 20h ; sábado 24/09 a las 11h y 16h - Place du Théâtre. También el domingo 25/09 a las 14h30 y 17h30 -  Place du Marché, en La Cassine. www.lamaleta.cat

El niño bala
La joven compañía formada en 2006 por Xesco Quadras y la compañía Pomodoro, con Miquel Nevado y Eva Montero, presentan este montaje de calle para un único manipulador, clown y músico a cargo del polifacético Xesco Quadras. Se trata de un circo ambulante que cabe en un triciclo y en el que todo se hace en directo. Destacan sus números de doma más el único niño cañón capaz de volar hasta 50 metros. Humor desbordante y una ingeniería tan deslumbrante, loca y efectiva como casera y divertida.

martes, 7 de diciembre de 2010

Los espectáculos del Titirijai

He aquí algunos comentarios sobre los espectáculos vistos en el Titirijai (el Festival de Títeres de Tolosa), que no son todos, pero sí bastantes. Creo que dan una buena idea de la programación así como del buen nivel en el que se encuentra el momento titiritil español.


Hitomiza Otome Bunraku, Japón.

(dos manipuladoras del Otome Bunraku con sus muñecos)

Nunca había visto esta sofisticada e innovadora modalidad del Bunraku japonés, cuyas vistosas características son: un único manipulador por muñeco, dos narradores y dos músicos (en vez de sólo uno por cada tarea como es habitual) y el hecho singular de que todos los ingredientes, manipuladores, músicos y narradores, son mujeres. Algo que para mi fue una sorpresa total.

Representaron un fragmento de la obra “Yoshitune y los 1000 cerezos en flor”, una maravilla de sutilezas en la expresión interpretativa, con danzas, monólogos, batallas y momentos líricos de alto vuelo. Ver a las instrumentistas y a las dos vocalistas en acción es una de las mayores delicias del espectáculo: de entrada el porte serio y solemne de las intérpretes, casi rígido, pero que al empezar la función, se tensan como cuerdas de violín para dar vida a los instrumentos o a la voz que declaman o cantan con inusitada fuerza expresiva. Hay que tener el oído fino y una abertura amplia de mente para gozar y asimilar esta música que combina tonos y microtonos aleatoriamente según criterios ajenos a nuestro sentido de la afinación, más cercana a determinadas experimentaciones de la música de vanguardia que a la tonalidad clásica. El resultado es una sonoridad narrativa basada en la sutileza y el matiz, más un peculiar sentido del ritmo de subido refinamiento. Rasgos que también definen la acción de las marionetas, en las que la dualidad muñeco-manipuladora se convierte en otro atractivo añadido: ver la correspondencia entre la gestualidad de la marioneta y los movimientos delicados y sutiles de la manipuladora es una auténtica delicia. Al estar el muñeco apoyado en el bajo vientre, sus pies encajados en las piernas, la cabeza sostenida por dos cordeles atados en el moño de la marionetista y las manos sujetas por sus propias manos, se consigue un efecto de desdoblamiento directo y unipersonal provisto de una singular belleza y riqueza de matices, que sumados al juego escénico y a la música, constituyen un extraordinario conjunto orquestado.

(Masako Kiritake, primera líder de un grupo de Otome Bunraku, según cuenta en su blog de viaje al Japón Dora Cantero)

Una verdadera sinfonía polifónica de múltiples disciplinas: poesía, pintura (la de los decorados), escultura y vestuario (la de las marionetas y de los intérpretes), caracterización (en los intérpretes sonoros y en las manipuladoras), coreografías y movimientos escénicos, porte y presencia de una dignidad escénica poco vista en el teatro occidental.

Esta modalidad en femenino del Bunraku proviene del maestro Jiboku Hayashi quién en 1920 estableció esta modalidad de un único manipulador, dos narradores y dos músicos, y la singularidad de que todos los intérpretes fueran mujeres –siguiendo una moda de mujeres cantantes muy apreciada por el público de la época. Se formaron tres compañías ante el éxito de la propuesta. La que ha llegado a nuestros días, la Hitomiza Otome Bunraku, procede directamente de la original formación del maestro Jiboku Hayashi, lo que ha garantizado la pureza de la tradición.


Taller del Parc, Cataluña.

Fue un placer conocer el trabajo de esta compañía de Barcelona nacida en el entorno de los talleres de Jordi Bertrán. Con dirección de Irma Borges, las dos intérpretes Aurora Poveda y Paulette San Martín presentaron un espectáculo titulado “El agujero en el sombrero”, una obra de una gran coherencia estilística excelentemente interpretada por las dos actrices-manipuladoras. A partir de un enorme sombrero de copa que hace las veces de “mágica chistera” y de retablo para los títeres (en la técnica llamada “de mesa”), la obra juega con el elemento “sombrero” para la definición visual de los distintos personajes. Basada en la novela juvenil de Jordi Sierra i Fabra “El niño que cayó en un agujero”, la propuesta muestra como el pequeño Marcos debe enfrentarse a distintos personajes extraídos de la realidad urbana de nuestros días. Será un perro quién le ayude en las dificultades, hasta que finalmente comprende que el agujero en el que aparentemente ha caído no está fuera sino en su interior.

Un proceso de liberación del personaje que debe pasar antes por la dura experiencia de la soledad, la marginación, el fracaso y la desesperación. Lo bueno de la obra es el tono de los intérpretes, la calidad de sus voces, el detalle de la manipulación y un ritmo que consigue atrapar al espectador. La compañía no hace más que confirmar el alto nivel de una nueva generación de titiriteras barcelonesas que ha irrumpido con inusitada fuerza en el panorama titiritil catalán y español. Una generación que aúna rigor formal, excelentes dotes interpretativas y ambición en las propuestas. Las del Taller del Parc así lo confirmaron con su logradísimo espectáculo.


Le Lutin Théâtre d’Images, Francia.

Esta coproducción del TOPIC titulada “Línea(s) de Horizonte” a cargo de la compañía Lutin Théâtre d’Images de Toulouse, Francia, sorprendió al público por la radicalidad de su propuesta: escenificar en el escenario el interior de la mente humana en el proceso de creación. Representar a la imaginación no es algo fácil de hacer y sólo por el atrevimiento de intentarlo, valía la pena ver el espectáculo. Propuesta que se presentó sin acabar, al hallarse todavía en una última fase de realización, y que mostró lo esencial de la misma: el vacío de la mente, representado por el papel en blanco que llenaba todo el espacio, y la correspondencia entre los trazos de una dibujante sentada en un pupitre y lo que sucedía en el escenario. Proyectando imágenes a través de un retroproyector, más la irrupción de dos personajes salidos de la imaginación activa del dibujante (personajes que nos sugieren los dos lados polarizados de la mente: lo femenino y lo masculino, lo rígido y lo voluble, el orden y el caos), se llena el vacío del gran papel en blanco.

Obra dirigida por Gaëlle Boucherit, con escenografía de Jeanluc Parant y Thierry Furet, y una rica banda sonora de Victor Betti, “Línea(s) de Horizonte” investiga los mecanismos interiores de la percepción mediante el desdoblamiento del gesto mismo de la escritura: el trazo como generador de mundos visuales, ritmos, atmósferas e imágenes en movimiento. Con algunos momentos todavía de indefinición y necesitada del correspondiente rodaje, la propuesta resultó un estimulante experimento capaz sin duda de atraer a los que buscan en el teatro otros valores que no sean el mero entretenimiento.


Los Farrés Brothers & Cia, Cataluña.

Habiendo conocido a los Farrés Brothers en sus inicios, no había visto ninguno de sus trabajos de madurez. Fue por ello una suerte asistir a la presentación en Tolosa de Ovni, una de sus últimas obras, y constatar como la fama de la que goza esta agraciada compañía está más que merecida. La propuesta, que encandiló al público, es un rico alarde de imaginación escénica bien servida por una interpretación excelente y técnicamente impecable. Y es que ver a dos buenos actores que además son dos buenos marionetistas, constituye un verdadero gozo.

Jordi Palet y Pep Farrés, con una muy trabajada escenografía de Alfred Casas, recrearon en el escenario el insólito mundo de unos personajes inmersos en un universo de poesía, humor surrealista y abertura al prójimo y a lo ajeno. Dos astrónomos, actuando a modo de clowns cargados de imaginación, recrean una historia entre tierna y delicadamente absurda en la que se ve implicada una familia que vive en la casa de enfrente. La hija, una niña amiga de los astrónomos, intenta en vano que sus padres, absortos en sus egoísmos apoltronados (el uno atrapado por la televisión, y la otra en la contemplación enfermiza de si misma), se acuerden de felicitarla por su aniversario. Intentos fallidos. Sólo los excéntricos astrónomos se acuerdan de la efeméride. Para celebrarlo, deben superar no pocos obstáculos, pero el azar les proporciona la ayuda de un extraterrestre que aterriza en el mismo tejado de la casa familiar. Con este argumento inspirado en Matilda de Roahl Dahl, y en La Ventana Indiscreta Alfred Hitchcook, los Farrés Brothers bordan una historia repleta de delicadeces, con un juego sabrosísimo de las diferentes escalas de los muñecos que se hilvanan con un ritmo impecable y un dominio interpretativo repleto de matices. La obra, de una complejidad envidiable, está magníficamente resuelta por el oficio, el buen hacer titiritero y el dominio clownesco de los Brothers. El público así lo vio también, premiándolos con grandes aplausos.


Libertablas, Argentina.

Presentaron los actores cantantes de la compañía Libertablas de Buenos Aires, Argentina, manipuladores asimismo de los muñecos, la obra Pinocho en formato de musical. Con un texto de Luís Rivera López y Sergio Rover, que también firman la dirección, los cuatro intérpretes de la obra (Mónica Felippa, Diego Ferrari, Diego Suárez y Sergio Rover) escenificaron una versión libre de la famosa obra de Collodi con títeres grandes manipulados a vista.

Con música de Daniel García, el musical transcurrió por sendas de un excelente nivel interpretativo, con voces seguras y afinadas, convincente interpretación y un ritmo escénico que tuvo atrapado al público del Leidor, teatro de una gran capacidad. El estilo es el del musical argentino en la línea “Evita”, y el hacer de Libertablas mostró el gran oficio de esta compañía y sus tablas impresionantes, fruto sin duda del inmenso trabajo que realizan por tierras argentinas, con profusión de espectáculos y de representaciones para todo tipo de público. Salvando con sumo acierto los escollos sentimentaloides que suelen aquejar a este tipo de musicales, Pinocho mostró un tono digno y acertado para el público infantil y mixto al que va dirigido. Igualmente, la versión permitió el lucimiento de los intérpretes, cada uno con sus momentos estelares: la narradora que a modo de elegante maestra de ceremonias va situando la acción, el viejo Gepetto sorprendido por su propia obra, un joven y veraz Pinocho lleno de vitalidad y un magnífico y acanallado titiritero que tuvo incluso el valor de meterse con las maestras. Una propuesta que fue muy aplaudida por el público.


Compañía de Bastiani y Puche, Italia

Absoluta y grata sorpresa descubrir este espectáculo firmado por Gigio Brunello (autor y dirección), titulado "La leyenda del conejo volador" e interpretado por una compañía que parece haberse formado para la ocasión, constituída por los titiriteros Alberto di Bastiani y Salvador Puche. Un espectáculo insólito, difícil y logradísimo, con un acusado sentido del humor de una originalidad apabullante, una estética deliciosamente decadentista, un texto que parece salido de un manicomio o del mismísimo Cabaret Voltaire del Dadá más surrealista, y una acción disparatada que sin embargo consigue crear su propio mundo. El teatrillo, un retablo cuya boca de escenario se abre con los dos batientes de una ajada y sucia ventana de cristales, ya parece querer indicarnos por dónde van los tiros: obra de reciclaje, tanto en los materiales como en los contenidos. Pero un reciclaje que se define por su peculiar humor y por una estudiada estética que va más allá de un post-post-postmodernismo. En realidad, la obra poetiza unos personajes de circo que viven en un universo absurdo y marginal pero sumamente poético. Y es quizás esta mezcla de poesía, ternura, absurdo, disparate e ingenuidad narrativa lo que dispara el espectáculo hacia las altísimas cotas de su interés.

Desde el punto de vista técnico, lo más interesante es la apariencia de sencillez en la manipulación, en los muñecos y en el juego de las sombras, sencillez que sin embargo oculta un estudiado y milimétrico trabajo dificilísimo de hacer. Una sencillez indispensable también para dar con el tono de falsa ingenuidad de la obra. Un trabajo, en definitiva, que muestra la madurez de unos magníficos cómicos italianos capitaneados por este veterano titiritero y maestro que es Gigio Brunella.


Títeres Caracartón, de Andalucía

La compañía Caracartón de Sevilla presentó El Último Pirata, un espectáculo de títere de mesa muy bien interpretado por Paola Román y Juan Gilabert, con dirección de Eva Rodríguez. La obra usa la figura del pirata y el romanticismo de la piratería de tesoros escondidos en islas desiertas para denunciar el acoso inmobiliario de los últimos tiempos, cuya especulación ha destruído tantas playas e islas desiertas.

Mostraron los de Sevilla el buen nivel del titiritismo andaluz actual, con una manipulación expresiva y unos muñecos de gran eficacia escénica, más un texto divertido y ágil que permitió al público asistente, compuesto de niños y adultos, seguir la obra sin distracción alguna. Espectáculo de entretenimiento y de denuncia, pues al final uno de los manipuladores nos muestra la imagen de la nueva piratería: un ejecutivo del ladrillo, de traje y corbata, pero con un inconfundible parche en el ojo. La realidad española saltó así al escenario y se adueñó del espacio mítico piratesco, convertido en el actual ladrocinio de los bancos y del negocio de la construcción. El público premió a los titiriteros con una salva de aplausos.


Periferia Teatro, Murcia.

He aquí otra de las sorpresas del Festival, la de los murcianos Periferia Teatro que presentaron su premiado “Guyi, Guyi…”. Con dirección de Juan Manuel Quiñonero Redondo, y manipulación de Dora Cantero y Mª Socorro García, la obra escenifica una versión algo cambiada del clásico Patito Feo en la que la temática de la alteridad es tratada con poética maestría. Se nota en esta propuesta el oficio de una compañía como Periferia, de muchas horas de vuelo, que ha tenido la inteligencia de fichar a la joven valenciana Dora Cantero, un valor emergente de la cantera catalana (pues reside y ha estudiado en Barcelona). Lo más difícil, encontrar un lenguaje sintético que con lo mínimo se llegue a lo máximo, es el gran logro de este espectáculo que conquistó al público de Tolosa. Voces de una singular eficacia (con una Mª Socorro de asombrosos registros), manipulación a la vista con un estudiado y logrado juego actoral (magnífico porte de las dos actrices manipuladoras y logradísimos los personajes de los cazadores), unos muñecos eficaces y sencillos, una escenografía simplísima y funcional, son los ingredientes básicos de esta propuesta tan llena de poesía y de frescura. Obra clásica y a la vez impactante y rompedora por su lograda búsqueda de síntesis.

El patito es en realidad un pequeño cocodrilo que ve su identidad tambalearse ante la incertidumbre de los habituales nichos ecológicos. La modernidad rompe las fijaciones identitarias, que dejan de ser estables. Surge así una nueva identidad, el Cocopato, expresión de los nuevos fenómenos identitarios basados en el mestizaje, la fusión y el cruce. Temas de gran actualidad que los de Periferia tratan con sencillez interpretativa y con la apariencia del mínimo esfuerzo. ¡Admirable!


Pa Sucat, de Cataluña

Se presentó en Tolosa Pa Sucat, uno de los grupos catalanes que pisa con más fuerza los escenarios en los últimos años y del que nunca había visto nada. Y tengo que decir que “Maravillas de Oriente”, de Jordi Jubany, me maravilló, valga la redundancia, como hizo también con el público que asistió a sus representaciones. No por nada un tribunal de niños le otorgó el premio al mejor montaje.

Tres buenos actores que son también un músico clown de gran eficacia (Quim Carranza), un presentador comediante de mucho empaque (Jordi Jubany) y un actor titiritero de altos vuelos (Eduald Ferré, quién también firma la dirección). Los tres urden un espectáculo de comediantes de la legua que plantan sus trastos en cualquier plaza o teatro para representar las historias del caballero Don Gonzalo de Guzmán, en su competición con el moro que ha raptado a la princesa. Es decir, un argumento que enlaza con el repertorio clásico de los Maeses de toda la vida. Pero si ya la parte actoral funciona de maravilla, los títeres constituyen un alarde de oficio y de manipulación de me sorprendió por su virtuosismo. Todas las rutinas clásicas de los Polichinelas italianos y europeos están presentes en la interpretación de Eduald Ferré, recopiladas en una síntesis original y bien adaptadas a la historia: los deliciosos juegos del caballero y su caballo, el juego del dragón con sus peleas y persecuciones clásicas, la pipa de fuego, el virtuosismo de los estacazos, todo el acervo de la más pura tradición presente y magníficamente desarrollado. Asimismo, la relación de los títeres con los actores, de tremenda eficacia, da un ritmo trepitante a la acción, claridad expositiva y una comicidad asegurada a todo el conjunto. No pude menos que sumarme a los espectadores que aplaudieron a rabiar.


Títeres de la Tía Elena, de Aragón

Conozco a Helena Millán desde hace años, una especialista en marioneta de hilo de larga trayectoria, pero nunca la había visto en un espectáculo de texto y con otro tipo de marionetas, de mesa en este caso. Y la verdad es que fue un gusto descubrir este “Cajal, el rey de los nervios”, escrito por Adolfo Ayuso, médico y estudioso de los títeres. Con manipulación de la misma Helena Millán, más las actrices Sol Jiménez y Marta Cortel, la obra parte de la figura del médico y Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal para mostrar una faceta desconocida del personaje: su época infantil. ¿Cómo era de niño este genio de la medicina y de las neuronas?

Adolfo Ayuso ha escrito una obra que nos muestra la importancia de respetar en los niños la constancia y el afán de búsqueda, base de todo progreso científico. Eso es precisamente lo que le ocurre al niño Cajal: su curiosidad por saber el porqué de las cosas choca contra la rigidez de la educación arcaica y repetitiva de la escuela, hasta que finalmente su padre, médico y persona curiosa también, descubre las virtudes del hijo y le anima a continuar por este camino. La viveza y la seguridad de las voces más una excelente interpretación de las tres manipuladoras sitúan y definen muy bien el ambiente de la época y sus personajes. La obra está centrada en la figura del propio Cajal representado por una imponente marioneta magníficamente manipulada por Helena Millán, cuya voz grave y profunda da vida y verosimilitud al personaje. Esta marioneta se combina con los diferentes cuadros casi costumbristas en los que se van representando las diferentes escenas del Cajal niño. El resultado es un hermoso espectáculo fresco, ágil y divertido capaz de llegar a un público muy amplio, infantil y adulto. Y con un mensaje que parte de la frescura para llegar directamente al corazón del público.

¿Cuáles serían los obstáculos propios a los Cajales de hoy? ¿De qué manera la sociedad, la escuela y el ambiente frustran hoy a los genios en potencia que siguen buscando el porqué de las cosas? He aquí un posible argumento para una segunda parte de la obra…


Papalote, Cuba

Encontrarse con la compañía Papalote, seguramente una de las más antiguas y prestigiosas de las existentes en Cuba, es siempre un placer. La conocía ya porque hace años, ¿veinte, quizás?, actuaron en el Teatro Malic. Entonces presentaron la obra “El Duende Sombrerudo”, si no recuerdo mal, con una magnífica interpretación solista de Rubén Darío Salazar dirigido por René Fernández Santana. En esta ocasión presentaron en Tolosa la obra “Tres somos tres”, a cargo de cuatro actores manipuladores que también resultaron ser magníficos cantantes. La obra, también dirigida por René, se presentó en el Teatro Leidor.

Con la sala llena hasta los bordes, los de Cuba mostraron su dominio de la voz, el baile y la gestualidad más desenfadada, con una versión del popular cuento “los tres cerditos” hecha para ser cantada y bailada con los muñecos en la mano. Ritmos cubanos, pequeñas coreografías populares, y un desparpajo manipulador centrado en la figura del lobo hambriento de cerditos. La vitalidad cubana de los actores, aupada por su juventud, se centró en la música, en los juegos de palabra y en el jolgorio escénico de una acción trepitante a ritmo de son. Sin micrófonos, sólo con la voz a pelo, consiguieron llegar y entretener al numeroso público del Leidor. Su esfuerzo fue premiado por sonoros aplausos.


Martí Doy, Cataluña.

Había visto la obra RanDeMar de Martí Doy en La Puntual (escribí sobre el mismo en un artículo publicado en octubre de 2009) y ya entonces me encantó el espectáculo. Su actuación en el TOPIC de Tolosa ha reafirmado aún más mi impresión, tras verlo respirar en un espacio más amplio.

Creo que Martí Doy ha alcanzado con RanDeMar eso tan difícil que es ir a lo esencial. Sin florituras superfluas, sin impostaciones de ningún tipo, casi desde un nivel zero interpretativo, manipulando a la vista y sin esconder apenas nada, el titiritero consigue crear un mundo que se sustenta sobre los cuatro elementos puestos en juego: una mesa, unos cartones que hacen de suelo o de casas, un tubo que se convierte en faro, unas telas colgadas de una cuerda y unas marionetas preciosas que se sustentan por si mismas. Se nota aquí el oficio de constructor de Doy (autor de muchas marionetas construídas para otros grupos y espectáculos) quién, sin embargo, a la hora de enfrentarse con el público él solo en el escenario, ha optado por la desnudez radical. Una opción de realismo y honestidad que el público capta a la primera y que constituye la esencia y virtud principal del espectáculo. Establecido el marco, las situaciones de los distintos personajes fluyen sin cortapisa alguna, encantando a un público entregado a la transparencia interpretativa del titiritero. Una obra que, gracias a su simplicidad, consiguió emocionar a muchos.


A modo de conclusión.

Creo que tras el repaso de los espectáculos vistos en Tolosa, y dejando aparte la realidad de los demás países ya comentada en la entrada anterior, podemos llegar a la conclusión del buen momento en el que se encuentran los títeres en España. También se constata como Cataluña vuelve a emerger como potencia titiritil peninsular, disputando una hegemonía que los andaluces habían conquistado en las últimas décadas. Es perceptible una multiplicación de nuevos grupos, muchos de ellos de naturaleza femenina, con ambición, estudios de teatro y buenas ideas. Habría que ver cómo se distribuye este fenómeno en el mapa español, pues sin duda lo mismo debe ocurrir en otras latitudes. Pienso en Madrid, Galicia, las anchas Castillas, la misma Andalucía, Valencia, Aragón…, aunque desconozco estas realidades locales. Una situación de emergencia creativa que la crisis actual no debería truncar, superando las carencias y los menoscabos presupuestarios.